La leche materna es la primera vacuna según Unicef

La leche materna es muy importante para el desarrollo del bebé desde el primer momento de vida. Promueve el desarrollo sensorial y cognitivo del bebé. También le protege de enfermedades infecciosas y crónicas.  Numerosas organizaciones internacionales señalan que la lactancia natural exclusiva reduce la mortalidad infantil por enfermedades en la infancia.

Para la Organización Mundial de la Salud los bebés solo deben tomar leche materna desde la primera hora de vida y durante los primeros seis meses. A partir de entonces pueden combinar la lactancia materna con alguna papilla de frutas y verduras. Muchas asociaciones defienden y difunden este mensaje como Unicef o la Organización Panamericana de la Salud.

Los bebés que han sido alimentados exclusivamente con leche materna en su primer medio año tienen 14 veces más de posibilidades de sobrevivir que los que no lo son. La OMS apunta que les aporta “todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo sano”. Pero también porque contiene anticuerpos que “ayudan a proteger a los lactantes de enfermedades frecuentes de la infancia como la diarrea y la neumonía”. Estas dos enfermedades son las dos causas principales de mortalidad en la niñez en todo el mundo.

Unicef señala también que la leche materna es una de las posibles y más eficaces vacunas que pueden recibir los bebés nada más nacer. La leche materna puede considerarse como la primera inmunización que recibe un bebé justo tras su nacimiento. Contiene nutrientes y anticuerpos que pueden proteger a los bebés de graves enfermedades.

Madre e hijo lactante 

Leche materna desde la primera hora de vida

UNICEF señala que cuando un bebé no es amamantado durante su primera hora de vida, la producción de leche de la madre se limita. Esto puede afectar directamente a la posibilidad de que el niño reciba lactancia materna en exclusiva. Para esta ONG aplazar la lactancia materna de 2 a 23 horas, aumenta en un 40% el riesgo de que el bebé muera en los primeros 28 días.

Por este motivo piden erradicar costumbres como las de alimentar al bebé con leche de fórmula. Tampoco se debe hacer con leche de vaca o agua con azúcar durante sus primeros 3 días de vida. Se debe además dar el pecho cuando el niño lo reclame, ya sea de día o de noche. Además se recomienda no utilizar biberones, tetinas o chupetes.

Se calcula que en torno a 77 millones de bebés en todo el mundo no reciben la leche materna en su primera hora de vida. Para UNICEF esto se traduce en que se pierden 77 millones de vacunas en una población infantil, la de los recién nacidos. Esto puede suponer la mitad de todas las muertes de menores de 5 años que se producen en el mundo. Para la OMS la lactancia materna reduce la mortalidad infantil. Además tiene beneficios sanitarios que llegan hasta la edad adulta.

Fomentar la lactancia materna

bebe recibiendo el pecho

Por este motivo uno de los objetivos de muchas ONGs es fomentar que se alimente a todos los recién nacidos con leche materna. La lactancia materna se debe proporcionar desde que nacen hasta que cumplen seis meses. Solo con esta acción calculan que se podrían salvar casi un millón de vidas cada año en todo el mundo.

Se calcula que solo el 43% de los bebés de menos de 6 meses en todo el mundo reciben lactancia materna en exclusiva. El 57% de los bebés que no la reciben tienen 14 veces más probabilidades de morir siendo aún bebés.

Beneficioso para el medio ambiente

La lactancia materna según señalan asociaciones como la Alianza Mundial por la Lactancia Materna (WABA) de la ONU es hasta beneficiosa para el medio ambiente. “Es un alimento natural y renovable que no necesita ningún tipo de preparación ni envase, transporte o combustible”, explican desde la organización.

La lactancia natural según la OMS contribuye a la salud y el bienestar de la madre. Ayuda a espaciar los embarazos y disminuye el riesgo de cáncer ovárico y mamario.

También la lactancia materna incrementa los recursos de la familia ya que no supone ninguna carga para el presupuesto económico familiar. Una ventaja porque es compatible con la lucha contra la pobreza extrema. No lo dudes ya que cuantas más madres amamanten a sus bebés en la primera hora de vida, se reducirá considerablemente el riesgo de mortalidad infantil.

 

Categorías: Bebés Etiquetas:
Te puede gustar