Técnicas para desarrollar la creatividad del lenguaje según Rodari

19 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga Marta Crespo Garcia
La Gramática de la fantasía, de Gianni Rodari, es una buena idea para desarrollar la creatividad del lenguaje gracias a las múltiples técnicas que propone. ¿Te atreves a descubrirlas?

Es necesario desarrollar la creatividad del lenguaje, jugar con las palabras, aproximarse a ellas sin temor, abordando la naturaleza fonológica, semántica y sus posibilidades sintácticas. Para Rodari, desarrollar la fantasía y la capacidad de comunicarse da a los niños la posibilidad de defenderse.

Técnicas de Gianni Rodari para desarrollar la creatividad del lenguaje

Gianni Rodari, maestro, pedagogo y escritor italiano, nos enseña algunos de sus recursos creativos para contar historias y jugar con las palabras. Nos enseña cómo desarrollar la creatividad del lenguaje en nuestros niños.

Rodari comenzó a escribir para niños en 1950. Publicó más de veinte libros en los que combina magistralmente el humor y la imaginación con una visión irónica del mundo actual. En 1970 recibió el premio más importante que se concede a la literatura infantil: el Hans Christian Andersen de Literatura.

En su libro Gramática de la fantasía: introducción al arte de contar historias, Rodari propone varios modos de inventar historias para niños y de ayudar a los niños a inventar por sí solos sus propios relatos

Jugar con las palabras y contar historias

A continuación, veremos algunas de las técnicas de Rodari al respecto. El objetivo de estas técnicas es despertar y desarrollar la creatividad del lenguaje así como la imaginación y la fantasía en los niños y no tan niños.

Niño disfrazado de superhéroe en el campo para desarrollar su imaginación y creatividad.

La china en el estanque

Rodari parte de la idea de que “una palabra lanzada al azar en la mente produce ondas superficiales y profundas”, y provocaría asociaciones, sonidos, imágenes, recuerdos, fantasías… Se trata, por lo tanto, de proponer a los niños una palabra y trabajar con los contenidos que les sugieran.

Toma como ejemplo la palabra “china”, que sugiere palabras que:

  • Comienzen  por “chi”, como chino, chico, chirigota, chinela, chicharrón….
  • Empiecen por “ch”, como chepa, chocolate, chupete
  • Rimen en “-ina”, como letrina, adivina, salina, mandarina
  • Sean semánticas afines: roca, piedra, mármol, ladrillo
  • Usos y utilidades de china.
  • Palabras con el acróstico de china:

                        C: cien.

                        H: hilos.

                        I: imaginaban.

                        N: negruzcos.

                        A: algodones.

Una vez trabajadas estas posibilidades, pueden surgir buenos textos, ya que su imaginación ha sido estimulada. También pueden contar historias o sensaciones que le produzca la palabra.

Binomio fantástico

Se deben elegir dos palabras al azar; hace falta cierta distancia entre dichas palabras. Una tiene que ser lo bastante extraña a la otra y su acercamiento discretamente insólito para que la imaginación ponga en marcha un parentesco entre ellas. Algunos binomios podrían ser: ladrillo-canción, caperucita-helicóptero, luz-zapatos, perro-armario.

Mediante estos binomios se pueden establecer relaciones entre ellas enlazándolas con una preposición y los artículos correspondientes. Se obtienen, así, las distintas formas:

  • El perro en el armario.
  • El armario del perro.
  • El perro sobre el armario.
  • El perro en el armario.

Cada una de estas formas ofrece el esquema de una situación fantástica con las que se podrán crear grandes historias.

¿Qué ocurriría si…?

Las hipótesis, escribió Novalis, son como redes: “lanzas la red y tarde o temprano encuentras algo”. Esta es una técnica muy sencilla. Su forma es precisamente la pregunta: “¿Qué ocurriría si…?”.

Para formular la pregunta, se eligen al azar un sujeto y un predicado. Su unión proporcionará la hipótesis sobre la cual trabajar. “¿Qué ocurriría si un ascensor bajara hasta el centro de la tierra?, ¿o si subiese hasta la luna?; ¿qué pasaría si un cocodrilo llamara a vuestra puerta pidiendo sal?”…

Familia leyendo la Gramática de la fantasía para desarrollar la creatividad del lenguaje.

El prefijo arbitrario

Deformar las palabras es un modo de volverlas productivas, en sentido fantástico, claro. El espíritu de este juego está el uso de un prefijo arbitrario. Basta con el prefijo des- para transformar una navaja, objeto cotidiano y peligroso, en una desnavaja, objeto fantástico y pacifista, que no sirve para sacarle punta a los lápices, sino para hácersela crecer cuando se ha gastado.

Una opción para utilizar el prefijo arbitrario es hacer tablas de prefijos y sustantivos, unirlos al azar y luego que los niños definan la palabra y cuentan historias.

“Escribe, ante todo, quien siente la necesidad de ordenar los hechos que observa y darle un significado a la vida. Pero de nada sirve lo uno y lo otro si a la vez no va acompañado por el amor a las palabras en sí y por el irrefrenable deseo de jugar con ellas”.

-Aldous Huxley-

El error creativo

De un lapsus puede nacer una historia. El error ortográfico bien aprovechado puede dar lugar a todo tipo de historias cómicas e instructivas. Si un niño escribe en su cuaderno “Es tilo de vida”, tenemos la opción de corregir el error o seguir su provocadora sugerencia y escribir la historia y propiedades de ese “tilo” maravilloso. ¿Será la tila de la vida o el tilo de muerte? ¿O será una infusión para hacerse inmortal…?

Viejos juegos

Podemos crear temas e historias fantásticas mediante juegos tan simples como recortar los títulos de los periódicos y mezclarlos para obtener noticias de acontecimientos absurdos, sensacionales o simplemente divertidos.

  • La cúpula de San Pedro herida por arma blanca huye a Suiza con el dinero.
  • Grave choque en la A2 entre un tango y otro en honor de Gaspar de Jovellanos.

Se pueden componer poemas enteros tan solo con unas tijeras y un periódico. Tal vez, sin sentido, pero con encanto. Otro juego difundido en todo el mundo es el de las papeletas con preguntas y respuestas. Se parte de una serie de preguntas y, por otro lado, una serie de respuestas que se unen al azar.

Caperucita Roja en helicóptero

Se les da a los niños algunas palabras con las que deberán inventar una historia. Cinco palabras forman una serie y sugieren la historia de Caperucita Roja: niña, bosque, flores, lobo, abuela, pero la sexta rompe la serie (helicóptero). Con esta nueva palabra conocerán el placer de inventar. Esto mismo se puede hacer con cualquier otro cuento.

Niño saltando en la cama disfrazado de astronauta.

Los cuentos al revés

Invertir premeditadamente los cuentos. Por ejemplo:

Caperucita Roja es mala y el lobo bueno…

O Pulgarcito quiere escaparse de casa con sus hermanos, abandonando a los pobres padres, que tienen la astucia de hacerle un agujero en el bolsillo antes de llenárselo de arroz, que después se esparce por el camino durante la fuga. Como en la historia verdadera, pero vista a través del espejo donde la izquierda se convierte en derecha.

¿Qué? ocurre después

Aunque ya haya terminado el cuento, existe siempre la posibilidad de un después. Los personajes están listos para actuar, conocemos su comportamiento, sabemos qué relaciones tienen entre sí… La simple introducción de un elemento nuevo pone en movimiento el mecanismo entero. ¿Quién no ha escrito o imaginado continuaciones de Pinocho o de La Cenicienta?

Ensalada de cuentos

Se mezclan unos cuentos con otros, se combinan personajes, escenarios, acontecimientos… Caperucita se encuentra con Pulgarcito o el Gato con Botas ayuda con su peculiar manera a Hansel y Gretel.

En definitiva, como has podido ver, son muchas las técnicas que sugiere Gianni Rodari en su obra para desarrollar la creatividad del lenguaje en niño y mayores. ¿A qué esperas para ponerlas en las práctica con tus pequeños y pasar momentos en familia divertidos, entretenidos y educativos?