Yo también me sentí muy mal durante el puerperio o cuarentena

El puerperio es algo más que esa cuarentena que necesita el cuerpo materno para volver a las condiciones pregestacionales. Es también un período de adaptación en el que las emociones nos desbordan y donde a veces, las lágrimas pueden ser necesarias.

No estamos hablando en absoluto de ninguna depresión postparto. Para empezar, muchas mamás deben afrontar en ocasiones un tipo de parto que no esperaban (tal vez una cesárea).

Hay que reparar una herida física, un cuerpo dolorido, hinchado y con un vientre aún abultado. Debemos afrontar también muchos miedos con esa criatura delicada y frágil que depende por completo de nosotros.

El puerperio no es nada fácil. Queda claro que cada mujer lo afrontará de un modo más saludable, más ilusionante incluso. Sin embargo, estas primeras semanas exigen que recuperemos la sintonía con nuestro cuerpo y que a su vez, construyamos el vínculo con nuestro bebé. Las emociones están a flor de piel y en ocasiones, el entorno no siempre es sensible o respetuoso a este minucioso proceso.

El puerperio físico y el puerperio emocional

Como madre, te has preparado infinidad de cosas para el nacimiento de tu hijo/a. Tanto el papá como la mamá proyectan cómo será la habitación, quién hará qué en cada momento y qué tipo de crianza deciden dar a ese nuevo miembro de la familia.

Se hacen proyectos a largo plazo, pero pocas, muy pocas veces pensamos en aspectos concretos a muy corto plazo. El puerperio es uno de ellos. Es la bienvenida de ese niño y a su vez, para la mamá, supone afrontar la realidad de un cuerpo vacío de nuevo. Un cuerpo herido y una figura que aún no termina de reconocer.

Veámoslo con detalle.

Cómo cambia el cuerpo después del parto 2

Tu cuarentena y la mía pueden ser muy diferentes

Puede que tu mejor amiga tuviera un parto estupendo, de esos donde el bebé “casi llega solo”. Donde se cumplen los protocolos en los que poder realizar incluso de forma tranquila el proceso piel con piel con el recién nacido.

Sin embargo, otros partos son completamente opuestos a lo que una espera. El bebé llega antes de hora, debe practicarse una cesárea y dejarlo unas semanas en la incubadora. Nadie se prepara para algo así. El puerperio, la cuarentena en estos casos es algo traumática y muy delicada.

Cada mujer vive los días posteriores al parto de un modo diferente. No obstante, a menudo nos sorprendemos por cómo las famosas recuperan tan pronto la figura. Vemos cómo suben sus imágenes a las redes sociales enseñando un abdomen “casi plano”. Mientras nosotras, tal vez, sigamos teniendo casi el mismo vientre que a los 8 meses.

El puerperio es, lo queramos o no, una revolución hormonal

Ansías calma, pero tu cuerpo sigue cambiando, y por supuesto, te duele. Quieres relajarte, pero vives pendiente de si el bebé come, duerme, respira, se hace pis, se mueve o tiene cólicos. Y si esto no fuera poco, tus hormonas viven una auténtica revolución.

  • En los días posteriores al parto, caen los estrógenos y la progesterona (pero tranquila, se reajustarán de nuevo cuando se restablezca tu ciclo ovárico).
  • A su vez, se eleva la prolactina. De hecho tiene un papel fundamental:  la producción láctea y generar oxitocina. Esta hormona, fue la que provocó las contracciones uterinas del parto, pero ahora, sigue en funcionamiento para otro fin muy concreto. Gracias a la prolactina el útero se contrae para que se cierre la herida que dejó la placenta al desprenderse y evitar así una hemorragia.
puerperio

Las fases del puerperio

Todas sabemos que el puerperio también recibe el nombre de cuarentena porque es, por término medio, el tiempo que el cuerpo tarda en recuperarse tras el parto. No obstante también hay que decir que cada mujer necesita de un tiempo más o menos determinado.

Veamos las fases.

  • El puerperio inmediato: hace referencia a las primeras 24 horas después del nacimiento del bebé.
  • El puerperio mediato o precoz, el cual, va de los 2 a los 7-10 días después del parto. En este período se inicia la involución genital, la aparición de los loquios y la subida de la leche materna.
  • El puerperio alejado, que va desde el día 11 hasta el día 40 o 45 después del nacimiento del bebé. En esta etapa, se termina la involución uterina, y puede regresar la menstruación si no hay lactancia.

Ahora bien, como dato a tener en cuenta te diremos que países como Canadá hablan incluso de la necesidad de hablar de un puerperio tardío que debería llegar hasta los 8 o 12 meses. De algún modo, el cuerpo de la mujer y nuestras emociones necesitarían de varios meses para “reconstruirse” de nuevo.

bebe tomado de la mano

El puerperio y tu derecho a expresar tus emociones

No solo son las hormonas. No todo es química. Hay que afrontar nuevas realidades que nos vienen de golpe. A pesar de estar sumamente cansadas y de dormir poco, hay algo en nosotras que nos empuja cada segundo a estar alerta. Es una sensación desconocida que nos embarga, que nos extraña pero que nos ofrece coraje.

Eres madre, y eso te emociona y a veces asusta a la vez. ¿Lo haré bien? Esa pregunta surge a cada instante en tu mente, pero al instante la quitas de tu mente para abrazar a tu hijo.

Tu cuerpo está herido, llevas esas compresas enormes, ropa ancha, te ves poco atractiva y te preguntas si volverás a ser la misma de antes. Son dudas que vienen y van, que a veces desahogas con lágrimas, pero ¿y qué?

Eres tremendamente feliz con esa vida en tus brazos. El puerperio pasará. No podrá contigo.

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