Soplo cardíaco en el bebé

26 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Elisa Martin Cano
El soplo cardíaco es algo muy frecuente y normalmente inofensivo que puede sucederle a los niños de entre 1 y 5 años. El pediatra suele detectarlo auscultando al pequeño.

El soplo cardíaco en el bebé puede estar presente hasta en la mitad de los niños. La mayor parte de las veces es un signo inofensivo que desaparecerá con el tiempo. En otras ocasiones, representa anomalías en el corazón del bebé. Te contamos todo lo que debes saber acerca de los soplos cardíacos.

¿Cómo funciona el corazón?

El corazón es el órgano más importante del cuerpo humano. Su correcto funcionamiento es fundamental para abastecer de sangre y oxígeno al resto de órganos y tejidos. El corazón se divide en cuatro cámaras, que son dos aurículas en la parte superior y dos ventrículos en la parte inferior. Funcionalmente, dividimos el corazón en mitad izquierda y mitad derecha.

En cada latido se completará el siguiente circuito:

  1. La sangre sin oxígeno llega a la aurícula derecha proveniente de todo el organismo.
  2. Desde la aurícula derecha, pasa al ventrículo derecho a través de una válvula. Desde aquí, la sangre sin oxígeno es enviada a los pulmones. Para salir del corazón, debe atravesar otra válvula. En los pulmones, la sangre expulsa el dióxido de carbono que contenía y se carga de oxígeno.
  3. La sangre llega a la aurícula izquierda desde el corazón, cargada de oxígeno.
  4. Desde la aurícula izquierda, pasa al ventrículo izquierdo, de nuevo atravesando una válvula.
  5. Finalmente, la sangre cargada de oxígeno es expulsada del ventrículo izquierdo en dirección a todo el organismo.
    Pediatra escuchando el corazón de un bebé para comprobar que no tenga un soplo.

¿Qué es un soplo cardíaco?

En un corazón sano, con el estetoscopio, un médico escucha dos ruidos en cada latido. El primer ruido corresponde al cierre de las aurículas y los ventrículos una vez que la sangre ha pasado a la mitad inferior del corazón.

El segundo ruido, en cambio, corresponde al cierre de las válvulas que se encuentran a la salida de los ventrículos cuando la sangre es expulsada de ellos. Un soplo cardíaco no es más que un ruido de sangre que se oye entre estos dos ruidos cardíacos normales.

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El soplo cardíaco inofensivo en el bebé

Los soplos cardíacos en los niños son algo muy frecuente. Normalmente, durante un examen rutinario con el pediatra, este puede oír en la auscultación un soplo cardíaco. Lo más usual es que esto ocurra entre el año y los cinco años de edad del niño.

Lo más normal es que se trate de lo que conocemos como “soplo inofensivo”. Los soplos inofensivos no se producen por ningún fallo ni anomalía en el corazón del niño. Simplemente, se oye el ruido, aunque el corazón es completamente sano. Normalmente, el pediatra podrá determinar con la auscultación si se trata de un soplo inofensivo.

En algunos casos, pueden ser necesarias pruebas complementarias. Un ejemplo puede ser una ecocardiografía, en la que se verá la estructura y funcionamiento del corazón para comprobar que todo es correcto.

Los soplos inofensivos representan la mayoría de los soplos que se detectan en la infancia. Este tipo de soplos pueden presentarse simplemente en momentos puntuales, como puede ser en caso de fiebre, o estar siempre presentes. Además, probablemente, desaparecerán con el crecimiento sin tener ninguna repercusión en el funcionamiento cardíaco.

Doctor examinando el corazón de un bebé.

Soplos cardíacos orgánicos

Aunque no son los más frecuentes, los soplos cardíacos también pueden aparecer en el niño por una anomalía o patología en el corazón. Estos soplos, a diferencia de los anteriores, son permanentes, es decir, se oyen siempre, y no desaparecerán con el tiempo. Además, pueden ir acompañados de otros signos y síntomas. Algunos de ellos pueden ser problemas en el crecimiento o cansancio no justificado en el niño.

Pueden ser la primera señal de enfermedades cardíacas congénitas, como son problemas en las válvulas o en el músculo cardíaco. En estos casos, el pediatra será quien detecte que algo no funciona como debería y derivará al niño al cardiólogo. Este será el encargado de realizar las pruebas necesarias y determinar la causa exacta del soplo y su tratamiento.

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En cuanto al soplo cardíaco en el bebé, debes saber…

Lo más normal es que, si el pediatra detecta un soplo en tu bebé, este sea un soplo inofensivo. Debemos mantener la calma y tener en cuenta que con el tiempo desaparecerá y que no representa ninguna amenaza para la salud de nuestro hijo. Por otro lado, si el pediatra considera que el soplo del bebé presenta algún signo de alarma, será quien derive al niño al especialista para que este haga un diagnóstico exacto.

Como siempre, es importante que vigilemos la salud de los más pequeños y que estemos al día en las revisiones rutinarias con el pediatra y en el calendario de vacunación. Así, nos aseguraremos de que, si hay algún problema, este sea diagnosticado lo más rápido posible, teniendo las mínimas consecuencias para el niño.