Las ecografías: todo lo que necesitas saber

Leticia · 16 septiembre, 2017

El momento de realizas las ecografías es quizás de los más esperados cuando estás “esperando”. Sigue leyendo y sabrás por qué las ecografías son mucho más que una imagen de tu bebé.

El embarazo se puede hacer muy largo cuando piensas en cómo será tu bebé, cómo será su carita o qué forma tendrán sus manos. Aunque actualmente hay mucha información para que puedas hacerte una idea de todo esto, siempre el momento de hacerse una ecografía es un aliciente especial.

Con las ecografías podemos ver al bebé, oír su corazón y comprobar su crecimiento. Son muy importantes para el control y la vigilancia del embarazo, por lo que procura seguir las recomendaciones médicas en cuanto al calendario de revisiones y ecografías recomendadas.

¿Qué es y para qué sirven las ecografías?

Una ecografía es una imagen creada a partir de ondas que “rebotan” en  el útero para mandar un retrato del bebé a una pantalla. Se realiza usando un gel conductor que te aplican en la zona abdominal y que ayuda al transductor a la hora de mandar las ondas.

También existen ecografías trasvaginales, que suelen realizarse en el primer trimestre, y cuyo método es igual que las abdominales pero partiendo desde la vagina. No es una técnica invasiva, por lo que no tienes que preocuparte de que dañe de forma alguna al bebé.

Las distintas ecografías van encaminadas a responder diferentes preguntas, así que en cada una de ellas podrás saber cosas nuevas acerca de tu bebé.

Lo normal es hacerse tres ecografías durante el embarazo

Tipos de ecografía

El tipo de ecografía utilizada para los seguimientos del embarazo son las  2D o ecografías de dos dimensiones. Éstas son más complicadas de “descifrar”, ya que no ofrecen una imagen tan nítida para los que no son profesionales.

En los últimos años se pusieron de moda las ecografías 3D, diseñadas para ofrecer imágenes que facilitaran la visualización del bebé. Una de las mayores ventajas de las ecografías en 3 dimensiones es que facilitan la labor de reconocimiento por parte del profesional de posibles anomalías fetales, así como del resto de exploraciones que deben realizarse.

Son fotografías que destacan por dar volumen y profundidad a lo que se ve dentro del útero materno.

Por último, existen las innovadoras ecografías 4D, que son el producto de otorgar movimiento real a las 3D. Es un vídeo resultado de las múltiples imágenes de las ecografías 3D. Es la tecnología más puntera en cuanto a imagen del bebé dentro del útero.

Tanto las 3D como las 4D no se ofrecen aún dentro del sistema sanitario público, por lo que seguramente tengáis que pagar por ellas en clínicas y hospitales privados.

Verás mi cuerpo convertirse en cuna para que el hijo de tus sueños nazca

–LauraVictoria–

¿Cuántas ecografías se realizan durante el embarazo?

Normalmente se realizan 3 ecografías durante el embarazo. Se pueden hacer más, pero estas tres son las que marcarán diferentes puntos de inflexión para comprobar que todo va perfecto.

1ª ecografía

Se realiza entre las 6-12 semanas de gestación. Se utiliza para confirmar la noticia del embarazo. Pero además, es la primera vez que los futuros papás veréis a vuestro bebé. Es la primera vez que vais a escuchar el latido de su corazón, lo cual lo convierte en uno de los momentos más emotivos del embarazo.

Las ecografías nos permiten conocer información acerca del feto y su estado

Además, en este punto se puede saber ya la fecha aproximada de parto, ya que se calcula el tiempo de gestación.

2ª ecografía

Se efectúa entre la 18-20 semanas de gestación. En este momento del embarazo descubriréis su sexo, es decir, si es un niño o una niña, ya que los genitales están formados.

Además, podréis no sólo oír sino ver su corazón latiendo, se le mide el diámetro craneal o biparietal (DBP), la longitud del fémur (LF) y la circunferencia del abdomen (CA). Todas estas medidas se realizarán para asegurar el correcto crecimiento del bebé.

3ª ecografía

Se lleva a cabo entre la 33-34 semanas de gestación. Última ecografía del embarazo. A partir de aquí, seguirás revisiones en monitores hasta el momento del parto. En esta última se buscan posibles anomalías tardías en el desarrollo del bebé, además de comprobar su crecimiento y la posición que este vaya adquiriendo de cara al momento del nacimiento.

Esta ofrece una imagen del bebé completamente formado, lo que ayuda a los padres a tener más claro cómo es el pequeño.