Siéntate conmigo mamá: tu hijo solo quiere que estés a su lado

Mamá, tu hijo solo quiere que estés a su lado. Sin embargo, sabemos que el tiempo que tienes cada vez es menos y te deja menos momentos para ello.


Igual estamos al tanto de que las necesidades económicas se acrecientan a la par del crecimiento de tu pequeño y que las cuentas que llegan cada mes y deben ser pagadas no tienen miramientos.

Pero el tiempo, en su inevitable paso, no se detiene y poco a poco va otorgándole tamaño a tu hijo. Lo hace desarrollarse y crecer como si de pronto ese fuera su único objetivo.

El niño va haciéndose cada vez más fuerte, más rápido, más responsable… y de pronto el bebecito aquel que una vez tuviste en tus brazos se te va como agua y se convierte en un jovencito independiente que quiere defender su autonomía sobre todas las cosas.

Para que nunca te arrepientas de haber perdido la infancia de tu hijo en Eres Mamá te recordamos que las horas no tienen marcha atrás y si no aprovechas cada minuto de su niñez, ella no va a aguardar por ti.

Ahora que aún estás a tiempo regálate el disfrute de estar lo más posible junto a esa personita que te llama mamá.

Tu hijo solo quiere que estés a su lado

Las necesidades espirituales de los niños: el apego de sus padres, el cariño del resto de su familia y la aceptación y el buen trato de quienes le rodean son tan importantes como el tiempo de juego y el alimento.

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Un menor que tenga todas las necesidades espirituales cubiertas es un niño dichoso.

Sin embargo, aquel pequeño que crece rodeado de opulencia pero que se ve privado del amor y la atención de sus progenitores, sin lugar a dudas, no es feliz.

Mamá, tu hijo solo quiere que estés a su lado. Pero, como sabemos que tienes una vida propia, necesitas del descanso y tienes que contribuir con el sustento económico del núcleo.

Presta atención, si tienes muchas presiones laborales y tus trabajos te dejan apenas unas horas libres cada día aprende a ofrecerle a tu hijo tiempo de calidad.

A continuación te explicamos.

Ofrécele a tu hijo tiempo de calidad

Si bien el niño necesita que le dediques todas las horas que puedas, lo más importante en esto es que el tiempo, aunque no sea mucho, sea aprovechado lo más posible y empleado de manera positiva.

Tu hijo necesita de todo tu cariño. Las horas que estés junto a él, cuando no duerman, claro está, pásalas dándole afecto. Acarícialo, bésalo, abrázalo, cárgalo, hazle mimos, cántale, hazle historias infantiles, cuéntale sobre tu vida de ahora y de tu niñez…

Las horas que pasen juntos empléenlas en jugar a los carros o las muñecas, retozar sobre la alfombra, jugar a las escondidas, realizar actividades didácticas como armar rompecabezas, por ejemplo.

Compartan un mismo dibujo o preparen alguna receta de cocina.

Si arreglan algún juguete descompuesto que a tu niño le guste mucho verás cómo la carita se le ilumina.

Con todo esto queremos decirte que el tiempo que vayas dedicarle a tu hijo, así sea una hora por día, no debes emplearlo en deberes como bañarlo, lavarle la cabeza, cepillarle los dientes… cuestiones que nada tienen que ver con el esparcimiento.

Pero si acaso tus tantas responsabilidades te conducen a ello, al menos intenta convertir en un juego esos deberes.

Para recrearse durante el baño, por ejemplo, puedes llenarle un poco la bañera e invitarlo a chapotear durante algunos minutos.

Ofrecerle tiempo de calidad al niño también es dedicar el rato a hablar y escuchar sus pensamientos. Prestarle toda la atención a sus opiniones y comentar sus ideas. Es explicarle sus dudas y comprenderlo.

Siéntate conmigo mamá: tu hijo solo quiere que estés a su lado

El tiempo que tienes es oro y como tal debes emplearlo y repartirlo en todos tus deberes y responsabilidades para con tu familia y contigo misma.

Con ese objetivo te recomendamos que aproveches al máximo cada uno de los momentos en los que coincidan.

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A la hora de la cena, hagan una sobremesa para comentar lo que hicieron durante el día y reírse con las peripecias y travesuras del niño o deleitarse con las nuevas palabras que aprendió.

En vez de pasar un rato frente a la tele mejor que la tele se quede encendida para escucharla en segundo plano mientras tú, tu niño y su papá se sientan en el sofá a conversar y darse un poco de cariño.

Al acostar al pequeño 5 minutos de lectura significan mucho para él. Métanse juntos a la cama y léele su cuento preferido para que vaya a dormir más relajado.

Por último, una vez por semana organicen una actividad extra y salgan de casa a compartir un rato en familia. Si no tienes tiempo para visitar un parque, por ejemplo, al menos hagan un picnic en tu patio y recuéstense sobre la hierba a observar las nubes, tomarse de las manos y dialogar.
Recuerda esto, tu hijo solo quiere, y necesita, que estés a su lado.

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