Semana 11 del embarazo

Francisco María García · 30 octubre, 2017

Durante la semana 11 del embarazo, el feto ya está formado y su organismo empieza a conectarse para lograr, de esta manera, un  buen funcionamiento del cuerpo y poder tener el control del mismo.

Este proceso se completará en las próximas dos semanas del embarazo, realizándose así el desarrollo crucial de sus órganos. El futuro bebé se empieza a asemejar progresivamente a la figura de un ser humano.

Formación del feto durante la semana 11 del embarazo

En la semana 11 del embarazo, el feto pesa unos 7 gramos y mide alrededor de 4 centímetros. Además, está empezando el proceso de producción de orina. Este es el principal compuesto del líquido amniótico, donde el bebé habitará por el resto de la gestación. Además, pronto en él flotará y se moverá, provocando que la madre sienta las “pataditas”.

Cambios externos

La piel del feto sigue siendo fina y transparente, por lo que se puede ver el sistema circulatorio a través de ella. Además, gracias a su ya formado cuello, puede comenzar a mover la cabeza.

También comenzará la formación de su aparato reproductor, es decir, los ovarios o testículos. Por lo tanto, se irán formando las hormonas que se encuentran en ellos. Esto significa que falta poco para que se pueda visualizar el sexo del bebé.

Durante la semana 11 del embarazo comienzan a desaparecer los síntomas de primer trimestre.

Cambios Internos

En la semana 11 del embarazo el feto termina el proceso de formación de la dentadura y las encías y su paladar ya está duro. De esta forma su rostro comienza a tener una mejor forma, más humana. También puede realizar el proceso respiratorio, ya que el diafragma está completamente formado.

Por otra parte, la vejiga y el resto de su cuerpo se han separado. Por este motivo ya puede comenzar el procedimiento de producción de orina anteriormente descrito.

¿Cómo cambia el cuerpo de la madre?

Debido al aumento del tamaño del feto, el organismo de la madre se va afectando, produciendo la aparición de cólicos. Esto ocurre porque durante el embarazo comienza la producción de la hormona progesterona. Esta sustancia trae como consecuencia que el intestino trabaje más lento de lo normal, ocasionando estos retortijones. Además, hace que te sientas hinchada e incómoda.

Es importante que la mujer embarazada tenga sumamente cuidado con su higiene bucal en el embarazo, ya que la progesterona debilita el tejido de las encías, causando sangrado y heridas que se pueden infectar fácilmente.

En esta fase, los dolores en el vientre son normales, debido a la presión que hay en tu organismo. Es importante que, al notar contracciones, exceso de dolor, o sangrado abundante, vayas al médico. Esto puede ser síntoma de un aborto espontáneo.

También se puede notar durante la semana 11 del embarazo que cambian las uñas y el pelo. Debido a los cambios hormonales y el volumen de circulación sanguínea estos se pueden hacer más fuertes o más débiles. Además, comenzarán a desaparecer los síntomas del primer trimestre, como los mareos y las náuseas. Sin embargo, el agotamiento puede continuar. Por otra parte, el olfato se agudiza, al igual que la salivación.

En la semana 11 de embarazo, los dolores en el vientre son normales.

Consejos

  • Es recomendable que la madre se plantee empezar una rutina de ejercicio. Esto mejorará su tono muscular, y que aumente su fuerza y resistencia, necesarias para el parto. De esta manera el parto será menos traumático y luego tendrá una mejor recuperación.
  • Es normal que la madre no tenga apetito por las repentinas náuseas, y por ello su peso sea irregular. Por lo general, las madres aumentan de 2,5 a 5 kilos durante estas primeras semanas.
  • Evita los tratamientos invasivos a tu pelo. Por un lado, porque podrían repercutir en el feto. Pero aunque no le hagan daño al bebé, durante tu embarazo tu pelo está más sensible. Esto es debido a los cambios hormonales, por lo que podrás observar que el pelo se te cae con facilidad.
  • Durante el embarazo las mujeres padecen de cloasma gravídico, lo que hace que aparezcan con facilidad manchas en su piel. Por esta razón, debes tener cuidado al exponerte a los rayos UV y utilizar las precauciones necesarias.

Debes tener en cuenta que el desarrollo de cada bebé tiene un ritmo diferente. Por lo que debes consultar con tu obstetra el estado preciso de tu hijo en este momento. En cualquier caso, lo que sí es seguro es que está volviéndose más grande y fuerte para poder salir del útero.