Secretos para madres cansadas: ¿cómo cuidar tus pies?

Óscar Dorado · 26 diciembre, 2018
Si quieres cuidar tus pies pero no dispones de tiempo, en el siguiente artículo te contamos todo lo que debes saber. ¡Toma nota!

Ser madre es una de las experiencias más bonitas y enriquecedoras para cualquier mujer. Sin embargo, hay un factor común en muchas madres: la falta de tiempo y la fatiga acumulada. Esto provoca que muchas de ellas no tengan todo el tiempo que desearían para llevar a cabo tareas como cuidarse los pies. Por este motivo, en el siguiente artículo vamos a contarte los mejores secretos para cuidar tus pies a pesar de que no disponer de todo el tiempo que te gustaría.

Tus pies son, probablemente, la última parte de tu cuerpo en la que piensas. Y esto es así hasta que comienzan a doler. Sin embargo, a pesar de que estés muy ocupada, son demasiado importantes como para pasarlos por alto. Absorben el impacto de todo el peso corporal con cada paso, manteniéndote equilibrada y erguida.

¿Qué ocurre con los pies durante el embarazo?

El embarazo y el envejecimiento afectan a tus pies. Por un lado, las mujeres embarazadas que utilizan zapatos de tacón lo hacen con esta parte ancha, con soporte para el arco y que aseguren una buena absorción de los golpes. Y es que el peso adicional durante los meses de gestación también puede hacer que cambie el tamaño de tu pie, por lo que es bueno volverlos a medir.

Por otro lado, debes saber que con el paso de los años las mujeres pierden parte de la grasa amortiguadora en las puntas de los pies, por lo que se recomienda elegir zapatos que ofrezcan más protección contra los golpes. En cualquier caso, lo ideal es visitar a un podólogo al menos una vez al año para revisar el estado de tus pies.

Las mejores secretos para cuidar tus pies

A continuación, te presentamos algunos secretos para madres cansadas para que sepas cómo cuidar tus pies.

1. Utiliza zapatos cómodos

El primer consejo que te damos parece una obviedad pero no siempre se respeta. Utilizar zapatos equivocados puede afectar mucho a la salud de tus pies. Por un lado, los zapatos demasiado ajustados pueden causarte callos, uñas encarnadas y dolor general de los pies. Por otra parte, los que son demasiado grandes evitan que el talón se asiente en su sitio, por lo que pueden causar ampollas, dolor y desgaste excesivo de los talones.

De hecho, algunos zapatos son malos para los pies, incluso si se ajustan correctamente. Por eso se recomienda siempre invertir a nivel económico en calzado que garantice el bienestar diario de tus pies. También debes tomar en consideración el hecho de escoger los materiales adecuados. Mientras que los sintéticos tienden a no respirar bien, atrapando el calor y la humedad, los naturales como el cuero y el algodón mantendrán sus pies más frescos y liberarán humedad.

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2. Ponte en marcha

Debes entrenar los músculos de tus pies mediante el ejercicio. Y la mejor manera de lograrlo es simplemente caminar. Sal algunos días con el objetivo de mantener los músculos firmes y los ligamentos flexibles. También te recomendamos andar por diferentes superficies para variar los distintos tipos de impacto: césped, tierra o asfalto.

3. Lávate los pies con frecuencia

En tercer lugar, debes lavarte los pies con frecuencia, ya que pasan la mayor parte del día atrapados dentro de un par de zapatos. Toda la humedad y el sudor proporcionan un terreno fértil para que crezcan las bacterias, y los espacios entre los dedos de los pies son aún más hospitalarios para los hongos.

Cuando no te lavas los pies adecuadamente dejas que las bacterias se acumulen día a día. Eso conduce a un desagradable olor en los pies y, eventualmente, a infecciones por hongos y otros problemas de la piel. No necesitas un lavado especial, solo debes asegurarte de lavar especialmente entre los dedos de los pies. Después de la ducha es igualmente importante secarse los pies para evitar que la humedad atrapada permita que todas las bacterias se acumulen alrededor.

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4. Hidrata tus pies

Por último, debes tener en cuenta que el desgaste causado por los pies todos los días puede resultar en áreas de piel seca, agrietada o escamosa. La cura es simple: solamente debes frotar una loción que contenga manteca de cacao en la piel de tus pies todos los días.

De hecho, puedes hacer esto por la mañana, aunque no se recomienda aplicar la loción entre los dedos de los pies. Sin embargo, si tienes graves problemas de descamación o piel seca en los pies, es posible que desees probar una rutina de hidratación durante la noche.

Finalmente, te recordamos que aunque tengas muchas obligaciones como madre siempre debes sacar algo de tiempo para ti. Estamos convencidos de que los consejos anteriores te ayudarán a que la piel, los huesos y los músculos de tus pies estén perfectamente.