¿Se pueden tomar antihistamínicos en el embarazo?

Amanda · 25 mayo, 2017

Las alergias pueden llegar de un momento a otro, pero en ciertas épocas del año son mucho más comunes. La mayoría de las personas conocen la alergia que sufren y por eso están preparadas con sus respectivos antihistamínicos. Sin embargo, una mujer embarazada no es tan libre como para tomar el fármaco de su preferencia. ¿Qué hacer ante la aparición de una alergias en el embarazo? ¿Se pueden tomar antihistamínicos en esta etapa?

El principal inconveniente cuando se presenta una reacción alérgica, son los síntomas. Dependiendo del tipo de reacción, los casos pueden pasar de leves a complejos en poco tiempo. Cuando se producen complicaciones respiratorias puede ser muy riesgoso para la madre y el feto. A veces una simple tos o irritación ocular es suficientemente molesta en el embarazo.

En tal sentido, surge la preocupación acerca de la posibilidad de calmar los principales síntomas por medio de las medidas acostumbradas. Es decir, tomarnos el medicamento antialérgico de siempre. ¿Qué opinan los expertos? ¿Podemos actuar con naturaleza ante las alergias en el embarazo? ¿Es seguro tomar antihistamínicos? Te contamos lo que nos dicen los médicos.

Antihistamínicos y embarazo

Los especialistas explican que la mayoría de los antihistamínicos están contraindicados en el embarazo. Sin embargo, existe el riesgo de que lo puedan adquirir sin receta médica. En algunos casos el médico puede indicar un fármaco que cumpla esta función, pero solo aquellos que mejor le convengan a la embarazada.

Ciertos síntomas no son solo molestos, muchos de estos podrían complicarse. Un leve picor, secreción mucosa o algo de tos, no tiene porqué ser tanto problema; sin embargo, puede empeorar. Asimismo, otro tipo de sintomatología relacionada a las alergias, puede ser grave. Por ejemplo, cuando la reacción ocasiona el colapso de las vía respiratorias. Por lo tanto el tratamiento se vuelve indispensable.

En la mayoría de los casos los especialistas prohíben el uso de antihistamínicos, sin embargo, controlar los síntomas es indispensable. Por ejemplo, cuando se produce dermatitis o alguna reacción en la piel, no todos los fármacos son inofensivos. Es decir, es muy importante estar en contacto con el médico, el cual no indica antialérgicos hasta no ser absolutamente necesario.

Se tiene entendido que durante el primer trimestre, el control sobre este tipo de medicamentos es mucho más estricto. Para esta etapa del embarazo, cualquier otro medicamento puede ser riesgoso, por lo tanto es necesaria una consulta al facultativo. Es decir, para aliviar otros síntomas también es necesario consultar.

¿Qué hacer ante las alergias en el embarazo?

 

Como hemos dicho, es preferible no arriesgarse a tomar antihistamínicos en el embarazo, de hecho, ni siquiera el médico se arriesgará a indicarlo. Si el doctor cree que puede recetarlo lo hará, de lo contrario es conveniente cambiar de plan.

El peligro de tomar estos medicamentos es que la mayoría no han sido probados en mujeres embarazadas. Esto quiere decir que no se conocen las potenciales consecuencias. Pese a ello, es recomendable tratar de aliviar los síntomas, los cuales también son riesgosos. Por lo tanto, existen otras opciones que pueden considerarse más seguras.

Entre las recomendaciones más comunes para tratar las alergias en el embarazo, tenemos las siguientes.

  • El uso de broncodilatadores e inhaladores pueden usarse cuando la situación lo amerite. Es decir, hay que esperar a que los efectos no parezcan tener retroceso
  • En el caso de requerir un agente profiláctico se recomienda el uso del aceite de oliva, que contiene ácido oleico, es natural y efectivo en afecciones de la piel
  • El ácido linoleico y el aceite de pescado, son recomendados cuando se requiere el alivio de la secreción nasal y el picor en las mucosas
  • Cuando se trata de alergias al polen, un antihistamínico natural es el ácido nicotínico. Efectivo contra la tos y otras reacciones, relacionadas a la mayoría de los alérgenos presentes en la vegetación
  • Para mejorar los síntomas derivados en rinitis alérgica, una opción natural la encontramos en el ácido pantoténico
  • La vitamina B12, es muy recomendada cuando se presentan reacciones en la piel, tales como la dermatitis. También se asocia al tratamiento natural del asma bronquial
  • Ante las afecciones respiratorias causadas por alergias, es siempre una opción muy efectiva, la vitamina C.