El rompecabezas: un juego didáctico para cualquier edad

Agetna 7 junio, 2017

El rompecabezas es un juego educativo que sirve para cualquier edad, aunque en la infancia, tiene apreciables beneficios. Si te quedas con nosotras, en este artículo te ayudaremos a descubrir cuáles son.

El rompecabezas mejora la concentración, el análisis y favorece la toma de decisiones

Para armar un rompecabezas tu hijo debe prestar atención al juego, concentrarse, analizar en dónde va cada pieza según la imagen que debe conformar y tomar la decisión de ponerla aquí o allá. Luego, dejará la pieza en su sitio o la cambiará por la correcta.

Así mismo deberá descubrir cuál es la mejor forma de armar el rompecabezas. El objetivo es no abrumarse con tantas piezas por colocar, sino encontrar un modo de hacer que le resulte fácil hallar las que busca.

En esta faena él determinará si le es más fácil comenzar por las esquinas hasta llegar al centro, de afuera hacia adentro, de adentro hacia afuera, o ubicar piezas al azar sin seguir un orden específico.

Aunque parece sencillo, esta ejercitación va a serle útil para adiestrar su mente y desarrollar sus capacidades de concentrarse, analizar y decidir tal y como te comentamos al inicio.

Un juego que ejercita la memoria

El rompecabezas es un juego que no se arma una sola vez. Cuando se trae a casa el niño lo arma y desarma varias veces hasta prácticamente aprender de memoria en dónde va cada ficha.

En su juego tiene que memorizar en cuáles lugares van las piezas y es gracias a este ejercicio por recordar su disposición que desarrolla la memoria.

El rompecabezas en el planteamiento y la solución de problemas

El planteamiento y la solución de problemas es otro concepto que tu hijo deberá aprender a manejar, porque en el futuro será imprescindible para su vida.

El rompecabezas es un juego que le ayuda a ejercitarse en ello.

Su problema en este caso es “armar el rompecabezas” y la solución “colocar pieza a pieza hasta completar la imagen”.

La actividad que enseña a esforzarse y no rendirse

No rendirse frente a los obstáculos es una habilidad que tu hijo aprende mientras interactúa con el mundo. Esforzarse, ser constante en su propósito, le servirá para lograr sus metas.

El juego con el rompecabezas le mostrará cómo no rendirse y continuar pensando, analizando y decidiendo en dónde poner las piezas hasta que termine de colocar la última. Sin lugar a dudas, este pasatiempo le ayudará a ser constante en su objetivo, a esforzarse, aunque se sienta abrumado, y a no dejarse vencer por las dificultades.

Un pasatiempo que otorga paciencia

Si quieres poner sosiego a la hiperactividad de tu hijo dale un rompecabezas. Este pasatiempo hace que se relaje y tome tiempo para pensar.

La colocación de las fichas debe hacerse con cuidado, solo así, se logra acoplar unas con otras. Si el rompecabezas se arma muy rápido no pocas veces se arruina la parte que ya está hecha.

El rompecabezas: un juego didáctico para cualquier edad

El rompecabezas es un juego educativo que estimula la observación y, por ende, el aprendizaje.

Es un pasatiempo que puede compartirse en familia, de hecho, cuando se juega con otras personas puede aumentar sus beneficios pues el niño aprende a trabajar en equipo, a compartir ideas y poner en práctica las sugerencias de otros.

La atención de los adultos y el hecho de que compartan con él uno de sus juegos le ayuda a sentirse querido y valorado. El completar un rompecabezas lo hace sentir orgulloso de su obra. Todo esto, mejora su autoestima.

El rompecabezas es un juego didáctico que desarrolla la capacidad lógica y la tolerancia a la frustración. La capacidad lógica porque posibilita que el menor establezca diversas estrategias a la hora de conformar el juego, y la tolerancia a la frustración porque una vez que falla en la colocación de una de las piezas, aprende a no irritarse, y a tomar paciencia para concentrarse mejor hasta hallar la pieza correcta.

Mamá, la colocación de las piezas en su sitio exacto y su ensamblaje potencia el desarrollo de la psicomotricidad fina. Si tu hijo tiene alrededor de 3 años de edad, o incluso menos, aunque tengas que ayudarlo a completar la imagen, dale rompecabezas para jugar.

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