Riesgos de dar demasiado zumo de frutas a los niños

El zumo de frutas es un alimento ideal para los niños, sus propiedades nutricionales son incuestionables; sin embargo los pediatras han alertado sobre los riesgos de exagerar en el consumo de estos. De acuerdo a los estudios realizados por la Academia Americana de Pediatría, la administración excesiva de los zumos de frutas puede perjudicar la salud infantil en distintos elementos de su sistema.

Sin temor a equivocarnos, los padres preferimos dar a nuestros niños aquellos productos que son naturales, pero en el caso de algunos de ellos, su composición podría ser la clave para considerarlos riesgosos o no. Aunque no está mal del todo, el consumo excesivo de zumo de frutas podría acarrear problemas de salud relacionados a la nutrición, sistema digestivo o dental.

Como sabemos, incluso la opción más saludable podría traer consecuencias a nuestra salud si la consumimos en exceso. En el caso de las frutas, se trata de un alimento con propiedades infinitas, pero que al ser procesadas podrían ser un aporte negativo de acuerdo a la cantidad que se consuma.

Los zumos se han convertido en un alimento de gran aceptación por la población infantil, además son fáciles de preparar y servir, también son una excelente alternativa para calmar el hambre. Para los padres es una opción sana, que en gran medida sustituye a las golosinas, gaseosas o dulces diseñados para niños.

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¿Qué debería preocuparnos en cuanto al zumo de frutas?

Hasta el momento no hay razones para afirmar que el zumo de frutas es dañino para la salud de los niños, solo mostramos preocupación por los riesgos que acarrea su consumo excesivo. Aunque no hay elementos suficientes para creer que es conveniente limitar su consumo, los especialistas han revelado que podría perjudicar la salud de los niños.

El principal motivo de preocupación en cuanto a este alimento es el azúcar, pues por lo que sabemos el gusto agradable que encuentran los niños en este producto es su dulzura. Si bien podemos afirmar que los dulces solo son un riesgo cuando se exagera en su consumo, lo mismo sucede cuando les damos bebidas dulces, aunque sean de origen natural.

Al respecto, se tiene entendido que el azúcar natural de las frutas no es tan dañino como la procesada, este elemento podría ser perjudicial también si exageramos. Por ejemplo, se cree que este producto puede ocasionar un desequilibrio dietético o provocar diarrea.

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Una potencial malnutrición es un efecto al que temen los pediatras en cuanto al dar demasiado zumo de frutas a los niños. Este resultado es posible debido a que el consumo del zumo puede hacer que disminuya el apetito de los pequeños; los padres pueden creer que está alimentado, pero está dejando de recibir los nutrientes necesarios para complementar su dieta.

Del mismo modo, las características particulares de cada zumo no le permiten contener todos los elementos esenciales para garantizar una mejor nutrición. Es decir, a estos les falta la cantidad necesaria de grasas, proteínas, la mayoría de vitaminas y en caso de los zumos envasados también carecen de fibra.

Por su parte, los hidratos de carbono encontrados en forma de azúcar, pueden ser causantes tanto de malnutrición como de otros padecimientos como los siguientes:

  • Sobrepeso
  • Diarrea
  • Flatulencias
  • Dolor abdominal
  • Caries

Consumo estimado por edad

El consumo de este alimento natural está regulado en cuanto a cantidad, pero todo depende de la edad del niño. En tal sentido, la Academia Americana de Pediatría recomienda que se establezca límites en su administración de acuerdo a las necesidades nutricionales, el peso del niño y otras características relacionadas a su edad.

En consecuencia, según la regulación propuesta por los expertos los niños deberían consumir zumo de frutas de acuerdo a los siguientes criterios:

  • Niños menores de seis meses tienen contraindicado su consumo, en especial porque la leche materna es el único alimento que deberían recibir en esta etapa. Por lo tanto, se estima como error darles el biberón con zumo para calmar su sed o hambre en esta edad
  • Los pequeños que se encuentran entre los doce meses y los seis años de edad no deberían tomar más de un vaso por día. Es decir, darles más de 200 mililitros diarios puede considerarse excesivo
  • Después de los siete años los pequeños pueden tomar dos vasos de zumo al día, pero más de esto puede ser un exceso
  • Tampoco se recomienda que se administre zumo de frutas antes de dormir o como tratamiento en caso de deshidratación.

 

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