Retención de heces en niños

Mervis Romero 9 enero, 2018
La percepción desequilibrada del control de los esfínteres desencadena consecuencias como la retención de heces. Reconocer los síntomas y causas de este trastorno en niños ayudará a los padres a sobrellevar estos dramáticos episodios.

Encontrar materia fecal en la ropa interior de un niño que ya aprendió a usar el inodoro resulta muy preocupante. La retención de heces en niños es considerada por muchos padres como un trastorno de conducta del niño, mientras que otros lo ven como un problema fisiológico.

No obstante, ¿qué puede motivar a un niño a contener las heces en su recto y negarse a desocuparlas en el inodoro?

¿En qué consiste la retención de heces en niños?

La retención de heces consiste en la expulsión voluntaria o involuntaria de las heces del niño en lugares inadecuados. Esta incontinencia generalmente se presenta en niños de 4 años en adelante, especialmente varones, que ya saben usar el inodoro.

Este problema también se conoce con el nombre de encopresis o incontinencia fecal.

Cuando el niño siente la necesidad de evacuar, empieza a apretar su ano para evitar la salida de la materia fecal. Finalmente, cuando su colon no puede almacenar más heces, empieza a producirse la fuga fecal que termina ensuciando su ropa.

Señales que advierten la retención de heces en niños

Los principales síntomas de la retención de heces en niños son:

  • Irregularidad en la frecuencia de las evacuaciones, llegando a presentarse entre dos o menos evacuaciones por semana.
  • Consistencia de materias fecales secas, duras y grandes que producen gran dolor en su paso por el recto del niño. Los niños con este problema expulsan pocas heces o las hacen muy grandes para la edad que tienen.
  • Temor a defecar en el inodoro, bacinilla u otro lugar destinado para tal fin. El niño hasta podría guardar en secreto las ganas de expulsar su excremento por miedo.
  • Sangrado anal.
La retención de heces en niños puede tener consecuencias muy dolorosas.

  • Incontinencia intestinal. Se manifiesta por la incapacidad del niño a contener las heces hasta lograr llegar al baño.
  • Fuga de líquido fecal o inesperados incidentes diarreicos acuosos.
  • Esfuerzo abdominal para expulsar las heces. Esto también produce aceleración del ritmo cardiaco en el niño o mareo.
  • Fuertes movimientos abdominales dolorosos.
  • Expulsión de excremento en sitios inapropiados, tales como su ropa, una silla, un rincón de la casa u otros lugares no aptos para ello.

“La retención de heces consiste en la expulsión voluntaria o involuntaria de las heces del niño en lugares inadecuados”

Causas que provocan retención de heces en niños

Entre las causas más comunes de la retención de heces en niños se encuentran las siguientes:

Estreñimiento crónico o constipación.

Algunas heces que llegan a atascarse en el colón suelen ponerse tiesas y, al intentar salir, causan mucho dolor en el ano.

Entrenamiento precoz

Probablemente, el entrenamiento para usar el inodoro empezó en una etapa muy temprana del desarrollo del niño, generándole una fobia descontrolada.

Trastornos de oposición desafiante

El niño quiere demostrar que tiene bajo control la situación cada vez que rechaza usar el inodoro para defecar.

Situaciones de estrés familiar

Lo que el niño no expresa de sus emociones negativas, su cuerpo lo manifiesta por medio de la retención fecal.

Otras causas que generan la retención de heces en niños son:

  • Ser víctima de abuso sexual.
  • Fisuras alrededor del ano.
  • Predisposición genética de ineficiente movimiento peristáltico.
  • Dieta pobre en fibra y agua.
  • Uso excesivo de supositorios o laxantes.
Algunos niños pueden hasta tener fobia a ir al baño debido a entrenamientos precoces.

Consecuencias para los niños que sufren de retención fecal

Aparte de las consecuencias físicas, se producen grandes efectos negativos en el plano psicológico del niño que padece este trastorno.

Sentimientos de culpa

A medida que el niño se va dando cuenta del problema, experimentará vergüenza y culpabilidad. Estas sensaciones disminuirán la confianza en sí mismo.

Exclusión social

Por miedo a sufrir una fuga de heces en frente de otros, el niño prefiere mantenerse alejado de las personas. Podría negarse a asistir regularmente al colegio, para así evitar tener contacto con otros niños, lo cual no es recomendable.

“Esta incontinencia generalmente se presenta en niños de 4 años en adelante, especialmente varones, que ya saben usar el inodoro”

Baja autoestima

Reñir al niño por sus constantes fugaz fecales o recibir la burla de sus allegados perjudica gravemente su autoestima.

Retrasar la consulta con un médico calificado creyendo que es un problema temporal puede traer más complicaciones. Desde los 4 años, hay que estar muy alertas por si esos eventos se producen más de una vez por la semana.

Se recomienda que los padres apoyen mucho al niño que sufre este trastorno, en vez de criticarlo o desanimarlo.

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