Reflejo de prensión en bebés: qué es y cómo se estimula

Fernando Clementin · 5 diciembre, 2017
¿Has notado que tu bebé, aun con pocos meses de vida, tiene una manía por agarrar todo lo que acercas a su mano? Esto se llama reflejo de prensión y es un indicador de que su sistema nervioso funciona como debe.

Durante las primeras semanas de vida de tu bebé, llegará un momento en el que cerrará su mano para coger todo lo que toque o se acerque a su palma. Este es el reflejo de prensión. Aunque comienza siendo involuntario, con el tiempo se convertirá en una acción controlada.

Pocas cosas nos generan mayor ternura que tocar las manos suaves de un bebé. Pero más ternura causan cuando comienzan a intentar agarrar todo lo que esté a su alcance, ya que se trata de sus primeras interacciones con su alrededor. El objeto de esta acción pueden ser tus dedos, algún juguete liviano o, cuando lo tienes cogido, tu cabello.

Es en este último caso cuando compruebas su verdadera fuerza y la firmeza del agarre causado por el reflejo de prensión. De hecho, cuando sujeta tu dedo, puedes llegar a levantarlo con sus pies sobre una superficie plana sin que se suelte.

Lo curioso del reflejo de prensión es que no es exclusivo de las manos. Podrás observar que, cuando algo roza la planta del pie del bebé, doblará sus dedos como intentando coger algo. Según los especialistas, esto es un rasgo evolutivo. Cuando nuestros antepasados tenían vello en todo el cuerpo, esta acción le permitía a la cría prenderse de su madre en caso de peligro.

El reflejo de prensión se realiza tanto en manos como en pies.

Características del reflejo de prensión

Algunas particularidades de este reflejo:

  • Como todo reflejo, es un acto involuntario en respuesta a un estímulo que se manifiesta en sus manos y pies.
  • Se da durante el primer y segundo mes de vida del bebé. Puede llamar la atención la fuerza que un recién nacido puede aplicar con este movimiento.
  • Es una señal que indica el correcto funcionamiento de su sistema nervioso. Sin embargo, si se extiende más de lo común, es probable que exista alguna deficiencia en esta zona del organismo.
  • En el tercer mes, comienza a transformarse en un agarre menos fuerte pero con mayor movimiento y control.
  • A partir del cuarto mes, sus sentidos están mucho más maduros y sus acciones son intencionadas y dirigidas, aunque todavía le cuesta calcular distancias. De ahí en adelante, su coordinación irá en aumento y será capaz de enfocar mejor el objeto deseado y cogerlo con ambas manos.
  • En los pies, su presencia se extiende un poco más (entre los 3 y 6 meses de vida).

Cómo estimular el reflejo de prensión

Para ejercitar este tipo de movimiento en un bebé, hay un par de actividades muy sencillas que puedes practicar todos los días. La más fácil (no por eso menos efectiva) consiste en acercar tu dedo a la palma de la mano del bebé y permitirle que la agarre.

El reflejo de prensión plantar, en tanto, se puede practicar de manera similar. Acerca tu dedo o un lápiz a la planta de su pie y observa el movimiento de sus dedos. Si los cierra como intentando coger eso que lo toca o como aferrándose al suelo si estuviera de pie, verás el clásico reflejo plantar.

Por otro lado, también es posible trabajar a través de la estimulación temprana, con el fin de ganar mayor movilidad, nuevas sensaciones y despertar sus primeros estímulos.

Todo lo que implique mover sus brazos y piernas, practicar el uso consciente de los sentidos e incluso las caricias y los trabajos de relajación contribuirán a que conozca mejor su cuerpo y aprenda cómo utilizarlo.

“Para ejercitar este tipo de movimiento en un bebé, hay actividades muy sencillas que puedes practicar todos los días”

Otro gran aliado para esta etapa son la música y los juguetes coloridos y con luces, ya que sus sentidos de audición y visión apenas están comenzando a despertarse.

La leche materna es la mejor opción para la alimentación del bebé durante las primeras semanas de vida.

Otros reflejos comúnes en los bebés

Además del reflejo de prensión, otros tipos de reflejos que se presentan en los primeros meses de vida son:

  • Reflejo de moro: se controla inmediatamente después del nacimiento. Consiste en provocar el sobresalto del bebé soltando su cabeza por unos instantes (sin dejarla llegar a la superficie acolchada debajo).
  • Reflejo de succión: al tocar la zona alrededor de la boca.
  • Reflejo de marcha: el bebé intenta caminar cuando sus pies tocan una superficie dura.
  • Reflejo de Galant: acostado boca abajo, se acaricia o da golpecitos sobre el lado de la columna. El bebé gira hacia donde lo tocan.
  • Otros reflejos que se extienden hasta la adultez: aquí se incluyen el estornudo, el bostezo, la tos, las náuseas y el parpadeo.