Querida mamá: ama y mima mucho a tu pequeño, pero no te olvides de ti

Para que tu hijo pueda crecer lleno de felicidad y paciencia necesita que su mamá no se olvide de sí misma y tenga presente que cuidar de ella también es cuidar de su familia.
Querida mamá: ama y mima mucho a tu pequeño, pero no te olvides de ti

Última actualización: 26 octubre, 2022

Convertirse en madre es una de las experiencias más hermosas por las que puede atravesar cualquier mujer. Sin embargo, es una gran decisión que cambia por completo la vida y está cargada de grandes responsabilidades y obligaciones que pueden ser muy demandantes para una sola persona. Así que, querida mamá, ama y protege a tu pequeño, pero no te olvides de ti.

Todas las madres desean brindarles a sus hijos todos los cuidados que merecen para crecer sanamente. Siendo una de las elecciones más generosas y desinteresadas que pueden hacer por ellos. No obstante, la atención diaria, la protección de su salud, las lecciones educativas, los quehaceres de la casa y las obligaciones laborales pueden hacer que muchas mujeres se terminen sintiendo agotadas y puedan generar con el tiempo problemas físicos y emocionales.



Aprende a encontrar un equilibrio para que no te olvides de ti

La maternidad es una de las etapas más hermosas en la vida de las mujeres, pero también es una de las más demandantes. Y a pesar de que se les desee brindar a los hijos todo lo que necesitan para poder desarrollarse, las mamás no tienen por qué descuidar su bienestar para poder asegurar el de sus hijos. Aprender a encontrar un equilibrio se hace necesario para no dejarse ahogar por todas las responsabilidades que conlleva ser madre.

Mamá y su bebé
Es normal que en algunas épocas te sientas cansada por todas tus responsabilidades. Por eso debes formar un equipo con tu pareja o familia para hacerlas más llevaderas.

Y es que sin importar que muchas mujeres descarguen voluntariamente bajo sus hombros todas las obligaciones y el desgaste emocional que conlleva tener un hijo, deben saber que conservar su salud es indispensable para poder seguir amando y cuidando a sus pequeños.

Por tal motivo, es importante aprender a emplear algunas estrategias para alivianar el peso de los deberes y tener siempre presente que velar por un niño es responsabilidad de dos personas, no únicamente de la madre. De esta manera, podrás evitar problemas futuros serios como el desarrollo de ansiedad o depresión.

5 consejos para que no te olvides de ti mientras ejerces tu papel materno

En una sociedad machista y poco empática en donde muchas mujeres deben asumir por su cuenta todas las obligaciones que deberían ser compartidas, se hace más difícil la tarea de encontrar tiempo para que no te olvides de ti. Sin embargo, cuando se cuenta con una pareja consciente de sus responsabilidades como padre, es crucial que se compartan las labores equitativamente para ser el equipo que sus hijos necesitan.

Estas son algunas recomendaciones para que no te olvides de ti.

1. No busques la perfección: eres humana

Ser madre es una labor difícil que se perfecciona con el pasar de los años. Por tal motivo, no pretendas ser perfecta todo el tiempo. Tu hijo no necesita una mujer inmaculada como mamá. Lo que requiere es una mujer que, a pesar de sus defectos, se empeñe en mejorar para dar lo mejor de sí misma.

Así que no te estreses de más cuando las cosas no salen como deseas. Mejor vive y experimenta tu maternidad de manera consciente, empática y responsable. No existe una sola manera para criar a los niños, por lo que es válido aprender de los errores y no volverlos a cometer.

2. Concéntrate en las cosas positivas que realizas

Herirte con pensamientos intrusivos sobre aquellas cosas en las que tal vez has fallado no hará que mejores como madre. Todo lo contrario, solo lastimarás tu confianza y autoestima. Algo que tus hijos pueden observar y aprender a través del ejemplo que se les brinda.

Debido a lo anterior, es mejor que aprendas de tus errores con humildad y te fijes en todas las demás cosas positivas que realizas por el bienestar de tus pequeños. De esta forma, podrás potenciar tus puntos fuertes y corregir aquellas cosas que deseas mejorar. La maternidad no se trata de una competencia para ver qué mujer la desempeña mejor, es acerca de ser la mejor versión de ti misma para poder compartir lecciones positivas con tus niños.

3. Comparte las responsabilidades con tu pareja

A pesar de que es un camino lento, poco a poco se van desdibujando en la mente de las mujeres esa idea machista de que ellas deben responsabilizarse más que los hombres de sus hijos. Y es que, al tomar la decisión de tener un bebé, ambos asumieron las obligaciones que se avecinaban.

Ser madre 24/7 es un trabajo muy poco valorado y que gasta casi toda la energía de las mujeres. Al punto de generar en algunas agotamiento mental. Así que no asumas absolutamente todas las responsabilidades de tu pequeño solo porque piensas que eres la única que puede hacerlas bien. Confía en tu pareja y entre ambos formen un equipo para criar a su niño de la mejor manera posible.

4. Dedícate tiempo de calidad

Muchas madres se sienten culpables cuando se dedican tiempo para mimarse a ellas mismas. No obstante, debes tener siempre presente que para cuidar de los demás, primero debemos cuidar de nosotros mismos. Porque no se trata de que te desligues de tus deberes para consentirte todos los días en un spa, sino ser consciente de que tu esfuerzo también merece una recompensa.

Mujer frente al espejo
El hecho de ser madre no significa que debas dejar de un lado tu cuidado personal ni tus pasatiempos.

Así que saca algunos minutos todos los días para relajarte y hacer lo que deseas. Por ejemplo, ver tu serie preferida, escuchar música o dedicarle tiempo al jardín. Además, al menos una vez por semana, planea actividades que sabes que te hacen feliz. Ya sea salir con tus amigos, cenar con tu pareja, tocar la guitarra o ir a una sesión de belleza. Recuerda que, antes de ser mamá, eres un ser humano con sentimientos.



5. Aprende técnicas para manejar el estrés

Es normal que la mente se llegue a nublar y nos domine el estrés cuando son tantas las obligaciones diarias que sentimos que no damos abasto. Por tal motivo, es de gran ayuda aprender algunas técnicas de relajación como la meditación o el mindfulness. Con el fin de que las pongas en práctica cuando lo consideres necesario.

Con ayuda de estos ejercicios para controlar el estrés, podrás gestionar las emociones que se acumulan en el interior y facilitarte conservar la calma para actuar de la mejor manera posible. Además, te permitirán aprender a manejar el tiempo con más sabiduría y darles prioridad a las cosas realmente importantes.

Ama y acompaña a tu pequeño, pero no te olvides de ti

Ten presente que, si no tienes tiempo para cuidar de ti misma, no podrás darles a tus hijos todo el amor que necesitan. Ya que no les estarás enseñando a velar por su propio bienestar debido al estrés diario. Algo que, a la larga, podría afectar su autoestima y su confianza personal.

Así que haz equipo con tu pareja y con tu familia cercana para brindarles a tus niños una crianza positiva. Y, para proteger tu bienestar, deja de invertir toda tu energía únicamente en tus pequeños y no te sientas culpable de dedicarte tiempo de calidad de vez en cuando. De esta manera, al cuidar de ti misma, podrás velar por tus hijos de una forma más eficaz.

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Las madres necesitan pasar unas vacaciones para despejar la mente, recargar energías y seguir cumpliendo con todas sus responsabilidades.