Qué hacer si mi hijo se ha quemado con agua hirviendo

Por más que los padres proporcionan a sus hijos los cuidados y la protección correcta, en muchos casos no quedan exentos de sufrir accidentes en la cocina. Uno de los más lamentables son las quemaduras con agua hirviendo. 

¡Mi hijo se ha quemado con agua hirviendo! No queda duda de que esta expresión puede ser absolutamente preocupante para los padres que han tenido que experimentar un accidente tan lamentable con sus pequeños. Es importante reaccionar correctamente ante estas emergencias.

Aunque nos encarguemos de proporcionarles toda la protección y cuidados que necesitan, los accidentes están a la orden del día. Las quemaduras en la cocina ocupan los primeros lugares entre los accidentes en el hogar más comunes en los niños.

Lo más importante, como siempre, es abocarnos a tomar y nunca descartar todas las medidas de seguridad que sean necesarias para impedir estos trágicos accidentes. A su vez, es preciso conocer los primeros auxilios fundamentales para poder solventar una emergencia con un niño quemado con agua hirviendo.

Qué hacer si mi hijo se ha quemado con agua hirviendo

Si tu hijo se ha quemado con agua hirviendo, lo primero que debes hacer es mantener la calma para examinar cuidadosamente todos los pasos a seguir. Así, podrás proporcionarle al niño la ayuda más oportuna en el momento.

Lo primordial es que tomes al niño y con rapidez lo alejes del área de la cocina; llévalo a una habitación iluminada y fresca, donde puedas evaluar a si tu hijo presenta una quemadura de primer, segundo o tercer grado. De esta manera, podrás decidir si es suficiente curarlo con remedios caseros o si, por el contrario, debes acudir de inmediato a urgencias.

Si tu hijo se ha quemado con agua hirviendo, debes evaluar su herida para saber qué auxilios aplicar.

Si consideras que las quemaduras de tu hijo son leves, puedes quitarle la ropa que esté en contacto con la piel afectada por el agua hirviendo y aplicar agua fría en la zona afectada por alrededor de 3 a 5 minutos. Esto servirá para aliviar el dolor.

Es muy importante recalcar que debes poner especial atención al estado en el que se encuentre la ropa del pequeño; si notas que está adherida a su piel, no intentes quitársela y sin dudar acude a emergencias.

Qué hacer frente a quemaduras de primer grado

Las quemaduras de primer grado causan el daño más superficial sobre la piel, pero eso no las exime de generar un dolor intenso, inflamación y enrojecimiento. Para identificarla, notaremos que la piel se tornará rojiza, como bronceada al sol, pero no presentará ampollas.

Los remedios alternativos que puedes darle a tu pequeño si sufrió una quemadura muy leve son:

  • Refrescar la zona afectada con agua fría por no menos de 5 minutos; es importante aclarar que nunca se debe frotar hielo por la zona de la herida porque empeora la irritación.
  • Ofrecerle una pastilla de ibuprofeno.
  • Se puede agregar una crema hidratante hipoalergénica, sábila o aloe vera y cremas cicatrizantes.

“Si notas que la ropa del niño está adherida a su piel, no intentes quitársela y sin dudar acude a emergencias”

Las quemaduras de primer grado pueden recuperarse en un lapso de 5 días sin dejar ningún tipo de cicatriz. No obstante, aunque consideres que la lesión por quemadura de tu hijo es leve, si las zonas afectadas son su rostro, sus genitales, sus manos o pies, acude al médico. La piel de esas zonas es particularmente delicada y necesita atención especial.

Las quemaduras de agua pueden causar gran dolor.

Qué hacer frente a quemaduras de segundo y tercer grado

Las quemaduras de segundo y tercer grado pueden dejar secuelas y marcas en la piel si no son atendidas correctamente, pues la piel puede quedar deforme o con cicatrices. De allí que, si se considera que la quemadura del niño es considerable, se debe llamar de inmediato a una ambulancia.

La piel en los tipos de quemadura de segundo o tercer grado se torna roja, se hincha, aparecen de inmediato ampollas y, en los casos más graves, la piel se puede mostrar o blanquecina o negra. A su vez, el niño puede sentir la zona quemada como adormecida, pero con mucho dolor.

Como consideración final, es importante que sepas que el mejor tratamiento, por supuesto, es la prevención; las quemaduras con agua caliente producen un dolor intenso y, además, pueden ser tan graves que en tres segundos la piel reciba un daño de tercer grado.

Entonces, en caso de dudas después de una quemadura en la piel de tu hijo, consulta a tu médico o asiste a emergencias. Es preferible no escatimar en cuidados ante situaciones como estas.

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