¿Qué es el parto programado?

Pedro 15 diciembre, 2017
El parto programado puede concretarse por varios motivos, aunque siempre debe cumplir unos requisitos mínimos. Su principal objetivo, como veremos en el siguiente artículo, es preservar la salud de la madre y del bebé y evitar complicaciones en el nacimiento.

Por lo general, el parto se produce de forma natural al comenzar la fase de dilatación con las contracciones en el cuerpo de la mujer. Sin embargo, hay ocasiones en las que se puede dar un parto programado o inducido. Como madres, es recomendable conocer esta práctica y sus ventajas y desventajas.

Este tipo de partos programados o inducidos se producen cuando el especialista provoca el parto con algún tipo de medicación. Para ello, se puede usar la oxitocina o la prostaglandina. La elección dependerá del estado del cuello uterino de la mujer.

Este tipo de prácticas suelen llevarse a cabo cuando el parto no comienza de forma natural y espontánea y siempre, si todo transcurre dentro de lo normal, una vez que se han finalizado las 40 semanas de embarazo. En estos casos, el ginecólogo puede recurrir a diferentes técnicas que ayuden a inducir las contracciones para hacer el trabajo de parto.

Hay ocasiones en las que, aunque no se haya cumplido el tiempo establecido de gestación, es necesario inducir el parto. Pueden existir riesgos de embarazo que hacen necesaria la intervención por parte de los médicos para provocar el trabajo de parto programado.

“El parto programado suele llevarse a cabo cuando el parto no comienza de forma natural y espontánea y siempre una vez finalizado el ciclo de embarazo”

Además, este tipo de inducciones también pueden programarse cuando se desee, siempre que esté todo el equipo médico que trata normalmente a la futura madre. De todos modos, los partos inducidos para un día concreto suelen ser más comunes en las clínicas privadas.

El parto programado puede realizarse para prevenir lesiones en el bebé o en la madre.

Razones para escoger un parto programado

Son muchas los motivos que los médicos pueden tener para llegar a inducir un parto. Estos son algunos de ellos:

  • Que exista riesgo de infección dentro del útero. Esto es peligroso para el bebé y, en ocasiones, incluso para la propia madre.
  • Que se rompa la bolsa de aguas. Aquí, se esperaría a ver si el parto comienza por sí mismo.
  • Que el bebé sea demasiado grande. En este caso, se haría para tratar de evitar un parto largo y probables lesiones para la madre y para el feto. Es algo que se practica únicamente durante el parto vaginal, pues solo en estos casos se puede inducir.
  • Que se programe una cesárea con antelación para evitar todos estos daños y posibles complicaciones.

Otras razones por las que el cuerpo médico puede inducir el parto

Además de las anteriormente citadas, que son las más frecuentes, hay otras causas por las que recurrir al parto programado. Veamos algunas de las más comunes:

  • Una de ellas tiene lugar cuando la placenta no funciona correctamente, lo que se conoce como preeclampsia. Se trata de una complicación grave que puede poner en riesgo la vida tanto de la madre como del bebé. Ante un problema así se reduce el riego sanguíneo del bebé. La preeclampsia también puede conllevar el riesgo de sufrir una enfermedad crónica. Aquí encontramos la hipertensión arterial, la diabetes gestacional, insuficiencia cardíaca o la afección de los riñones. Todas ellas afectan a la salud de la madre y del bebé.
  • Otro de los motivos por los que se puede inducir un parto es la existencia de anomalías en el ritmo cardíaco.
  • También puede ser necesario provocar un parto por un retraso en el crecimiento del feto.
  • Cuando el saco amniótico se rompe y no se produce el parto, la inducción del mismo es la solución.
  • También se puede realizar un parto inducido cuando queda poco líquido amniótico, para así evitar una cesárea.
La preparación para el parto es muy importante.

Cómo se induce el parto

Hay varios métodos para inducir un parto. En este caso, dependerá del estado en el que se encuentre el cuello del útero de la futura madre. Si no ha empezado a ablandarse o a dilatarse, se considera que aún no está totalmente maduro. Por lo tanto, no está preparada para el parto, por lo que se aplicarán diferentes hormonas. También se usarán métodos médicos que ayuden a madurar el cuello uterino para así poder inducir al parto.

“El método para inducir el parto dependerá del estado en el que se encuentre el cuello del útero de la futura madre”

Una vez hecho esto, se administra oxitocina para comenzar el parto. Esta situación se induce por vía intravenosa de manera tal que el cuerpo produzca cantidades mayores de esta hormona. El proceso de maduración del cuello uterino puede durar entre 12 y 24 horas.

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