Púrpura de Schönlein-Henoch en el niño

03 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Elisa Martin Cano
La púrpura de Schönlein-Henoch es una vasculitis que aparece tras enfermedades virales y durante los meses más fríos. Así, es más frecuente en niños de 2 a 6 años.
 

La púrpura de Schönlein-Henoch es la vasculitis más común en los niños. Las vasculitis son patologías en las que se inflaman los vasos sanguíneos de todo el organismo. Aunque puede afectar a cualquier persona, es más frecuente en niños de mediana edad.

Normalmente, suele resolverse sin problemas. Aun así, en algunos casos puede dejar secuelas. Por ello, te contamos todo lo que debes saber acerca de esta enfermedad en el niño a continuación.

¿Qué es la púrpura de Schönlein-Henoch?

Como hemos dicho, la púrpura de Schönlein-Henoch es la vasculitis más frecuente en los niños. Las vasculitis son un conjunto de enfermedades en las que el sistema inmune del organismo ataca a sus propios vasos sanguíneos. En consecuencia, estos se inflaman.

En el caso de la púrpura de Schönlein-Henoch, los vasos que se ven más afectados son los de pequeño tamaño, sobre todo los vasos del tracto digestivo, la piel y el riñón del niño.

Mancha púrpura en la piel.

Así pues, esta patología puede afectar a cualquier rango de edad. Pese a esto, es más frecuente en niños de dos a seis años de edad y es ligeramente más común en niños varones. Asimismo, esta enfermedad es más frecuente en épocas de frío, es decir, en invierno. Esto ocurre porque, en muchos casos, se produce tras infecciones víricas, como los catarros. Aunque no sea extraño observar este fenómeno, no se conocen las causas exactas de la enfermedad.

 

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¿Qué síntomas produce?

Al igual que en la mayoría de enfermedades, los síntomas no son iguales para todas las personas que la presentan. Estos van a variar en intensidad y no siempre serán los mismos de una a otra persona. Todos ellos están relacionados con el daño de los vasos sanguíneos. Así, los síntomas más comunes de la púrpura de Schönlein-Henoch son

  • Exantema purpúrico. Se trata de unas manchas rojas que aparecen en la piel. Estas están elevadas respecto a la piel de alrededor, por lo que se notan al tacto en la exploración física. Aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, su presentación más típica es en las piernas y las nalgas del niño.
  • Dolor abdominal. El dolor abdominal que aparece es similar al de los cólicos infantiles. Este se presenta alrededor del ombligo y puede más agudo tras las comidas. Además, en algunas ocasiones, va acompañado de náuseas y vómitos e, incluso, de la aparición de sangre en las heces.
  • Inflamación y dolor de las articulaciones. Lo más común es que afecte a pocas articulaciones y grandes, como tobillos y rodillas. Es posible que los niños, sobre todo los más pequeños, se nieguen a andar por el dolor.
  • Afectación del riñón. Al verse dañados los vasos sanguíneos que le dan soporte, el riñón, que es un órgano sensible, puede sufrir consecuencias en su función.

Los brotes suelen durar alrededor de 4 semanas y puede ser que estos sean recurrentes durante meses o años en el niño.

¿Cuál es el pronóstico de la púrpura de Schönlein-Henoch?

 

Lo más frecuente es que, tras un brote o la recurrencia de algunos brotes, esta enfermedad acabe desapareciendo de manera espontánea, incluso sin tratamiento. Sin embargo, hay ocasiones en las que se pueden producir algunas complicaciones en el transcurso de la enfermedad.

Niño con dolor de barriga sentado en un escalón.

Un ejemplo puede ser la invaginación intestinal. Además de estas complicaciones en la fase aguda, es posible, aunque no es lo más común, que queden secuelas tras los brotes. Estas secuelas suelen estar relacionadas con la afectación del riñón. Es por esto que se vigilará la función renal un tiempo tras la desaparición de la patología.

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Diagnóstico y tratamiento

En la mayor parte de los casos, la presentación de esta enfermedad es muy característica. Esto hará que al especialista le baste con una buena historia clínica y una correcta exploración física para establecer el diagnóstico. En raras ocasiones suele ser necesario realizar más pruebas complementarias.

Será el doctor quien decida en cada caso cuál es el tratamiento más adecuado. Por lo general, este suele ser sintomático. Se basará en analgésicos y antiinflamatorios en las dosis adecuadas para cada niño hasta la resolución del cuadro. En algunos casos, se tratarán con otros fármacos, como, por ejemplo, los corticoides.

 

En cuanto a la púrpura de Schönlein-Henoch en el niño, debes saber…

No es una patología infrecuente, sobre todo en meses de invierno y después de que el niño sufra infecciones víricas, como un catarro o una faringitis. Pese a esto, no es una enfermedad grave y suele curar, incluso sin tratamiento, sin dejar secuelas.

Aun así, como siempre, ante cualquier síntoma o signo de alarma que nos haga sospechar cualquier enfermedad en nuestro hijo, deberemos acudir al especialista. Este será quien confirme el diagnóstico y establezca el tratamiento más adecuado según cada caso.

 
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  • Protocolos • Púrpura de Schönlein-Henoch. (n.d.). Retrieved June 30, 2020, from www.aeped.es/protocolos/