Problemas digestivos en bebés prematuros

14 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Elisa Martin Cano
Los bebés prematuros pueden presentar diferentes problemas de salud. Te contamos cuáles son los problemas digestivos más frecuentes en bebés prematuros.
 

Los bebés prematuros, debido a que no están completamente desarrollados, tienen más posibilidades de presentar ciertos problemas de salud al nacer. Aunque gracias a los avances científicos muchos de ellos no conllevan grandes riesgos, siguen estando presentes y su correcto diagnóstico y tratamiento es muy importante. Aquí nos vamos a centrar en cuáles son los problemas digestivos más frecuentes en los bebés prematuros.

Problemas digestivos en bebés prematuros

Bebé prematuro en la incubadora con problemas digestivos.

Reflujo gastroesofágico

El reflujo gastroesofágico es el paso del contenido del estómago al esófago tras ingerir alimentos. En el caso de los prematuros o de algunos recién nacidos, se produce por falta de madurez del esfínter gastroesofágico. Este es un músculo que se encarga de generar presión en la zona de unión del esófago con el estómago. Así, hace que, una vez que los alimentos han pasado al estómago, no puedan volver a ascender.

Los bebés manifiestan el reflujo en forma de bocanadas de leche que han ingerido. Puede ser que la expulsen en forma de vómito o que este alimento ascienda a la boca pero vuelvan a tragarlo sin que lleguemos a darnos cuenta. En los episodios, también puede ocurrir que los niños se queden momentáneamente sin respiración. Esto hace que no reciban oxígeno y que sus labios se pongan un poco azulados por la falta de este.

 

Normalmente, el reflujo gastroesfágico se diagnostica por la clínica y los síntomas del bebé, y no se suelen necesitar otras pruebas complementarias. Si no existen complicaciones, no será necesario el tratamiento farmacológico. Sí se llevarán a cabo algunas otras medidas.

Estas pueden ser que el bebé coma y se mantenga un rato tras las comidas incorporado, o que las tomas se hagan de manera más frecuentes pero en cantidades más pequeñas. En caso de que con estas medidas no se controle, se puede iniciar tratamiento farmacológico con fármacos antirreflujo.

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Íleo meconial en bebés prematuros

El meconio es la primera caca del recién nacido. Este está compuesto por moco, bilis y células muertas que revisten la pared del estómago y los intestinos del bebé. El bebé suele expulsar el meconio en las primeras horas de vida.

El íleo meconial, sin embargo, se trata de la ausencia de la expulsión de meconio pasadas unas horas razonables desde el nacimiento del bebé. La causa es que el intestino se encuentra taponado por una cantidad de este meconio más espesa, que no permite su expulsión. El diagnóstico se establece cuando, pasadas ciertas horas, el bebé sigue sin expulsar sus primeras heces.

El íleo meconial puede aparecer de forma aislada o ser el primer síntomas de patologías más graves, como pueden ser la fibrosis quística. Es por esto que, en la mayoría de las ocasiones en las que un bebé presenta íleo meconial, se realizarán otras pruebas, como, por ejemplo, radiografía de abdomen. Esto se hace para descartar otras enfermedades asociadas o malformaciones en el intestino que impidan la expulsión del meconio.

 

Una vez que se ha establecido el diagnóstico y que se ha estudiado su relación con otras posibles enfermedades, será necesario tratarlo. Para ello, se estimulará primero la zona del ano. Si esto no consigue que el bebé lo expulse, también se puede recurrir a enemas o a sondas muy finas que se introducen por el ano del bebé e intentan eliminar el tapón. Finalmente, si así tampoco es suficiente, será necesario intervenir al bebé y extraer el meconio.

Doctor examinando el corazón de un bebé.

Enterocolitis necrotizante

También por la inmadurez y falta de desarrollo de los intestinos del bebé, estos son más susceptibles a ciertos daños e infecciones. La enterocolitis necrotizante es la inflamación de las paredes de los intestinos del bebé. Esto puede ocurrir por malformaciones en los mismos o por la infección por ciertos microorganismos como virus y bacterias.

Lo que ocurre con estas paredes inflamadas es que son muy sensibles, y pueden llegar incluso a sufrir perforaciones o a dejar de ser viables por la falta de oxígeno. En este caso, los síntomas son variables y dependen de la gravedad de la inflamación.

Estos pueden ir desde el rechazo a comer, hasta vómitos o hinchazón de abdomen. En casos más graves, podemos encontrar heces con sangre en el bebé e incluso afectación de su estado general, y ver al bebé en un estado más irritable o adormilado.

 

El diagnóstico se hará por los síntomas del bebé. Además, normalmente se realizan analíticas y pruebas de imagen, como radiografías, para comprobar el estado del intestino. El tratamiento comenzará por una dieta absoluta. Dejando al intestino en reposo, esperaremos que este se regenere y mejore. En los casos complicados, puede ser necesario tener que operar al bebé para arreglar el intestino.

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En cuanto a los problemas digestivos en los bebés prematuros, debes saber…

En los bebés prematuros serán más frecuentes muchos tipos de problemas de salud. Es por esto que, cuando nace un bebé prematuro, deberá permanecer en observación y en vigilancia más tiempo que un bebé que ha nacido completamente desarrollado.

Normalmente, cuando nace un bebé prematuro, sus padres recibirán las instrucciones para tener en cuenta ante qué situaciones deben permanecer más alerta y actuar de forma rápida para evitar las complicaciones.

 
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