Las primeras comidas del bebé: ¿cómo incorporar sólidos a su dieta?

30 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Promover buenos hábitos alimentarios desde la infancia reduce el riesgo de aparición de enfermedades como la obesidad y la diabetes.

La mejor alimentación durante los primeros 6 meses de vida es la leche materna. Pero, pasando esa edad, el bebé debe complementarla con lo que serán sus primeras comidas, para lo cual deberás incorporar sólidos a la dieta. Es aquí cuando aparecen los miedos y las dudas.

No hay razón para apurarse a incorporar sólidos en la alimentación de tu hijo y, por supuesto, será mejor que consultes previamente a su pediatra para que te señale el momento adecuado para ofrecerle sus primeras papillas.

Seguramente estés confundida y aturdida al recibir esa serie de consejos familiares tan opuestos y confusos. Por eso, en este artículo te ayudamos a prepararte para esta transición alimenticia. ¿Con qué comienzo? ¿Qué alimentos no debo darle bajo ningún punto de vista? ¿Por qué no come? ¡Descúbrelo aquí!

Primeras comidas del bebé: ¿Cuándo incorporar sólidos?

La mayoría de los bebés están preparados para incorporar sólidos a partir de los 5 0 6 meses, aunque cada niño maneja sus tiempos. Sin embargo, hay una serie de indicios que dan aviso respecto a la preparación del bebé para ingerir estos alimentos:

  • ¿Puede mantener la cabeza levantada? Uno de los signos es que el bebé tenga control de su cabeza y pueda incorporarse solo o con algo de ayuda.
  • ¿Se interesa por la comida? Si la criatura abre la boca cuando se le acerca algún alimento o miran con atención cómo los mayores comen, probablemente sea le momento de introducir la alimentación complementaria.
  • ¿Puede pasar la comida de una cuchara a su garganta y tragarla? Si tu hijo puede cerrar la boca alrededor de la cuchara mientras que utiliza los labios y la lengua para tragar la comida, entonces probablemente esté listo para degustar sus primeras papillas.
  • Aumento de peso de manera directamente proporcional al incremento de apetito. Por lo general, los bebés están preparados para incorporar sólidos a su alimentación una vez que duplicaron su peso de nacimiento. Paralelamente, notarás que tiene cada vez más apetito, quedándose con hambre.
  • Sentarse bien cuando tiene apoyo. Si el chiquillo logra sentarse en su sillita para comer manteniendo una posición erguida, es indicio de que es el momento donde puede comenzar paulatinamente a tragar bien los alimentos.

No olvides leer: Sugerencias para introducir la alimentación complementaria.

¿Cómo alimentarlo?

Empieza de a poco, con cucharadas pequeñas y hablándole al bebé durante el proceso, pues seguramente no sabrá qué hacer al principio y es posible que parezca confundido. Además puede que juegue con la comida en la boca o en la mano, la rechace totalmente o arrugue su nariz como gesto de desaprobación o desconfianza.

Por eso, no debe frustrarte que sus primeros alimentos sólidos terminen en el cabello, la cara, las manos o el babero del bebé. Evita que tu hijo coma mientras llora recuerda aumentar las porciones ofrecidas al bebé de forma gradual.

Los expertos recomiendan actualmente una técnica conocida como Baby Led Weaning a la hora de introducir la alimentación completaría. Este método de alimentación, tal y como afirma un artículo publicado en la revista «Italian Journal of Pediatrics», ayudará a que el bebé se adapte a las texturas y a los sabores de los alimentos con mayor facilidad.

El comienzo no es fácil ni rápido, pues introducir sólidos requiere de altas dosis de paciencia. Por eso considera que ese momento especial y esperado que encaras con tanta energía puede volverse agotador y desgastante por la falta de costumbre de tu pequeño. ¡No te frustres!

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En este sentido, los pediatras aconsejan tomar con calma las primeras comidas de los bebés y afirman que los primeros semisólidos no deben reemplazar a la leche materna.

Igualmente, los expertos agregan un consejo: la mamá no debe mostrarse ansiosa ni añadir «condimentos» para despertar el apetito del niño. Muchas madres caen en el grueso error de agregar a las papillas miel, azúcar, sal, aceite.

Desde luego, evita esa estrategia que no solo es poco saludable para niños de tan corta edad, sino que los aleja de los buenos hábitos alimenticios. Aléjate también de las papillas comerciales con colorantes y aditivos, ya que suelen contener grandes cantidades de azúcar, según un estudio publicado en el año 2017. ¡Ten paciencia, el proceso requiere tiempo y dedicación!

Llegó la hora: ¿con qué alimentos comenzamos?

Como hemos dicho la idea de incorporar sólidos o semisólidos inicialmente tiene una función más de aprendizaje que de nutrición.

En esta etapa, puedes comenzar a darle:

  • Purés de verdura. Tiende a ser el primer alimento sólido que incluirá el pediatra de tu hijo a su dieta. De a uno por vez, debes realizar papillas de papa, zanahoria y zapallo, en ese orden. Luego puedes hacer el famoso puré tricolor, consistente en la mezcla de ambas verduras.
  • Papillas frutales. Paralelamente, te permitirán incorporar sólidos como la pera y la manzana, principalmente en forma de compota, ya que son menos ácidas. Además tienen una consistencia más fácil de digerir y una mayor tolerancia por parte del bebé. Cualquier fruta puede ser ofrecida en forma de papilla, en estado natural o cocida tipo compota, pues sea del modo que la presentes, aportará vitaminas, proteínas, minerales y fibras.
  • Cereales. El siguiente paso para darle las primeras comidas a tu hijo es incorporar cereales como polenta y vitina al principio, arroz y fideos soperos pequeños más tarde. Y aquí es fundamental tener cuidado porque debes fijarte que no tengan gluten, una proteína presente en el trigo, avena, cebada y centeno que puede ser mal tolerada por los menores.

Los expertos sugieren incorporar sólidos de manera paulatina, uno por vez, esperando al menos dos días entre alimento y alimento a fin de percibir posibles reacciones alérgicas a alguno de ellos. Diarrea, vómitos, hinchazón, sarpullido y dificultad para respirar son señales de alerta.

Probablemente el doctor desaconsejará alimentos que suelen ser alérgenos como la soja, los productos lácteos, los huevos, el trigo, el pescado, el maní y el chocolate.

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Incorporar sólidos: Consideraciones adicionales sobre sus primeras comidas.

Por supuesto es una excelente iniciativa que el chico se acostumbre a comer gran variedad de alimentos pero recuerda que la transición le llevará tiempo puesto que implica acostumbrarse a cada nuevo gusto y textura.

No te enfades si algún sabor parece no gustarle, ofrécelo más adelante. Además, no dejes ningún alimento fuera de la dieta del nene por la simple razón de que a ti no te gusta. No olvides darle agua e incluso prueba incluyendo zumos naturales en su dieta, ¡le encantarán!.

También te puede interesar: La guía que te ayuda con la alimentación complementaria.

Alergias y alimentos a evitar

Los especialistas sugieren no incluir determinados alimentos antes del año, más aún si en la familia existen antecedentes alérgicos. Por otro lado, ciertos alimentos deben ser evitados hasta los 3 años dado que no disuelven rápidamente en la boca con lo que el niño se puede atragantar. Entonces, evita:

  • Chocolate
  • Dulce de leche
  • Soja
  • Gluten (Trigo, avena, cebada, centeno)
  • Miel
  • Maníes
  • Caramelos duros
  • Frutas secas

Incorporar alimentos sólidos, un gran paso en la dieta

Recuerda que a partir de los 6 meses puedes comenzar a incorporar alimentos sólidos a la dieta del bebé. Empieza triturando frutas y verduras para más tarde incluir productos con diferentes texturas.

Una buena educación alimentaria es la base para unos correctos hábitos en el futuro. Estos le ayudarán a tu hijo a prevenir enfermedades como la obesidad y la diabetes. Por este motivo has de poner empeño en esta tarea.

  • D'Auria E., Bergamini M., Staiano A., Banderalli G., et al., Baby led weaning: what a systematic review of the literature adds on. Ital J Pediatr, 2018.
  • Mis NF., Braegger C., Bronsky J., Campoy C., et al., Sugar in infants, children and adolescents: a position paper of the european society for paediatric gastroenteroloty, hepatology and nutrition committee on nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr, 2017. 65: 681-696.