Las primeras comidas del bebé: ¿cómo incorporar sólidos a su dieta?

Como es sabido, la mejor alimentación durante los primeros 6 meses de vida es la leche materna. Pero, pasando esa edad, el bebé debe complementarlo con lo que serán sus primeras comidas, para lo cual deberás incorporar sólidos a su dieta. Es aquí cuando aparecen los miedos y las dudas.

No hay razón para apurarse a incorporar sólidos en la alimentación de tu hijo y, por supuesto, será mejor que consultes previamente a su pediatra para que te señale el momento adecuado para ofrecerle sus primeras papillas.

Seguramente estés confundida y aturdida al recibir esa serie de consejos familiares tan opuestas y confusas. Por eso, en este artículo te ayudamos a prepararte para esta transición alimenticia. ¿Con qué comienzo? ¿Qué alimentos no debo darle bajo ningún punto de vista? ¿Por qué no come? ¡Descúbrelo aquí!

Primeras comidas del bebé: ¿Cuándo incorporar sólidos?

La mayoría de los bebés están preparados para incorporar sólidos a partir de los 5 0 6 meses, aunque cada niño maneja sus tiempos. Sin embargo, hay una serie de indicios que dan aviso respecto a la preparación del bebé para ingerir estos alimentos:

  • ¿Puede mantener la cabeza levantada? Uno de los signos es que el bebé tenga control de su cabeza y pueda incorporarse solo o con algo de ayuda.
  • ¿Se interesa por la comida? Si la criatura abre la boca cuando se le acerca algún alimento o miran con atención cómo los mayores comen, probablemente sea le momento de incorporar sólidos.
  • ¿Puede pasar la comida de una cuchara a su garganta y tragarla? Si tu hijo puede cerrar la boca alrededor de la cuchara mientras que utiliza los labios y la lengua para tragar la comida, entonces probablemente esté listo para degustar sus primeras papillas.
  • Aumento de peso de manera directamente proporcional al incremento de apetito. Por lo general, los nenes están preparados para incorporar sólidos a su alimentación una vez que duplicaron su peso de nacimiento. Paralelamente, notarás que tiene cada vez más apetito, quedándose con hambre.
  • Sentarse bien cuando tiene apoyo. Si el chiquillo logra sentarse en su sillita para comer manteniendo una posición erguida, es indicio de que es el momento donde puede comenzar paulatinamente a tragar bien los alimentos.

¿Cómo alimentarlo?

Empieza de a poco, con cucharadas pequeñas y hablándole al bebé durante el proceso, pues seguramente no sabrá qué hacer al principio y es posible que parezca confundido, juegue con la comida en la boca o en la mano, la rechace totalmente o arrugue su nariz como gesto de desaprobación o desconfianza.

Por eso, no debe frustrarte que sus primeros alimentos sólidos terminen en el cabello, la cara, las manos o el babero de su bebé. Evita que tu hijo coma mientras llora o se voltea mientras lo alimenta y recuerde aumentar las porciones ofrecidas al bebé de forma gradual.

El comienzo no es fácil ni rápido, pues introducir sólidos requiere de altas dosis de paciencia. Por eso considera que ese momento especial y esperado que encaras con tanta energía puede volverse agotador y desgastante por la falta de costumbre de tu pequeño. ¡No te frustres!

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En este sentido, los pediatras aconsejan tomar con calma las primeras comidas de los bebés y afirman que los primeros semisólidos no reemplazan la leche materna ni a añaden elementos nutricionales faltantes, son una preparación del bebé.

Igualmente, los expertos agregan un consejo: la mamá no debe mostrarse ansiosa ni agregar “condimentos” para despertar el apetito del niño. Muchas madres caen en el grueso error de agregar a las papillas miel, azúcar, sal, aceite.

Desde luego, evita esa estrategia que no solo es poco saludable para niños de tan corta edad, sino que los aleja de los buenos hábitos alimenticios. Aléjate también de las papillas comerciales con colorantes y aditivos, pues no hay nada como lo hecho en casa. ¡Ten paciencia, el proceso requiere tiempo y dedicación!

Llegó la hora: ¿con qué alimentos comenzamos?

Como hemos dicho la idea de incorporar sólidos o semisólidos inicialmente tiene una función más de aprendizaje que de nutrición por lo que es preferentemente complementaria al pecho materno. Sin embargo, ten presente que este el momento clave para comenzar a crear hábitos y rutinas deseadas y saludables.

En esta etapa, puedes comenzar a darle:

  • Purés de verdura. Tiende a ser el primer alimento sólido que incluirá el pediatra de tu hijo a su dieta. De a uno por vez, debes realizar papillas de papa, zanahoria y zapallo, en ese orden. Luego puedes hacer el famoso puré tricolor, consistente en la mezcla de ambas verduras.
  • Papillas frutales. Paralelamente, te permitirán incorporar sólidos como la pera y la manzana, principalmente en forma de compota, ya que son menos ácidas, tienen una consistencia más fácil de digerir y una mayor tolerancia por parte del bebé. Luego, además de aumentar la cantidad ofrecida al bebé puedes abrir el abanico relacionado a la variedad y brindarle plátanos y naranjas, las cuales deben estar preferentemente maduras. Cualquiera de las frutas pueden ser ofrecidas en forma de papilla, en estado natural o cocida tipo compota, pues sea del modo que la presentes, aportarán vitaminas, proteínas, minerales y fibras.
  • Cereales. El siguiente paso para darle las primeras comidas a tu hijo es incorporar cereales como polenta y vitina al principio, arroz y fideos soperos pequeños más tarde. Y aquí es fundamental tener cuidado porque debes fijarte que no tengan gluten, una proteína presente en el trigo, avena, cebada y centeno que puede ser mal tolerada por los menores, despertando la enfermedad celíaca, la cual se manifiesta a través de síntomas muy diversos.

Los expertos sugieren incorporar sólidos de manera paulatina, uno por vez, esperando al menos dos días entre alimento y alimento a fin de percibir posibles reacciones alérgicas a alguno de ellos. Diarrea, vómitos, hinchazón, sarpullido y dificultad para respirar son señales de alerta.

De más está decir que lo mejor es consultar al pediatra con qué alimentos comenzar y cuándo es prudente ir añadiendo nuevos. Probablemente el doctor desaconsejará alimentos que suelen ser alérgenos como la soja, los productos lácteos, los huevos, el trigo, el pescado, el maní y el chocolate.

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Incorporar sólidos: Consideraciones adicionales sobre sus primeras comidas.

Por supuesto es una excelente iniciativa que el chico se acostumbre a comer gran variedad de alimentos pero recuerda que la transición le llevará tiempo puesto que implica acostumbrarse a cada nuevo gusto y textura.

No te enfades si algún sabor parece no gustarle, ofrécelo más adelante. Además, no dejes ningún alimento fuera de la dieta del nene por la simple razón de que a ti no te gusta. No olvides darle agua e incluso prueba incluyendo zumos naturales en su dieta, ¡le encantarán!.

Alergias y alimentos a evitar

Los especialistas sugieren no incluir determinados alimentos antes del año, más aún si en la familia existen antecedentes alérgicos. Por otro lado, ciertos alimentos deben ser evitados hasta los 3 años dado que no disuelven rápidamente en la boca con lo que el niño se puede atragantar. Entonces, evita:

  • Huevos
  • Pescado
  • Lácteos
  • Chocolate
  • Dulce de leche
  • Frutillas y kiwis
  • Soja
  • Gluten (Trigo, avena, cebada, centeno)
  • Miel
  • Maníes
  • Granos de choclo
  • Pochoclo
  • Caramelos duros
  • Frutas secas
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