Prehistoria para niños: les encantará

Leticia · 30 septiembre, 2017

Los niños son esponjas que necesitan aprender cosas nuevas cada día. ¿Te has planteado alguna vez enseñarles prehistoria? A continuación te damos las razones definitivas para introducirles en el maravilloso mundo de la prehistoria.

Cuando somos pequeños estamos preparados para aprender todo lo que nos pongan por delante. El cerebro de un niño está en formación, y por eso tiene una cantidad de conexiones neuronales mayor que los adultos. Esto significa que pueden, deben y quieren aprender.

La prehistoria es el periodo que abarca desde la aparición de los homínidos hasta las primeras muestras de documentación escrita. Bien es cierto que esta delimitación temporal es algo difusa, puesto que no hay fechas exactas ni los cambios se fueron produciendo por igual en todo el planeta.

Es la historia de cómo nos hemos ido formando como seres humanos. La forma de explicarles a nuestros hijos de dónde viene nuestra especie.

Razones para explicar la prehistoria a tus hijos

Aprender cosas nuevas siempre es un desafío. Es un reto para los niños, que deben poner toda su atención en lo que les estamos enseñando; y también para nosotros, que tenemos que buscar la manera de enseñarles.

Pero tranquila, aquí van algunas razones que te convencerán de que merece la pena intentarlo:

  • Les ayudará a entender que, como especie, también hemos evolucionado. Que tuvimos un antes, que no siempre hemos sido como somos.
Enseñar prehistoria a tus hijos es una forma de introducirles en un mundo nuevo.

  • Aprenderán cómo vivíamos y nos relacionábamos con el entorno antes de tener todo lo que ellos tienen ahora a su alcance.
  • Se introducirán en lo que, para ellos, puede ser un viaje en el tiempo emocionante que fortalecerá su capacidad imaginativa.
  • Saldrán de la rutina de los aprendizajes básicos relacionados con las operaciones básicas o la expresión hablada o escrita.
  • Descubrirán maneras de buscar información para dar respuesta a las preguntas que les surjan.
  • La prehistoria representa una época histórica repleta de descubrimientos, hitos evolutivos y avances.

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños

-Cicerón-

Cómo enseñar prehistoria para niños

Como todo aprendizaje, debe adecuarse a la edad de los que van a aprender.

Así, no es igual enseñar prehistoria a niños de educación infantil, a estudiantes de educación primaria o a pequeños que todavía no han empezado el colegio.

Educación primaria

En esta etapa, que comprende de los 6 a los 12 años, los niños recibirán clases de historia en el colegio, por lo que la prehistoria será trabajada dentro del contexto escolar. Para reforzar este aprendizaje, podemos ver con ellos documentales que traten el tema o simplemente preguntarles qué han aprendido y resolverles las dudas que puedan tener sobre el tema.

Educación infantil

Existen numerosos recursos en la red que nos facilitan la enseñanza de la prehistoria. Así, podemos hacer uso de libros, vídeos o actividades vía Internet. Ante todo, debemos recordar que debe ser algo que a nuestro hijo le apetezca hacer, no hay que imponerlo como una obligación más.

Enseñar a tus hijos prehistoria es una forma de desarrollar su imaginación.

Niños menores de 3 años

Aunque creamos que son muy pequeños, ya están preparados para introducirse en el aprendizaje de la prehistoria. Su concepto de temporalidad todavía no está asentado, pero sí pueden verlo como un viaje mágico en el tiempo. Su imaginación será tu aliada en el aprendizaje.

Algunos consejos…

Ante todo, son niños. Recuerda que su capacidad de atención varía con la edad, por lo que forzarles será contraproducente. Por eso, es mejor que intentes atraer su interés y curiosidad a través de diferentes métodos.

  1. Cuanta más emoción vean en ti al enseñarles, más ganas tendrán de aprender. Los niños notan cuando un adulto no siente ganas de hacer algo y, por lo general, imitan su conducta.
  2. Utiliza todos los recursos que tengas a tu alcance. Tu imaginación es el límite: dibujar, escribir, usar muñecos o disfrazarte. Todo vale para mostrar lo que quieres enseñar.
  3. Dale valor a sus ideas. Enseñar no implica imponer maneras, sino guiar en el descubrimiento. Escucha lo que tu hijo ha entendido y cómo lo ha entendido. Eso te ayudará también a saber si tu manera de enseñar es pedagógica o no. Déjale que se inspire por lo que le explicas y dale apoyo cuando quiera saber más.

La prehistoria es una época histórica llena de acontecimientos insólitos que seguro fascinará a tus hijos. No desaproveches la oportunidad de enseñarles todo acerca de esta maravillosa etapa y aprender al mismo tiempo con ellos.