¿Por qué es importante la comunicación en familia?

10 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
Sin duda, esforzarse por crear y consolidar una comunicación familiar de calidad conlleva numerosos beneficios.

La comunicación en familia ayuda a crear y mantener un clima afectivo en el hogar. Además, favorece que sus miembros sean capaces de expresar sus emociones, sentimientos y preocupaciones de forma saludable.

La comunicación en familia significa bienestar

Probablemente, la mayoría de los conflictos y problemas que nacen entre los miembros familiares surgen a raíz de una mala comunicación o, directamente, una falta de comunicación. Si no se mantienen abiertas adecuadamente las líneas de comunicación, los miembros familiares no tendrán la confianza para poder expresarse, al mismo tiempo que surgirán malentendidos y disputas con relativa frecuencia.

Una familia que logra establecer una comunicación de calidad y afectiva en el hogar será capaz de solucionar los conflictos de una forma más eficaz y menos dañina. Además, las relaciones interpersonales mejorarán, ya que los miembros familiares se sentirán apoyados y comprendidos los unos por los otros.

Familia desayunando junta y manteniendo una muy buena comunicación.

No obstante, conseguir establecer un clima favorable en el hogar puede convertirse en un objetivo complicado al manifestar cada miembro familiar un estilo comunicativo diferente. Y, dicho esto, ¿cuál es la mejor forma de comunicarnos?

¿De qué manera nos comunicamos?

Para poder lograr una comunicación saludable en el hogar, es importante conocer los diferentes estilos que podemos manifestar a la hora de comunicarnos. Dichos estilos de comunicación se categorizan en tres tipos: asertivo, pasivo y agresivo.

  • Estilo Asertivo. El psicólogo Carlos J. Van-der Hofstadt y el economista José María Gómez entienden que la persona con este estilo de comunicación es capaz de expresar sus sentimientos, ideas y opiniones, defendiendo sus derechos y respetando los de los demás. En otras palabras: la persona asertiva pretende expresarse de forma adecuada y sin agredir, buscando la negociación.

“El comportamiento asertivo se sustenta sobre un sistema de creencias que mantiene el respeto por los propios derechos personales y los de los demás”.

-Yolanda Quiles-

  • Estilo Pasivo. De acuerdo a Van-Der Hofstadt y Gómez, la principal característica de este estilo es que la persona se preocupa por satisfacer a los demás. Dicho de otro modo: las personas pasivas no defienden sus propios derechos si para ello tienen que dejar de lado los de los demás. Su objetivo es evitar los posibles conflictos. En consecuencia, las personas pasivas no suelen conseguir lo que desean, lo cual les origina frustración, bloqueo, inseguridad e incluso ira reprimida.
  • Estilo Agresivo. En el lado opuesto al estilo pasivo, las personas con un estilo de comunicación agresivo no respetan los derechos, sentimientos e intereses de los demás. Es decir, solo se preocupan por defender a cualquier precio sus derechos y tienen dificultades para cambiar de opinión y para ver el punto de vista de los demás.

En vistas a esto, resulta enormemente beneficioso saber desarrollar habilidades asertivas a la hora de comunicarnos en familia. Algunas formas de conducta asertiva serían saber decir “no”, aceptar una crítica si pensamos que tiene razón o confrontarla si no es así, aceptar cumplidos y elogios sin expresar falsa modestia, etc.

¿Cómo conseguir una buena comunicación familiar?

  • Conversad frecuentemente

En la actualidad, encontrar tiempo libre para pasar en familia resulta, cada vez más, todo un desafío. No obstante, no debemos considerar el tiempo en familia como ‘tiempo libre’, sino que debemos apreciarlo como una responsabilidad, haciéndola parte de nuestra cotidianidad.

Por ejemplo, proponte dedicar un momento específico del día para hablar con tus hijos, como la hora antes de dormir, un periodo de tiempo al día para pasar en familia o planifica reuniones familiares.

Familia charlando para mantener un buena comunicación.
  • Centraos en vuestros puntos fuertes como familia

Según Rick Peterson y Stephen Green, especialistas en desarrollo humano, las familias saludables exitosas realizan un inventario de sus fortalezas y debilidades de forma periódica. Es decir, se trata de hablar y reflexionar en familia sobre aquello que se hace bien o mal, con el fin de tomar medidas para mejorar el entorno familiar.

  • Mostrad interés en cada uno de los miembros familiares

Para empezar, resulta fundamental saber escuchar atentamente, sobre todo cuando estamos comunicándonos con nuestra familia. Esto implica hacer todo lo posible por comprender el punto de vista de la otra persona y reconocer y respetar su perspectiva.

Sin embargo, una de las claves a la hora de conseguir un ambiente familiar saludable se trata del interés que mostramos hacia nuestros seres queridos. Cuando prestas atención a las preocupaciones y deseos de tus familiares, les demuestras que te importan, al mismo tiempo que se sienten valorados y apreciados.

En resumen, esforzarse por establecer una buena comunicación en familia conlleva numerosos beneficios, como la construcción de mejores relaciones interpersonales, una mayor confianza hacia los miembros familiares, un aumento de la autoestima y satisfacción familiar, y una mejor resolución de problemas y conflictos.

  • Hofstadt, C.J. y Gómez, J.M. (2006). Competencias y habilidades profesionales para universitarios. Ediciones Díaz de Santos. Madrid: España.
  • Peterson, R. y Green, S. (2009). Families First-Keys to Successful Family Functioning: Communication. VCE Publications. 350-092. Recuperado de: https://www.pubs.ext.vt.edu/350/350-092/350-092.html