Pasar tiempo con tus hijos: ¿calidad o cantidad?

17 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz Martín
Los niños necesitan tanto presencia física como atención plena. Un equilibrio entre calidad y cantidad es la clave para pasar tiempo con ellos.

Largas jornadas laborales, agendas apretadas y múltiples compromisos. Probablemente sientas que el estilo de vida actual dificulta cada vez más poder pasar tiempo con tus hijos. Por ello, queremos compartirte algunas claves para que puedas decidir mejor cómo gestionar el tiempo con ellos.

Pasar tiempo con tus hijos es una cuestión vital

Debido al trabajo y las obligaciones diarias, cada vez resulta más complicado encontrar tiempo para compartir con nuestros hijos. En muchos hogares, los niños quedan al cuidado de sus abuelos u otras personas ajenas a la familia la mayor parte del día.

Esto se está convirtiendo en un problema debido a que la figura de los padres es insustituible en la vida de un niño, y su presencia muy necesaria para un correcto desarrollo emocional.

Los niños que no reciben la atención necesaria por parte de sus progenitores son más propensos a desarrollar personalidades agresivas e inseguras. Es común que se sientan solos y que acusen la carencia afectiva plasmándolo en una dificultad para expresar y recibir cariño. Esta situación puede afectar incluso a su rendimiento escolar.Pasar tiempo con tus hijos: ¿calidad o cantidad?

En cambio, los niños que cuentan con un correcto acompañamiento de sus padres suelen ser personas con una sana autoestima y confianza en sí mismos. Les resulta fácil y natural establecer vínculos afectivos e interacciones sociales. Además, las comunicaciones familiares se tornan más satisfactorias y las relaciones en el hogar son de calidad.

Con todo lo anterior, queda establecida la gran importancia de otorgar a nuestros niños tiempo, atención y compañía, pero ¿cómo?

Tiempo de calidad

Últimamente ha estado cobrando relevancia el concepto de ‘tiempo de calidad’. Podemos encontrar numerosas opiniones que abogan por esta opción como la solución a nuestras ajetreadas vidas. Desde este enfoque, a pesar de disponer de poco tiempo para dedicar a nuestros hijos, si este es intenso, será suficiente.

Nada más lejos de la realidad. Ocupar el poco tiempo que les ofrecemos con muchas y divertidas actividades no compensará la ausencia. Aunque la media hora que compartas con ellos les repitas constantemente que los quieres, no dejarán de necesitarte el resto de horas del día.

La calidad no es un concepto genérico. No tiene mayor valor ir al monte a montar en bici que pintar con acuarelas en casa; todo depende de cada niño. Para saber qué significa calidad para tus niños, debes conocerlos en profundidad y, por ende, debes emplear tiempo en ello.

Es cierto que las jornadas laborales son muy extensas y existen otras muchas obligaciones pero, no hemos de escudarnos en la calidad para negar presencia a nuestros pequeños.

Tiempo en cantidad

Por otro lado, están aquellos padres que debido a sus propias circunstancias vitales pueden pasar tiempo con sus hijos mucho más a menudo. Puede que incluso dediquen toda la jornada a estar con ellos.

Sin embargo, no es infrecuente ver cómo estos padres, tranquilos y confiados porque están ahí, se olvidan precisamente de estar. De poco sirve estar en la misma casa que tus hijos si no los escuchas cuando quieren contarte su día a día. Si mientras pintáis juntos tú estás mirando constantemente el móvil, o mientras le ayudas con los deberes estás pendiente de tu programa de la televisión.

Los niños no solo necesitan tu presencia física, necesitan sentirse realmente atendidos, escuchados y valorados. Precisan que realmente los acompañes.Pasar tiempo con tus hijos: ¿calidad o cantidad?

Pasar tiempo con tus hijos en cuerpo y alma

Por tanto, ¿cual es la solución? Encontrar un equilibrio entre cantidad y calidad. Por supuesto, cada persona tiene unas circunstancias vitales distintas y lo verdaderamente importante es hacer lo mejor que se pueda dentro de las limitaciones. Pero, sobre todo, ser conscientes para poder decidir.

Sin embargo, pequeñas cosas como llevarlos contigo al supermercado pueden marcar la diferencia. Compartir ese momento eligiendo los productos, enseñándole a pesar la fruta, charlando…, los hará sentir importantes e implicados.

Pedirles que participen contigo en las tareas de la casa, como si fuera un juego, puede ser otra buena opción para pasar tiempo juntos mientras se avanza en los quehaceres.

Sin embargo, lo más importante es que siempre que puedas les prestes tus cinco sentidos, los mires, los escuches y los atiendas con todo aquello que quieran mostrarte o contarte. Sentir tu atención y tu cariño los ayudará a crecer sintiéndose valiosos.