Memoria y creatividad, ¿compatibles?

Usualmente se encasilla a los niños inteligentes, con buena atención y memoria por un lado y a los creativos y algo despistados por el otro. ¿Es esta caracterización adecuada o es necesario desmentir esa imagen?

Mientras que una es la representación de la libertad y la capacidad de inventar, la otra es justamente lo opuesto: el raciocinio y la estructuración del conocimiento. ¿Son memoria y creatividad términos totalmente antagónicos o pueden convivir en un niño?

La memoria es una característica propia de aquellas personas con cierto nivel de desarrollo cognitivo. Se puede mejorar mediante ejercicios metódicamente planificados para ese fin y las hay de diferentes tipos. Tenemos la memoria a corto plazo, a largo plazo, la memoria auditiva, visual y selectiva, entre otras.

De hecho, implica conexiones tan complejas entre las áreas del cerebro que muchas veces nos genera trampas que engañan nuestra percepción. Sin dudas, es un proceso maravilloso solo esperable de la genialidad que es la mente humana.

En el otro extremo la creatividad, estrechamente ligada a las personas “libres”. Aquellas que piensan sin estructuras y que son capaces de inventar desde la nada misma. Está tan opuesta a la idea de la planificación y la constancia que hasta se suele tildar a las personas creativas de perezosas.

¿Es una verdad indiscutible que memoria y creatividad son polos opuestos?

Memoria y creatividad se complementan

Resulta precipitado establecer veredictos que funcionen para todas las personas por igual. La mente es tan vasta y maravillosa que permite una combinación infinita de personalidades, capacidades y factores que inciden en ellas.

No obstante, generalmente se relaciona a las personas inteligentes con capacidades como la memoria, la capacidad para aprender y la aplicación de la lógica. Por otro lado, los pequeños creativos suelen ser vistos a menudo como desordenados, desprolijos y hasta incapaces de llevar a cabo razonamientos lógicos complejos.

Esta visión no es del todo cierta. De hecho, en los últimos tiempos se han publicado estudios que afirman que las personas inteligentes y las creativas tienen muchas características en común. Esto significaría, entonces, que memoria y creatividad no son tan opuestas después de todo.

Existen juegos especìficos para ejercitar la memoria en los niños.

¿A qué características nos referimos? Estas son las principales:

1.- Preferencia por la soledad

De acuerdo con una investigación realizada por el departamento de Sociología del London School of Economics, los niños inteligentes se mostraron más felices y cómodos estando solos, sin tener que colaborar o compartir con otros. Esto se debe a que suelen ser muy reflexivos y su capacidad de concentración aumenta en soledad.

En el caso de los pequeños creativos, ocurre algo parecido. Nadie se imagina a un artista pidiendo opiniones sobre cómo graficar un paisaje o a un compositor solicitando ideas para hacer una canción.

Estos son procesos individuales, generalmente concebidos en el propio genio. Los niños creativos se enfocan en su mundo para exteriorizar sus ideas de la mejor manera. La soledad —que no es lo mismo que el aislamiento— es su aliada.

2.- Desprolijos y noctámbulos

La imagen habitual de un genio o de un artista es la de esta persona trabajando en una habitación hecha un desastre. En verdad, esto no está muy alejado de la realidad.

Las personas inteligentes y las creativas comparten el rasgo peculiar de que sus habilidades se potencian durante la noche. Además, suelen ser algo impuntuales y no se preocupan demasiado por el orden: su centro de atención es el proyecto en el que trabajan.

“Los pequeños creativos suelen ser vistos a menudo como desordenados, desprolijos y hasta incapaces de llevar a cabo razonamientos lógicos complejos”

3.- Mayor distracción

Quizás relacionado a lo anterior, los niños con mayores capacidades lógicas suelen distraerse más fácilmente. Lo mismo ocurre con los más creativos: las “olas” de inspiración pueden ir acompañadas de momentos de “vacío” mental.

4.- Buen sentido del humor

El profesor Sarnoff A. Mednick, referente de la psicología en Estados Unidos, y su colega Emanuel Jauk, de la Universidad de Graz, llegaron a la conclusión de que las personas inteligentes poseen mejor sentido del humor.

Esto se debe a que son más ocurrentes y poseen una buena interpretación del contexto para hacer comentarios pertinentes. La memoria contribuye a recordar frases oportunas para cada situación, mientras que la creatividad les permite improvisar cuando hace falta.

La creatividad en los niños es algo instintivo, pero también puede potenciarse.

Diferencias entre niños inteligentes y niños creativos

Entre las diferencias que se pueden notar entre estos dos tipos de personalidades destaca la predisposición de los niños inteligentes para aquellas materias que requieren aplicar procesos complejos para llegar a un resultado. Por ejemplo, las matemáticas, la geometría o las ciencias naturales.

En cambio, los niños con mayor creatividad se distinguen en las áreas en las que su capacidad de expresión puede florecer sin ataduras. La música, el arte y la literatura son las principales.

Factores que influyen en el desarrollo de un niño

En conclusión, ¿qué determina las características de un niño? ¿Memoria y creatividad son exclusivamente determinadas por su genética?

En gran parte sí. Sin embargo, también hay otros componentes que influyen en su formación:

  • Factores familiares: contexto en el que se forma y la educación en valores que recibe.
  • Condición socioeconómica: entran en juego aquí la educación recibida, los materiales disponibles y su nivel de nutrición y esparcimiento.
  • Cultura: en ciertas comunidades se hace hincapié en algunas capacidades más que en otras.
  • Inteligencia emocional y psicológica: el equilibrio en estos ámbitos es muy importante para que puedan potenciar sus habilidades apropiadamente.

Que un niño destaque en una de las dos áreas no quiere decir que no sirva para la otra. Ambas son igual de importantes para su vida. De hecho, las empresas hoy se enfocan en la búsqueda de gente capaz y personas con mayor creatividad casi por igual.

Como padre, entonces, debes procurar que tu hijo posea las herramientas que necesita para explorar y desarrollar su potencial. Memoria y creatividad son cualidades elementales para este fin.

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