Mamá, tenme cerca de tu piel, cerca de tu alma… desapegado de los miedos

Valeria · 25 julio, 2017

Mamá, no dudes en permitir que tu bebé crezca pegado, muy pegado a ti, piel con piel, aliento con aliento, alma con alma. Permite que esté muy cerca de ti al menos durante los tres primeros años. De este modo, darás al mundo un niño fuerte y valiente, una persona desapegada de los miedos.

En nuestro espacio te hablamos muy a menudo de la importancia de fomentar esa crianza cercana donde favorecer el contacto físico con el bebé. Es el mejor estímulo con el que potenciar el desarrollo del niño, con el que conferirle seguridad y bienestar y con el que además, impulsar la conectividad neuronal ante la calidad de los estímulos: táctiles, vocales, olfativos, sensoriales…

Nadie puede alcanzar ninguna cumbre si va acompañado por el miedo

-Publio Siro-

Bien, en esta ocasión queremos ir más allá del campo madurativo del niño para hablar de sus instintos primarios y de la importancia de promover una crianza “desapegada de los miedos”. Sabemos que a día de hoy la palabra “apego” se utiliza con mucha frecuencia, pero es conveniente aclarar términos.

En el campo del crecimiento personal, “apego” se relaciona con nuestra fijación a poseer cosas o dejar que esas cosas o esos vínculos veten nuestra libertad o nuestra identidad. Por su parte, en el contexto de la crianza, el apego se enuncia dentro de la clásica teoría de Bowlby, donde se nos recuerda la importancia de construir vínculo fuerte y seguro con el niño para favorecer su crecimiento, su autoestima, su relación segura a la vez que independiente con sus progenitores y el medio que les envuelve.

Hoy en nuestro espacio queremos proponerte lo siguiente: favorece una atención cercana y esa unión piel con piel con tu bebé para crear un apego positivo, porque es de este modo como a largo plazo, lograremos que ese pequeño crezca “desapegado” de los miedos, de las inseguridades, de la baja autoestima…

El miedo es el instinto con más relevancia en el cerebro del recién nacido

Si hay un lugar seguro, perfecto y confortable, es sin duda el útero materno. Nada malo sucede aquí, todo es sereno, todo es cálido, satisfactorio y predecible. Sin embargo, el propio nacimiento ya alerta al recién nacido el mundo tan extraño al que ha ido a parar.

  • Lo primero que siente es que es arrancado del interior de su madre, que unos extraños lo alcanzan, lo bañan, lo pesan, lo manipulan…

Más tarde, después de conocer y de sentir a su madre por primera vez, nota como cada poco tiempo lo llevan a una cuna en soledad, a oscuras… Los miedos se vuelven a cernir sobre él y experimenta el terror del abandono y la sensación de que no va a poder sobrevivir…

Acabo de nacer y todo me asusta

El bebé nace con un cerebro completamente inmaduro. En su interior, solo rigen los instintos y las necesidades, y lo único que busca es sentirse seguro, amado y alimentado.

  • Durante los primeros meses si hay algo que de verdad le aterra al recién nacido es separarse de su madre. Aún no es capaz de entender que el hecho de ser dejado en la cuna no significa ser abandonado, no comprende que si en un momento dado no siente el calor de su madre, no quiere decir que vaya a ocurrirle algo malo.

El miedo en los bebés es una reacción natural con un fin único: ayudarlos a adaptarse. Evitemos por tanto intensificarlo mucho más…

El “desapego” de los miedos, una inversión cotidiana esencial

 

mamá durmiendo con su bebé

Los expertos en crianza y psicología infantil nos dicen que cerca del 35 por ciento de los bebés desarrollan apegos inseguros. Crecer en un entorno donde los padres no favorecen desde bien temprano esa atención emocional, ese consuelo, ahí donde no se atienden los llantos o donde los niños perciben que no pueden contar con sus cuidadores cuando los necesitan, es algo que sin duda crea un serio impacto en sus mentes.

No hay cosa que me dé más miedo que el propio miedo

-Michel Eyquem de Montaigne-

Un apego inseguro hace que los niños sean muy dependientes, que estén siempre “apegados” a la inseguridad, a la ansiedad, a esa rabia que no saben canalizar y poco a poco aparezca la desobediencia, el rencor o los comportamientos desafiantes.

Cómo fomentar el “desapego” al miedo en tu hijo

Entiende que un bebé tiene infinitas necesidades que hay que saber entender y atender. 

  • Asimismo, ten en cuenta que cada bebé es único y que en ocasiones, hay pequeños mucho más demandantes y necesitados de atención que otros.
  • Atiende sus llantos.
  • Tenlo siempre cerca de ti. Si trabajas y pasas parte del día fuera, al llegar a casa no dudes en usar el clásico porta-bebés para colocarlo cerca de tu piel y tu pecho.
  • Comprende todas sus emociones, no las sanciones ni las intensifiques más aún, se trata de tener paciencia, de ser siempre cercanos, afectuosos y coherentes con las normas.
  • Conoce sus miedos.
  • Promueve el que poco a poco, vayan tolerando la frustración.

Por último, no te olvides de fomentar en ellos una buena autoestima, demúestrales que confías en ellos, que vean en ti a esa persona, a esa figura maravillosa y esencial en sus vidas que siempre les va a dar seguridad, ánimo, cariño, cercanía…