7 tips para llevar al bebé de la cuna a la cama

Adrianazul · 14 abril, 2017

Algunas veces por comodidad para los padres durante la etapa de lactancia o por la novedad que significa para la familia la llegada de un bebé, cuando todo es alegría, se permite que el bebé duerma en la cama nupcial durante algunos meses, hasta que comienza la transición de llevar al bebé de la cuna o la cama de mamá a su cuarto a dormir solo en su cama.

El traslado del niño de la cuna a la cama es todo un reto. No solo para el pequeño, sino también para los padres, que deben superar ese pequeño miedo de tener a su bebé lejos y la angustia de separarse de él.

Los niños necesitan crear desde temprano el hábito de la individualidad y la primera forma de ayudarlos es enviándolos a dormir en su cuarto una vez que esté en la capacidad de dormir solo. A los 4 o 5 meses de edad, el bebé ya está listo para pasar a su cuarto; básicamente esto es así porque a esa edad ya tiene rutinas de alimentación y de sueño prolongado.

7 tips para llevar al bebé de la cuna a la cama

Organiza adecuadamente el cuarto de tu hijo

La habitación del bebé debe estar bien iluminada, sobre todo en el área de la cama y se aconseja tener una luz tenue encendida por las noches por si necesitas entrar si se despierta, esto con el fin de no tropezar con sorpresas en su habitación y guiarte tranquilamente.

 

El momento ideal es cuando ya duermen toda la noche

Algunos niños duermen la noche completa a partir de los 4 a 6 meses, esto será clave y definitivo en tu búsqueda por el mejor momento para ponerlo a dormir solo en su habitación. Saber que tu bebé duerme toda la noche te dará la seguridad suficiente para tomar la decisión de enviarlo a dormir solo a su cama, lo cual te da la oportunidad de descansar más.

 

 

Haz de su cuarto el lugar ideal para dormir

El cuarto de tu bebé debe ser un espacio cálido y sin humedad, un lugar donde el desee estar y dormir. En su cuarto no es correcto poner almohadas de plumas ya que la cabeza del bebé se puede hundir.

Si te es posible, utiliza intercomunicadores para poner en la habitación del pequeño y escuchar cuando se despierte o llore para atenderlo a tiempo.

 

 

Las barandas no son necesarias para limitar la cama

Para esta mudanza de la cuna a la cama no es necesario poner barandas en la cama del niño, ya que ellos aprenden a manejar y memorizan con facilidad el espacio del colchón.

No obstante, si quieres agregar un extra de tranquilad a tu sueño, durante las primeras semanas de cambio es recomendable poner cojines alrededor del pequeño o algún otro mecanismo de seguridad que lo detenga.

 

La cama que elijas para tu bebé tiene demasiada importancia

Es muy relevante verificar que la cama de tu hijo no sea muy alta. Tampoco debe tener esquinas puntiagudas para evitar el riesgo de accidentes.

Si tu hijo protesta por dejar la cuna, véndele la idea de la cama y haz que sea atractiva para él, por ejemplo, cúbrela con un edredón de su personaje favorito, luego no querrá bajarse de ella. También es adecuado dejarle participar en las decisiones, que elija los colores, los estampados, las cobijas, entre otros.

 

Mantén los hábitos y costumbres

Puede que tu hijo se sienta mejor si le dejas seguir durmiendo con su vieja cobijita aunque sea demasiado pequeña para una cama tan grande o con el peluche que usaba en su cuna, no hay ningún problema en ello. Tu hijo no extrañará del todo su cuna si se lleva algún pequeño souvenir que le recuerde su anterior estadía en la cuna.