Los problemas de aprendizaje en la adolescencia

Francisco María García · 5 febrero, 2019
En la adolescencia se producen diferentes situaciones y posibles problemas relacionadas con el aprendizaje. Desde la dislexia a la digrafía pasando por los déficits de atención, hay diferentes desórdenes que se pueden manifestar en esa edad. 

Los problemas de aprendizaje han sido definidos como trastornos en uno o más procesos psicológicos básicos relacionados con la comprensión o uso del lenguaje. Estos son:

  • Dislexia: dificultad para leer o deletrear
  • Disgrafía: incapacidad para escribir de forma correcta
  • Discalculia: dificultad para efectuar cálculos matemáticos

De forma más amplia, se consideran también como problemas de aprendizaje el déficit de atención con hiperactividad y algunos trastornos generales del desarrollo como el autismo o el Síndrome de Asperger. A continuación veremos algunos elementos para conocer cuáles son los principales problemas de aprendizaje en la adolescencia.

Dislexia, digrafía y discalculia

Son problemas específicos de aprendizaje más comunes en la adolescencia. Estos trastornos son la causa más frecuente del bajo rendimiento y del abandono escolar. Y en algunos casos también suponen trastornos emocionales.

La dislexia es un desorden cuya principal característica es la dificultad en el proceso de aprendizaje y de consolidación de la lectura y escritura. La causa de esta condición no ha sido determinada, pero sus manifestaciones pueden estar presentes hasta en la edad adulta. Los niños y adolescentes que tienen dislexia tienen problemas para asociar una letra a un fonema. También presentan dificultades para integrar y aplicar normas gramaticales y ortográficas.

La dislexia es uno de los principales problemas de aprendizaje en los adolescentes

La disgrafía está estrechamente relacionada con la dislexia, pero la diferencia es que afecta específicamente a la escritura. Este trastorno se traduce en una dificultad para escribir de forma correcta los sonidos percibidos.

Por último, la discalculia es un desorden de aprendizaje que se manifiesta por una dificultad para las habilidades matemáticas.

Déficit de atención con hiperactividad

El trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico que se origina en la infancia. Este desorden se caracteriza por un patrón de déficit de atención, hiperactividad e impulsividad. A menudo está asociado con otros trastornos de conducta, principalmente en la adolescencia.

Esta situación puede presentarse conjuntamente con el trastorno negativista desafiante, trastorno de ansiedad o trastorno del ánimo.

El 70 % de los niños con TDAH siguen teniendo síntomas en la adolescencia.

No todos los niños y adolescentes que presentan este desorden tienen los mismos síntomas. En algunos casos predomina la falta de atención (principalmente en las niñas y adolescentes mujeres), mientras que en otros puede presentarse de forma predominante la hiperactividad e impulsividad. A veces los tres síntomas se manifiestan de forma combinada.

En ocasiones el trastorno de déficit de atención con hiperactividad trae como consecuencia un cierto aislamiento

En cualquiera de estas situaciones, los síntomas antes mencionados tienen una incidencia directa en la capacidad de aprendizaje escolar y de concentración de los adolescentes. También generan una mayor ansiedad social e inseguridad. 

La adolescencia es un período de transición bastante complicado en el que el niño empieza a tomar decisiones importantes para su futuro y a ser más independiente. Todas estas exigencias del entorno pueden hacer que el trastorno de TDAH les afecte de forma importante y les genere dificultades.

Principales causas de los problemas de aprendizaje en la adolescencia

Todos los problemas de aprendizaje en la adolescencia tienen algo en común: son producto de un desorden de procesamiento de una o más partes del cerebro. Su presencia puede ser detectada por estudios que utilizan imágenes para observar el funcionamiento del cerebro.

Sin embargo, estos trastornos son mucho más que anomalías visibles en exámenes de diagnóstico. Y generalmente trascienden mucho más allá de las aulas, afectando de forma significativa otras áreas de la vida cotidiana de los adolescentes y de sus familias.

Además de afectar el aprendizaje, estos trastornos a menudo afectan las habilidades sociales de los jóvenes y su condición emocional. Por tanto, requiere atención por parte de padres y profesores.

Es fundamental diagnosticar y tratar los problemas de aprendizaje en la adolescencia. De lo contrario, el adolescente no solo sufrirá con las tareas escolares que se convertirán en una verdadera tortura para él sino que también se aislará y sentirá el rechazo de sus compañeros, lo que puede generar serios problemas de ansiedad y depresión.