La importancia de los juegos de simulación en la infancia

Corina González · 18 agosto, 2018
Al igual que los juegos de rol, los simulación ayudan a fomentar el desarrollo cognitivo de los niños. A continuación te contamos más al respecto.

Los juegos de simulación son una aproximación a la realidad o, mejor dicho, una representación simplificada. En otras palabras, se trata de una experiencia que se basa en la realidad, mas no la expone tal cual es en su complejidad en una primera instancia.

Este tipo de juegos ofrece a los niños la oportunidad de aprender a conocer diversas situaciones y a desenvolverse en ellas. En su gran mayoría, las situaciones están inspiradas en acciones de la vida real, cuya resolución se presenta por fases y, por tanto, está organizada.

La estructura de los juegos de simulación

El esquema de resolución de los juegos de simulación resulta un aprendizaje muy positivo para los niños puesto que les ayuda a evaluar las acciones y a llevarlas a cabo de una forma consecuente; es decir, les ayuda a seguir una estructura que les lleve a conseguir los objetivos.

El aprendizaje se lleva a cabo mediante la experiencia, por lo que resulta muy ameno. La acción resulta siempre muy llamativa, por lo que los participantes disfrutan mucho, sin temor a equivocarse, puesto que las consecuencias no son las mismas que las de la vida real.

Así pues, los niños aprenden a buscar las posibles salidas a las situaciones. Esto desarrolla en ellos la autonomía y les permite tener una forma de interacción social eficiente.

Los juegos de simulación no siempre son digitales.

Características de los juegos de simulación

Motivación

Dado que la situación se presenta de forma interesante, el niño se preocupa por entenderla así como por razonar las posibles soluciones para avanzar al siguiente nivel. Cuando lo consigue, la satisfacción personal que siente incrementa la motivación por continuar jugando y aprendiendo.

Administración del tiempo

Muchos juegos de simulación cuentan con un límite de tiempo por nivel o actividad, por lo que el niño deberá aprender a administrar su tiempo para lograr sus objetivos y conseguir avanzar. Por supuesto, esto siempre les resulta muy emocionante a la vez que les permite desarrollar agilidad mental.

Toma de decisiones

Los juegos de simulación ayudan a desarrollar una buena capacidad para tomar decisiones, puesto que obliga a tener en cuenta diversos factores para la obtención del mayor provecho. Ofrecen diversas oportunidades y los niños deben decidirse por una. Por supuesto, esto resulta muy beneficiosos en términos de autoconfianza.

El Monopoly, un ejemplo analógico

No todos los juegos de simulación son digitales ni requieren de una consola. Al contrario, hay muchos juegos que son completamente analógicos.

Un juego de simulación muy popular que se puede jugar en grupo es el Monopoly. Simula la realidad de una forma muy cercana y permite experimentar situaciones que podrían darse en la vida adulta, como la realización de una compra-venta, por ejemplo.

Por medio de un tablero, tarjetas, billetes y fichas, los jugadores aprenden a trazar estrategias que los beneficien, en la medida de lo posible, para conservar su capital y bienes y así ganar la partida.

El monopoly, uno de los juegos de simulación.

Contraste de ventajas y desventajas

Ventajas

  • Los niños desarrollan diversas habilidades y aumentan su capacidad de respuesta, a nivel tecnológico.
  • Hay una amplia variedad de temas, modalidades de juego, etcétera, por lo que hay opciones para todos los gustos.
  • Los juegos están clasificados por rangos de edad, por lo que cada uno ofrece beneficios acorde a la edad el jugador.
  • No solo divierten sino que estimulan a los jugadores a nivel cognitivo.
  • No todos los juegos requieren el uso de Internet.
  • Ayudan al jugador a ser organizado y a seguir instrucciones.
  • A su manera, enseña las consecuencias de las acciones tomadas. Por ejemplo, una mala ejecución de una instrucción puede conllevar a la pérdida de la partida.

Desventajas

  • Si no se enseña a administrar los tiempos de juego, el niño puede desperdiciar demasiado tiempo jugando día a día.
  • Si no se lleva un control parental, los niños pueden recurrir a juegos poco apropiados para su edad con contenido explícito.
  • A nivel psicológico, algunos juegos pueden producir insatisfacción cuando el jugador no obtiene los resultados que esperaba y deseaba en la vida real.

Los juegos de simulación, en sí, no suponen un perjuicio para los niños, pero es importante guiar la actividad (en especial, a edades tempranas) y en realizar los correctivos oportunos a tiempo. Asimismo, no se deben dejar de lado las actividades lúdicas familiares.