Los abuelos dejan huellas en el alma de los nietos

Macarena Esperanza Marina · 18 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz Martín el 18 abril, 2020
Los abuelos son el imborrable recuerdo de una infancia llena de amor, aceptación y complicidad.

Los abuelos dejan huella en el alma de los nietos, pues su amor es tan profundo, incondicional e inmenso que no pueden evitar demostrarlo de todas las formas posibles. Estos ángeles de la guarda en vida son la fuente de sabiduría y ejemplo de muchos niños que los toman como modelo.

Estos seres únicos y especiales convertidos en puntos cardinales de nuestra infancia, marcan a fuego nuestros corazones. Cada momento compartido deviene en el más memorable recuerdo o en una adorable anécdota con exceso de ternura. Y su ayuda durante la formación del carácter y la personalidad del infante es inestimable.

Una fuente de enseñanzas

Los abuelos no solo son la brújula de cualquier niño, sino también sus eternos cómplices. Ellos prefieren abrazar a sus nietos para tranquilizarlos, antes que juzgarlos o señalarlos. Son los recuerdos felices, las sonrisas, travesuras y los caprichos cumplidos.

Además, los abuelos enseñan a sus nietos a ser pacientes, ofreciéndoles su apoyo emocional y sus consejos en momentos de crisis e inestabilidad. Además los ayudan a superar cualquier pérdida o desvinculación familiar, por muy dolorosa que sea.

Gracias a estos seres ‘corrugados’, la comunicación de la criatura se torna más emocional porque los abuelos tienen el don de corregir de modo diferente. Ayudan al menor a ser más crítico y a ver la vida con otros ojos, compartiendo sus historias, saberes y conocimientos adquiridos a lo largo de su vida.

Transmiten aficiones como caminar, cuidar de las plantas y cocinar, pero también inculcan la tradición y las historias familiares. Tienen la capacidad de llenar la vida de los nenes con canciones, juegos y cuentos de antaño. Todos repletos de sutiles enseñanzas.

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Los abuelos dejan huellas en el alma, y en el corazón

Aun con cierta dificultad para mirar de lejos, los abuelos tienen la capacidad de ver todo lo bueno de sus nietos, esas criaturas maravillosas llenas de magia y aparentemente carentes de lado oscuro. Para ellos, esos niños que alegran su vida, son los mejores del mundo y no tienen defectos.

Experimentan un amor y una devoción por sus nietos tal, que no pueden evitar demostrarlo de mil formas posibles. Cada pequeño detalle es el reflejo del cariño más inmenso y la admiración que despiertan en ellos las criaturas.

Sin duda, los abuelos representan los sentimientos y emociones de cualquier chico en su máxima intensidad. Pues estos seres entrañables e inolvidables mantienen el trato paciente, permisivo y comprensivo que los padres -lógica y naturalmente- no suelen darle a los pequeños.

Por todo esto y mucho más suele afirmarse que esos héroes de la infancia con cabellos blancos son uno de los mejores regalos que la vida puso a disposición de todo niño. Tanto que estas raíces son capaces de dejar una marca emocional imborrable en el alma y en el corazón de sus nietos.

Amor por los abuelos

Los abuelos, fanáticos de sus nietos

Los secretos compartidos, dedicación, respeto e incondicionalidad conforman la carrera que facultó a estas personas mayores para obtener el doctorado en amor que tan recordados los vuelve. La vida pone en su camino la oportunidad de corregir con sus nietos los errores que cometieron con sus hijos.

Y los nietos son felices porque encuentran en esta casualidad de la vida y del destino, el modo de escapar al corsé de las normas con amor y cariño. Se sienten reyes sin corona que nunca podrán ser destronados de ese corazón un tanto envejecido que late pura y exclusivamente por ellos.

No cabe duda: los abuelos son fans de sus nietos y se sienten obligados a reforzar su talento y perseverancia, así como a celebrar cada triunfo. No hay quien mire a una criatura con tanta ternura como esos abuelos maravillados ante la magia del paso del tiempo.

De este modo, el cuidado de los abuelos refleja un amor incondicional y puro, repleto de momentos únicos e irrepetibles. Ese cariño forma a los niños y los protege de una manera que puede no ser siempre comprensible, pero que en cualquier caso es indescriptible.

Quienes tuvieron la fortuna de compartir estos momentos y sensaciones con sus abuelos entienden la importancia que tuvieron en su infancia y el impacto que implicó en su vida adulta. Una adultez donde llevan aún esa entrañable e indeleble cicatriz en el alma.

  • Couñago, A. (2020, marzo 11). Los abuelos, esos amigos entrañables. Recuperado abril de 2020, de https://lamenteesmaravillosa.com/los-abuelos-esos-amigos-entranables/
  • Aldana, R. (2017, mayo 9). Nuestros abuelos, los héroes emocionales de nuestro pasado. Recuperado abril de 2020, de https://lamenteesmaravillosa.com/nuestros-abuelos-los-heroes-emocionales-de-nuestro-pasado/