La respiración en los recién nacidos

Óscar Dorado · 22 junio, 2018
La llegada del bebé conlleva todo tipo de preocupaciones, como puede ser la respiración irregular que tienen la mayoría de los recién nacidos. Te contamos todo lo que debes saber para no preocuparte innecesariamente.

La respiración en los recién nacidos es uno de los hechos que más llaman la atención de los padres. De hecho, lo primero que debes saber es que respiran mucho más rápido que los adultos, además de tener patrones de respiración irregulares.

A pesar de que las irregularidades respiratorias puedan parecer preocupantes, no hay motivos para alarmarse. Las diferentes frecuencias respiratorias son completamente normales y se estabilizan con el crecimiento del pequeño.

Si deseas verificar que el bebé respira de manera correcta, debes estar atenta y tener en cuenta su ritmo de respiración. Generalmente, un recién nacido debe tener entre 40 y 60 respiraciones por minuto.

La respiración en los recién nacidos

Un recién nacido respira más rápido que un adulto. Esto se debe a que no tienen la capacidad pulmonar para retener gran cantidad de oxígeno, por lo que necesitan inhalar y exhalar con mayor frecuencia.

Un adulto realiza alrededor de 18-20 respiraciones por minuto. Por otro lado, un recién nacido inhala y exhala entre 40-60 veces al minuto.

Ciertamente, la respiración en los recién nacidos no es consistentemente rítmica, ya que sus respiraciones son rápidas y superficiales. En algunos casos, son más largas y lentas, seguidas de otras más cortas.

Entonces, pueden pausar un par de segundos y no respirar en absoluto. Esto se conoce con el nombre de ‘respiración periódica’ y es completamente normal en la mayoría de los bebés sanos.

Asimismo, si deseas asegurarte de que el bebé tenga una respiración normal, te recomendamos seguir los consejos que se mencionan a continuación:

  • Observa el pecho del bebé durante una semana y detecta las irregularidades en la forma en la que el pecho sube y baja. Si el patrón cambia, consulta a un pediatra.
  • Escucha los sonidos que produce el bebé mientras duerme. Te recomendamos colocar el oído cerca de su boca o nariz para detectar irregularidades en la respiración.
  • Considera colocar la mejilla junto a la nariz y la boca del bebé para sentir la humedad y el calor mientras respira. De esta manera, podrás observar si sucede algún cambio mientras el bebé duerme.
Las mamás deben controlar periódicamente la respiración de los recién nacidos.

¿Por qué es ruidosa la respiración en los recién nacidos?

En muchos casos, la respiración ruidosa es causada por el sonido del aire que fluye sobre la saliva y que se acumula en la parte posterior de la garganta del bebé. A diferencia de los adultos, los bebés no pueden aclararse la garganta, toser cuando lo desean o controlar conscientemente su propia respiración.

Por ello, te recomendamos utilizar gotas nasales salinas en aquellas situaciones que lo consideres oportuno. Estas licúan las secreciones nasales y ayudan a limpiar las mucosas que pueden estar obstruyendo las fosas nasales del bebé.

Sin embargo, antes de hacer esto, verifica con el pediatra y asegúrate de que no haya una causa médica que provoque la respiración ruidosa.

Estas son las causas que provocan que la respiración en los recién nacidos sea ruidosa:

  • Sus vías respiratorias son pequeñas. Esto significa que no pueden respirar mucho aire a la vez; necesitan inhalar y exhalar con más frecuencia que los adultos.
  • El recién nacido tiene una nariz muy pequeña.
  • Su nariz puede bloquearse con moco.
  • Los bebés inhalan y exhalan por la nariz.
  • Si hay congestión nasal, esto hace que la respiración sea más ruidosa.
  • El exceso de saliva se acumula en la parte posterior de la garganta.
La respiración en los recién nacidos puede variar mientras duermen.

¿En qué casos debes buscar atención médica?

En los bebés, los síntomas menores pueden empeorar muy rápidamente. Por ello, te recomendamos buscar atención médica de inmediato en los siguientes casos:

  • Pausas en la respiración que duran más de 15 segundos.
  • El bebé deja de respirar y la zona de alrededor de la boca se vuelve flácida, pálida o azulada.
  • La piel del bebé adquiere un color azulado durante los períodos de respiración normal.
  • El bebévomita repetidamente o no come bien.
  • Fiebre alta —38.0 ° C— o más.
  • El bebé respira muy rápido.

“Los bebés lloran al nacer porque es la primera vez que experimentan la separación del amor”
—Kamand Kojouri—

Por último, recuerda que la respiración en los recién nacidos puede ir acompañada de algunos sonidos extraños, aunque en la mayoría de las ocasiones no debes preocuparte en exceso. Solamente aquellos casos que hemos expuesto con anterioridad merecen especial atención y la visita urgente a un especialista.