La guía de supervivencia de la mamá soltera

Okairy · 26 marzo, 2016

¿Acabas de pasar por un divorcio o el padre de tu hijo no vivirá con ustedes y no tienes idea de que hacer como mamá soltera? Sabemos que probablemente esta no era la situación que esperabas y que ahora te sientes a la deriva.

Por eso hemos creado una guía de supervivencia para los primeros meses. En esta etapa es cuando las emociones son más negativas y la sensación de estar perdida es mayor. Tan solo recuerda que no estás sola y que siempre puedes elegir cómo encarar la situación.

Relaciónate con otras mamás solteras

Relaciónate con otras mamás solteras

Como mamá soltera te sentirás perdida en muchas ocasiones. Esto normal debido a que la mayoría de las responsabilidades recaerán sobre ti. Por eso es bueno convivir con otras mamás solteras que te ayuden, te inspiren y te acompañen.

Estas relaciones te ayudarán a aprender cómo han lidiado ellas con la situación. Te darán tips, te ayudarán a salir de dudas, te acompañarán cuando tu ánimo no sea el mejor y te ayudarán cuando lo necesites.

Esto no quiere decir que como mamá soltera te alejes del resto de tus amigos y familia. Pero ahora puedes ampliar ese círculo y entrar en contacto con otras mujeres que experimentan las mismas dudas y miedos.

Con ellas podrás platicar de cosas que quizás otras personas no entiendan bien porque no las han vivido.

Deja la historia con tu ex atrás

Hay muchos motivos por los que una mujer se convierte en mamá soltera. Si el tuyo es el final de una relación amorosa es importante que des un paso adelante y dejes esta historia en el pasado.

Los primeros meses después del divorcio serán muy dolorosos y pasarás por una rueda de emociones. Date tiempo para experimentar esos sentimientos pero nunca hables mal de tu ex con tus hijos. Piensa que él sigue siendo parte de su vida y lo será siempre.

Al principio pensarás que no tienes la capacidad para continuar pero solo date algo de tiempo para organizar tu nueva vida. En esta etapa te será difícil ver a tu ex cuando visite a tus hijos pero recuerda que es su derecho, y obligación, así que solo sobrelleva la situación.

Trae la normalidad a tu vida pronto

Después del divorcio o de una separación podrías encontrarte comiendo solo cereal y comida congelada. Sí, sabemos que te sientes deprimida pero cuánto antes retomes el control, antes saldrás adelante.

Tu divorcio o sepación ya pasaron y tu ex ya no está ahí. Lo que sí tienes es la responsabilidad sobre tus hijos y sobre ti así que crea una nueva rutina. Comienza a preparar alimentos caseros, sal al parque, retoma el ejercicio y pasa tiempo con tus hijos.

Ellos notarán si tú pasas todo el tiempo lamentándote y te olvidas de todo lo demás. Esto les aportará un cúmulo de sentimientos negativos, incluso si son muy pequeños. Piensa que tus hijos necesitan reglas, orden y un hogar bien estructurado.

Adopta el optimismo

Adopta el optimismo

Por ti y por tus hijos necesitas ver la vida con optimismo e ilusión. Piensa que ellos verán la vida y la vivirán como te vean hacerlo y es muy probable que les desees una vida plena y feliz, ¿cierto? En ese caso, como mamá soltera necesitas estar lista para vencer cualquier obstáculo.

Si eres optimista tus hijos aprenderán que aunque sus papás están separados, su hogar no está roto. Si tienes más de un hijo, enséñales que no están solos y que se tienen el uno al otro. Esto les dará confianza y les demostrará que confías en ellos.

En caso de que solo tengas un hijo, tienes la oportunidad de enseñarle a ser autosuficiente pero no te olvides de pasar tiempo con él.

Ser mamá soltera no es el fin del mundo

Tu primer pensamiento al verte como mamá soltera quizás es que no podrás con ello. Relájate y por un momento no pienses en nada. Luego, con más calma comienza a desmenuzar la situación y observa la situación desde otra perspectiva.

Olvídate de las críticas, las peleas y cualquier otro momento negativo. Ahora no te sirven de nada y lo que necesitas en enfocarte en el presente. No veas tu nueva situación como el fin del mundo, sino como un nuevo reto.