La caja de la rabia: una herramienta para controlar las rabietas

Francisco María García · 3 febrero, 2018
¿Cómo controlar situaciones de rabia o de tensión en los niños? La caja de la rabia es una de las herramientas más eficaces de la psicología infantil.

Aunque no lo parezca, la ira se puede transformar en algo positivo. La caja de la rabia, una herramienta para controlar las rabietas en los niños ayuda a lograrlo. Un correcto autocontrol y consciencia serán los resultados.

Desde los dos años el niño comienza a ser consciente de sus emociones, reconoce su autonomía y quiere disfrutarla. Cuando no puede, porque no tiene capacidad o porque no se lo permiten sus padres, se frustra y estalla.

En estos casos de falta de control, comienza el berrinche. Pataleta, llantos y gritos se unen en un episodio cuyos resultados varían dependiendo de cómo se enfrente.

 Como un volcán en erupción

 A esa edad temprana, el pequeño no tiene control de sus emociones. La corteza prefrontral, que regula las emociones, es inmadura y es normal que reaccione como un volcán en erupción.

Los padres deben enfrentar esos berrinches. El niño muy pronto ya es capaz de sacar conclusiones; si entiende que con una rabieta puede conseguir lo que quiere, no hará nada por evitarlas. Lo mejor es actuar de inmediato y la caja de la rabia ayudará en ese cometido.

La caja de la rabia

La rabia demanda más autocontrol

La caja de la rabia es una herramienta para controlar las rabietas que fue ideada por la psicóloga Marina Martín. Ella ayuda a los niños a canalizar ese sentimiento, uno de los que más autocontrol demanda.

La rabia puede considerarse un mecanismo de defensa. Ante una amenaza física o psicológica, surge como un huracán que destruye lo que puede. Analizarla, entender por qué llega y cómo enfrentarla es parte de esta estrategia.

 ¡Vaya rabieta!

 La caja de la rabia surgió del cuento “Vaya Rabieta” de Mireille d´Allancé, que narra la historia de un niño llamado Roberto.

Este niño vivió un mal día por situaciones negativas que enfrentó en su colegio y en su casa. Una noche estalló y un monstruo un monstruo se apoderó de él, destruyendo todo cuanto consiguió a su paso.

El monstruo desaparece

Pero Roberto reflexionó y decidió arreglar todo lo que había destrozado, desde su cama desecha, hasta los libros, lámparas y juguetes que había tirado.

A medida que lo hacía sentía como el monstruo desaparecía, la ira disminuía y su comprensión sobre el daño ocasionado aumentaba. La rabia ahora podía caber en una caja.

La ira de Roberto se transformó en algo positivo. Comprendió no solo que podía enfrentarla, sino que dejarse envolver por ese monstruo hace mucho daño a él y a su entorno. La moraleja de esta historia está en entender la rabia y cómo enfrentarla, más que evitarla.

La caja de la rabia

La caja de la rabia como herramienta

La caja de la rabia es una técnica de relajación para ayudar a los niños a entender sus emociones a través del dibujo. También el impacto que causan en él y en su familia.

Tantos garabatos como quiera

Después de leerle el cuento de Roberto, se le entrega al niño un papel y varios colores.  Sobre la hoja puede dibujar garabatos o hacer rayas desordenadas, según sus impulsos; lo hará tanto como quiera, hasta relajarse.

Posteriormente, y para imprimirle diversión a la estrategia, se le pide al niño que le ponga ojos, brazos y piernas. De esta forma, el monstruo tendrá identidad y el niño podrá reconocer la emoción.

Al terminar, hay que arrugar el dibujo y meterlo en una caja; si está bien cerrada, el monstruo no podrá salir.

 El triunfo, la derrota del monstruo

La caja de la rabia le permite al niño enfrentarse a esa sensación incontrolable y dañina que se apodera de él; cuanto más dibuja más efecto tiene en el monstruo, que finalmente termina derrotado. Será un triunfo para el niño, porque habrá logrado controlar su enfado y derrotar al monstruo, al que encerró en una caja.

Cada vez que sienta molestia o rabia puede dibujar y encerrar al monstruo en la caja. Poco a poco recuperará el control y convertirá una emoción negativa en algo positivo. 

En cada dibujo el monstruo toma colores y formas distintas. Los padres pueden revisar los distintos garabatos con él y analizar lo que sintió en cada caso.

La caja de la rabia es una herramienta útil para controlar las rabietas; no busca cambiar comportamientos, sino resolver situaciones desagradables y calmar al niño.