Interpreta las señales de que tu hijo no es feliz

Cuando los hijos pasan de ser niños alegres y extrovertidos a pequeños callados y reservados actúa con rapidez para ayudarlos a aclarar lo que nubla su mente.
Interpreta las señales de que tu hijo no es feliz

Última actualización: 26 agosto, 2022

¿Qué hacer cuando notas que tu hijo no es feliz? La falta de sonrisas, de juegos y de conversaciones en los pequeños son algunas señales de alarma que los padres debemos tener en cuenta.   Ya que todos deseamos que los niños disfruten de cada momento de la vida y sean felices al apreciar los pequeños detalles. Sin embargo, no siempre es tan sencillo como parece.

Es habitual que algunos niños no suelan expresar mediante las palabras aquellas cosas que los hieren en su interior. Por lo que estar atentos a esas señales que mandan indirectamente es indispensable para ayudarlos y hacerles saber que cuentan con el amor y el apoyo incondicional de sus padres. Hoy te ayudaremos a identificar cuáles son esos mensajes de alerta.



3 señales de que tu hijo no es feliz

Muchas veces el instinto maternal es tan sabio que es capaz de reconocer de inmediato cuando algo no está en orden. No obstante, en otras ocasiones, basta con observar con cuidado el comportamiento de los hijos para ser conscientes de que hay algo que pasa por sus mentes que no los deja ser felices.

Estar atento a los mensajes ocultos que emiten los niños a través de sus acciones es crucial para ayudarlos cuanto antes.

Es de resaltar que los niños, al igual que cualquier adulto, también tienen días malos. Debido a esto, el diálogo y la comunicación sincera son herramientas indispensables para saber por lo que atraviesan.  Las siguientes son algunas señales de alerta que todo padre debe tener en cuenta para cuidar del bienestar emocional y físico de sus hijos.

1. Comportamientos inusuales

Si antes tu hijo era un niño alegre que le gustaba jugar con sus amigos, pero desde hace cierto tiempo empezó a retraerse, estar callado y evitar cualquier contacto es momento de que tengas una conversación con él. Las ganas de estar siempre solos y los cambios abruptos de personalidad son mensajes claros de alarma.

Si notas que tu pequeño se aísla de los demás, evita convivir en familia, tiene un temperamento irritable y suele responder de manera agresiva es muy probable que esté pasando algo. Brindarles la confianza para hablar de manera sincera es clave para poder ayudarlos a superar sus problemas.

2. Pérdida del interés

Una de las señales más frecuentes y a la cual hay que prestarle mucha atención. Ocurre cuando los pequeños de un momento a otro dejan de querer ir a la escuela o visitar a ciertos familiares, aún sabiendo que antes disfrutaban estar en esos lugares. O cuando abandonan hobbies que los hacen felices como la música, el teatro, la pintura o el deporte.

Saber acercarnos a los pequeños de una manera amable, respetuosa y amorosa es necesario para que tengan la confianza de contarnos lo que sucede.

La pérdida del interés en actividades recreativas suele ser muy sorpresiva y aunque puede estar relacionada con el desarrollo de la personalidad y la entrada a la adolescencia, la comunicación es clave para que los niños expresen el porqué de su abandono. Incluso una baja en las calificaciones inusual puede ser una señal a la cual prestar atención.

3. Padecimientos frecuentes

Existen algunas afecciones comunes que pueden perturbar a los niños cuando se sienten infelices. Las pesadillas, la pérdida de apetito y el poco control de los esfínteres son solo algunos de los padecimientos más frecuentes que pueden comenzar a deteriorar el bienestar físico y emocional de los pequeños.

Además, es frecuente que aquellos niños que atraviesan por un momento complejo por su propia cuenta suelan enfermarse más seguido. Algo mucho más notable cuando tienden a tener una muy buena salud. Y aunque suelen ser malestares generales, dolor de cabeza o estomacal, son formas en las que el cuerpo manifiesta que claramente tu hijo no es feliz.



Si tu hijo no es feliz ayúdalo a través del diálogo, el amor y el respeto

La comunicación es uno de los pilares de toda familia feliz. Sin amor, respeto y comunicación no se puede pretender que los hijos aprendan a gestionar de manera inteligente sus emociones. En muchas ocasiones el abandono parental es una de las principales causas de la falta de felicidad de los niños. Los pequeños necesitan del apoyo y la sabiduría de sus padres.

Por tal motivo, bríndales a tus hijos un ambiente familiar sano acompañado de una crianza positiva para que se sientan seguros de hablar con el corazón. Las mamás y los papás debemos saber escuchar activamente a los pequeños para hacerlos sentir comprendidos y protegidos. Cuando los niños se guardan los problemas para sí mismos pueden generar en el futuro cuadros de depresión y ansiedad.

Así que acompaña a tus hijos en cada una de sus etapas de desarrollo y demuéstrales a través de las acciones y tu amor incondicional que siempre pueden contar contigo. Enséñales a encontrar la felicidad en los pequeños detalles y ante la aparición de señales de alarma, actúa con rapidez. Los niños requieren del cariño y el acompañamiento de sus padres y también precisan de su comprensión y protección.

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