5 trucos para evitar que los niños rayen las paredes

Carlos Lara · 11 noviembre, 2017
La comodidad de rayar en las paredes parte de una aun poco desarrollada coordinación motriz, que le hace al niño menos atractivo e incómodo el colorear sobre una hoja de papel sentado frente a una mesa.

Para evitar que los niños rayen las paredes no hay ninguna regla estándar. Todo se trata de ser creativos y de tener sentido común. Si nos enfocamos en la búsqueda de soluciones, en lugar de recriminarles a los niños por su espontaneidad, lograremos que nos entiendan mejor. De esta forma, evitaremos quedar como auténticos villanos que solo buscan restringir sus intereses.

Una fase normal del crecimiento

Todos los niños, alrededor de los dos años de edad, inician esa fase artística caracterizada por rayar las paredes. Durante esta etapa, las paredes se convierten en el lienzo ideal debido a que, estas les permiten conseguir fácilmente un ángulo en el que apoyar la mano y la punta de la crayola, o marcador.

Por supuesto, a todos nos enternece este tipo de acciones de nuestro hijo pequeño, principalmente cuando parece estarse esforzando como todo un artista en bruto. Sin embargo, no resulta agradable repintar regularmente las paredes de nuestro hogar debido a la hiperactividad artística de nuestro hijo.

5 trucos para evitar que los niños rayen las paredes

1.- Láminas de pared con efecto pizarra

Tanto en las tiendas de artículos escolares como en los portales de compra-venta en línea, se pueden encontrar láminas de pared con diferentes tamaños. Se trata de una superficie lisa que permite obtener un efecto de pizarrón completamente funcional. Para el uso de este tipo de artículos, quedan muy bien las tizas de colores.

Las láminas de pared con efecto pizarra ueden pegarse a cualquier superficie plana, por lo que resultan excelentes para evitar que los niños pequeños rayen las paredes si se usan como tapiz en la parte baja de las mismas.

En cuando a su ubicación, lo ideal es que estén en la habitación del niño pero lo mejor será ubicarlas en el lugar que más suele llamar su atención artística, para que así, no se queden como un adorno más en la habitación.

2.- Pizarrón de tiza

Generalmente, el pizarrón de tiza es lo más utilizado en estos casos. No obstante, si el niño es alérgico o sufre de asma, es preferible evitar este tipo de herramienta, ya que el polvo de la tiza puede incrementar las molestias. Por otra parte, el pizarrón de tiza cuenta con la facilidad de que puede reutilizarse constantemente sin que esto suponga conflicto alguno.

Si el niño se encuentra entre los 3 y 4 años de edad, podrá valorar mejor el hecho de que la pizarra sea un área libre para realizar sus diseños. A esta edad, su capacidad de comunicación le permite entender que la pizarra se ajustará a lo que desee dibujar.

3.- Pintura o crayones de fácil limpieza

Existen en el mercado pinturas para pared que cuentan con un revestimiento anti-adherente que permite limpiar cualquier trazo de crayola o marcador como si fuese una mancha de polvo en la mesa, es decir, son antiadherentes a otros tipos de pintura.

En el mismo sentido, pero más práctico, también puedes encontrar crayolas especiales cuyos trazos pueden removerse fácilmente con un paño seco o semi-humedo. Lo anterior no logra precisamente evitar que los niños rayen las paredes, pero sí nos quita de encima el problema de tener que lidiar con el repintado de las paredes.

4.- Creatividad y responsabilidad

Aunque el niño ya cuente con un área establecida de trazo, ya sea en una pizarra o lámina, algunos niños tienen ímpetu increíble para hacer de cualquier superficie con un color liso, su propio lienzo.

Una buena forma de evitar que los niños pequeños rayen las paredes cuando quieren abarcar más allá de su espacio designado en una pizarra, es incorporándolos a la limpieza de sus creaciones. En este sentido es muy importante normalizar las responsabilidades e incorporarlas de una forma natural, sin castigos o exigencias, a su comportamiento.

La idea detrás de que el niño ayude a limpiar los trazos que el mismo realizo es más una actividad educativa y didáctica que un castigo, ya que hace consciente al niño de los efectos de sus acciones. Esta también permite al niño aprender más sobre la naturaleza y la importancia de ser responsables.

Los niños deben aprender la regla básica que permite una convivencia armónica en todo hogar: limpiar lo que hemos ensuciado.

Cómo evitar que los niños rayen las paredes no tiene por qué ser una tarea ardua.

5.- Papel o cartulinas tamaño grande

Existen láminas con efecto pizarrón que son prácticas porque se pueden dejar en la pared por mucho tiempo, como cualquier pizarra. Sin embargo, si deseas testear esta opción o simplemente no te es opción comprar una lámina como la descrita en el truco 1, debido al estilo de textura o papel tapiz tu pared, puedes usar hojas de papel grandes o cartulinas tamaño grande.

Estas cartulinas, se pegan a la pared con un poco de cinta transparente, y así, el niño no se verá tentado a rayar otras superficies. En este sentido, las cartulinas servirán para evitar que los niños rayen las paredes, y darle a su inspiración artística un soporte adecuado.

La única desventaja de las cartulinas o papeles tamaño grande radica en el hecho de que este debe de cambiarse con cierta regularidad, puesto que no es fácil de reutilizar una vez que el niño haya pintado por ambas caras. No obstante, algunas madres han probado con una técnica especial para reutilizar estos papeles, y así generar la menor cantidad de desechos posible.

Una vez que el niño ha dibujado (a lápiz, creyón o marcador) sobre ambas caras del papel, se les propone que impriman las huellas de sus manos sobre estos papeles, con temperas de colores. De esta forma se aprovecha el papel una vez más y, al mismo tiempo, se les brinda a los niños una variante, con la cual podrán desahogar su ímpetu artístico.

Consejos adicionales

  • Cómo ya mencionamos, los niños rayan en las paredes no solo porque les es entretenido, sino porque les resulta más cómodo a su mano hacer los trazos de pie y en una superficie vertical lisa. Con el paso del tiempo, las habilidades motrices de tu hijo irán desarrollándose. Es importante que le procures un block de dibujo para que pueda explorar este formato y adaptarse a otro espacio que no sea la pared.
  • Las tizas de colores y crayones son la mejor opción para que tu hijo dibuje. Evita comprarle marcadores o pinturas, pues recuerda que las paredes no son lo único que se puede pintar, sino también los muebles del hogar, con lo cual, las tizas o crayones se hacen menos peligrosas y más fáciles de remover de ser necesario.