Esto le pasa al cerebro de una madre cuando su bebé llora

10 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
¿Qué le ocurre al cerebro de la madre cuando su bebé llora? ¿Al padre le pasa lo mismo o es diferente? Resolvemos estas dudas a continuación.
 

Una madre se preocupa por lo que le podría ocurrir a su bebé si llora y ella está dormida y no se da cuenta de su llanto. Si bien es cierto que muchas mujeres, cuando no tienen hijos, pueden no escuchar un despertador, cuando son madres, no importa lo profundamente que estén dormidas. Si sus hijos las necesitan, ellas se despertarán de un salto. Porque esto es lo que pasa al cerebro de una madre cuando su bebé llora.

El sonido de un bebé llorando

El sonido de un bebé llorando impacta en el cerebro de la madre de una manera muy diferente a cuando suena una alarma. Esto no solo lo decimos nosotros, sino que lo dice la ciencia. Los llantos de un bebé impactan en su madre a nivel físico.

Un estudio realizado en ratones madres publicado en la revista Nature descubrió que agregar oxitocina (una hormona liberada en dosis fuertes durante el trabajo de parto y la lactancia) a los cerebros de las madres cambió la forma en la que procesaban el sonido de los ratones bebé llorando, y las ayudó a aprender a reconocer y responder a estos sonidos.

 
Bebé llorando en la cuna.

Parece que una dosis de esta “hormona de la maternidad” conduce a una mayor sensibilidad al sonido de un hijo en apuros. Según Robert Froemke, investigador principal del estudio mencionado, sugiere que la oxitocina amplifica la forma en la que la corteza auditiva procesa los gritos entrantes de los bebés.

El experto comenta que lo mismo parece ser cierto para las hembras de reta que para las hembras humanas: el sonido de un bebé que llora despierta una gran sensación de urgencia.

Una reacción fisiológica que no se puede controlar

Esta reacción fisiológica permite desarrollar comportamientos rápidos y confiables para los llantos de los bebés. Con el tiempo, también ayuda a las madres a aprender qué significan los gritos y a cómo responder de manera útil.

 

Cuando nuestros bebés lloran, no sabemos lo que realmente va a funcionar, solo intentamos responder a sus necesidades según el instinto. Cambiamos un pañal, alimentamos al pequeño, lo mecemos un poco, etc. Las madres hacemos esto casi sin darnos cuenta; son cosas instintivas que hacemos para calmar al bebé cuando nos necesita en mitad de la noche.

Eventualmente, aprendemos este repertorio de habilidades de crianza porque estamos todos; todos invertimos y ese bebé depende absolutamente de nosotros para todo. Los investigadores creen que puede ser este cambio hormonal en el cerebro lo que alerta a una madre sobre el sonido del llanto de su hijo.

El cerebro de la madre tiene un nivel diferente de sensibilidad a los bebés que lloran

En humanos y en ratones, los padres, a menudo, responden a los llantos de un bebé. La química del cerebro es un poco diferente: la oxitocina extra no acelera la reacción de los cachorros que lloran en ratones machos como lo hace con las hembras.

 
Mamá cogiendo en brazos a su bebé porque llora.

Hay una diferencia en términos del padre en la sensibilidad a la oxitocina. Pensamos que puede ser debido a que el sistema de la oxitocina masculina ya está al máximo. Cuando se trata del cerebro de los padres humanos, hay más evidencia de que los cerebros de hombres y mujeres responden de manera diferente a los bebés que lloran.

El cerebro de una madre es diferente al de un padre

Un estudio publicado en NeuroReport examinó los cerebros de 18 hombres y mujeres que escucharon a un bebé llorar dentro de un escáner cerebral. La actividad cerebral de las mujeres sugirió un estado de alerta inmediato, mientras que la actividad cerebral de los hombres no cambió.

Ese estudio sugiere que hay diferencias de género en la forma en la que se procesan los sonidos de los bebés. Pero muchos padres le dirán que no pueden y no duermen mientras llora un bebé. Y eso es por una buena razón. No es un accidente biológico que los bebés denoten angustia de una manera que pueda perforar el cerebro de los padres. Incluso cuando tenemos los ojos están cerrados.

 

Los padres también tienen que dormir, pero los sonidos penetran en nuestros cerebros, tocan algo profundo y podemos despertarnos rápidamente de un sueño profundo, saltar de la cama y atender las necesidades de los bebés. Así como un hijo está biológicamente conectado para ser tu despertador personal, tú estás biológicamente conectado para escucharlo, incluso si puedes dormir con otros ruidos.