El primer diente de mi bebé

Gladys 8 mayo, 2017

¿Pasó varios días babeando, todo se lo llevaba a la boca, hasta su puñito?¿Lloraba por nada? Quizás puedas percibir algunos quejidos de dolor y esto se deba a su primer diente.

Si le revisaste la encía y esta se encuentra enrojecida e inflamada, o tiene algunos síntomas de quebranto, es posible que en breve todo pase y se asome la punta de su primer diente.

Alrededor de los siete meses, puede que un poco antes o un tanto después, tu hijito luzca un lindo diente. Generalmente, este sale en la zona frontal inferior de su boquita, y es en ese preciso momento, cuando toda la familia aplaudirá por la aparición de aquella perlita que hará de tu bebé la sensación del lugar.

Claro que, mientras pases primero por aquellos días incómodos, necesitas tomar medidas para aliviar la salida de ese primer dientecito. Y eso debe acompañarse junto con las recomendaciones de un odontopediatra.

¿Cuándo debes tomar las previsiones para los días incómodos? Desde que nace, si te has preguntado por qué tan temprano, debemos explicar que tu pequeño ya tiene todos sus dientes de leche dentro de las encías durante el noveno mes de gestación. Estos natales son como semillitas dentro de su boca y han sorprendido a algunos con su precoz aparición.

Estemos preparadas

Ahora bien, mientras unos bebés pasan su dentición sin enterarse, otros sienten muchas molestias. En este último caso, ¿qué cuidados debemos tener para que sufra lo menos posible desde la salida de su primer diente? Hablamos de medidas sencillas:

  • Cada personita tiene su propio ritmo, así que no te preocupes si nace con un diente, le sale al cuarto mes, al séptimo o al año. Sabiendo esto, dale todos los días masajes muy suaves en las encías con una gasa mojada en agua hervida a temperatura ambiente
  • Frótale la encía con hielo o unas gotas del analgésico que usas para bajarle la fiebre si manifiesta dolor. También hay pomadas analgésicas, incluso, homeopáticas. Ten una en el botiquín del bebé. Ese primer diente puede aflorar cuando menos te lo esperes
  • Para todo efecto, ten en casa un anillo de dentición para que lo muerda. Tu hijo lo hará con la intensidad adecuada
  • Si siente mucho dolor, llévalo al odontopediatra, las encías duelen pero no al extremo
  • Si tiene diarrea y fiebre alta, no es a causa de la dentición; el pediatra sabrá qué hacer
  • Enfría en la nevera una cucharita. Si la pones sobre la encía inflamada, ejerciendo presión con suavidad, ayudará al diente a cortar la encía
  • De no tener anillo de dentición, una zanahoria pelada y fría es muy buena para morder. Ten cuidado de cortar la punta, no vaya a ser que se la meta en la nariz.   

El cuidado del diente

Según la Asociación Española de Pediatría, es un mito eso de que el chupete deforma las encías o daña los dientes de leche. Es más, puede usarlo hasta los tres años pues calma el llanto, ayuda a conciliar el sueño, y reduce el estrés… estudios recientes relacionan su uso, particularmente durante el sueño, con disminución del riesgo de muerte súbita del lactante.  

Por otra parte, es muy importante la lactancia materna. Está comprobado que los niños que maman tendrán menos problemas de maloclusión (mala mordida). La succión del pecho garantizará en correcto crecimiento de todos sus dientes de leche y desarrollo de su boca.    

El hecho de que todavía no tenga dientes no significa que la boca de tu bebé no esté expuesta al ataque de bacterias. Por eso es aconsejable limpiarle las encías con un pañito húmedo todos los días. Una vez aflorado el primer diente, debes limpiarlo con una gasa húmeda; luego ofrécele agua para sacar todo residuo. Si se queda dormido tomando el biberón, límpialo cuando despierte: los residuos de leche contienen bacterias.

Después de la salida de su primer diente (incisivo central inferior), se asomará su compañero. Luego harán erupción los incisivos centrales superiores, seguirán los incisivos laterales, los caninos y finalmente los molares cerca de los 30 meses (unos lo conseguirán en menos tiempo, otros en más) cuando completarán 20 piezas.

Ten en cuenta que del cuidado de los dientes de leche, dependerá la salud de los permanentes. Por eso, al año, cuando tu hijo llegue a tener hasta ocho dientes, empieza a utilizar el cepillo dental y enséñalo a enjuagarse con agua. Y como les encanta imitar a mamá… ¡verás que tu bebé escupirá el agua como una diversión!  

 

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