El primer diente de mi bebé

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 12 abril, 2019
Gladys González · 8 mayo, 2017
Hay bebés que no llegan a tener su primer diente hasta que cumplen 12 mes en cambio, otros ya lo tienen a los 6 meses de edad. 

A partir de los 3 meses de edad, cuando un bebé se lleva las manos y todo lo que encuentre a la boca, saliva de forma abundante y llora con facilidad e incluso de forma quejumbrosa, es posible que esto se deba a que pronto le aparecerá su primer diente.

Por lo general, el primer diente del bebé brota a partir de los 6 meses de edad. Sin embargo, la dentición no ocurre igual en todos los casos. Hay bebés que pueden tenerlo tan pronto como a los 3 meses y otros pueden tenerlo a los 4 o a los 7.

¿Cómo saber si le está saliendo el primer diente?

Si al abrirle la boca al bebé y revisarle la encía está enrojecida o inflamada y además tiene síntomas de quebranto, es posible que el malestar se deba a la próxima salida del diente.

La dentición puede no producirse de forma dolorosa en todos los casos. Sin embargo, es normal que se presenten ciertas molestias, como las ya mencionadas. Ojo, si el quebranto pasa a ser una fiebre mayor a 38ºC es posible que el bebé tenga algún tipo de infección que debe atenderse cuanto antes con el médico.

Cabe destacar que los primeros en salir son los incisivos inferiores o centrales. Luego, vendrán los superiores (centrales y laterales) y después, los laterales.

Entonces, el motivo del llanto, irritabilidad y la queja constante se debe a las molestias que ocasiona en la encía la salida del diente. Para aliviarlas, lo más recomendable es seguir las indicaciones de un odontopediatra

Algunos consejos para aliviar las molestias

A continuación te comentamos algunos de los consejos que suelen brindar los pediatras cuando se presentan molestias por la salida del primer diente del bebé.

  • No hay de qué preocuparse si el bebé nace con un diente, le sale al cuarto mes, al séptimo o a los doce meses. Cada uno es diferente.
  • Para aliviarle las molestias se le pueden dar masajes en las encías con una gasa esterilizada mojada en agua mineral a temperatura ambiente. Los movimientos deben ser suaves, lentos y continuos para que el bebé se sienta mejor progresivamente.
  • Para que tenga algo que mordisquear y chupar de forma segura, lo mejor es darle al bebé un anillo de dentición (siempre limpio). Estos están hechos de materiales blandos que son aptos para el proceso de dentición.
    • Se recomienda limpiar y llevar un rato a la nevera el anillo de dentición para que esté fresco y pueda brindar mayor alivio al bebé.
  • Si el bebé manifiesta síntomas como fiebre persistente, dolor extremo, entre otros hay que llevarlo inmediatamente al médico.

El uso del chupete es uno de los temas más controversiales en lo que respecta al desarrollo infantil. Hay quienes opinan que si deforma los dientes y encías y hay quienes consideran que esto no es más que un mito. Lo cierto es que muchos padres lo utilizan, junto con el anillo, para calmar el llanto, reducir el estrés y ayudar a los pequeños a conciliar el sueño.

El chupete es un objeto controversial.

¿Qué no se debe hacer?

  • Administrarle analgésicos y otros medicamentos sin consultar con el pediatra. Tampoco es recomendable recurrir a remedios naturales, medicina homeopática y afines.
    • Frótale la encía con hielo o unas gotas del analgésico que usas para bajarle la fiebre si manifiesta dolor. También hay pomadas analgésicas, incluso, homeopáticas.
  • Hacer presión sobre la encía del bebé con objetos o incluso las manos. Esto puede aumentar el riesgo de infección y otras complicaciones.
  • Darle al bebé alimentos u objetos que puedan ser peligrosos, por ejemplo, una zanahoria pelada, una cuchara, etcétera.

Aspectos a tener en cuenta

Después de la salida de su primer diente (incisivo central inferior) se asomará su compañero. Luego harán erupción los incisivos centrales superiores, seguirán los incisivos laterales, los caninos y finalmente los molares cerca de los 30 meses (unos lo conseguirán en menos tiempo, otros en más) cuando completarán 20 piezas.

El cuidado de los dientes de leche determinará en parte la salud de los definitivos. Por eso, a partir de los 12 meses, cuando el niño tenga unas ocho piezas o más, se recomienza comenzar a utilizar el cepillo y la pasta dental y a crear hábitos de higiene bucal.