El miedo a las alturas en los niños

22 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
El miedo a las alturas es uno de los temores más comunes entre los niños. Te contamos cuáles son sus síntomas, las causas y su posible tratamiento.

Entre los 6 y los 10 meses, la mayoría de los bebés empieza a gatear, lo que les permite explorar el mundo de forma más libre. Esto, además de aportarles múltiples beneficios, hace que desarrollen ciertos miedos propios de la infancia, como el miedo a las alturas, debido a la exposición a nuevos peligros.

Dicho miedo, por lo general, se pasa con el tiempo, cuando los pequeños adquieren más seguridad en sí mismos y mayor dominio de la motricidad. En estos casos, se considera un miedo adaptativo e, incluso, genéticamente programado.

Pero el problema tiene lugar cuando, pasada esta edad, sigue existiendo un temor excesivo e irracional a las alturas, lo cual puede considerarse una patología infantil.

¿Quieres saber más sobre el miedo a las alturas en los niños? ¡A lo largo de las siguientes líneas te explicamos todo lo que debes saber!

Niño jugando en el parque con miedo a las alturas.

El miedo a las alturas en los niños

Al miedo a las alturas se le conoce por el nombre de ‘acrofobia’, un tipo de fobia específica que se caracteriza por mostrar un temor intenso y exagerado ante las alturas.

Esto afecta de forma significativa en la vida de los niños que presentan dicha patología, pues cada vez que se exponen a situaciones en las que tienen la sensación de estar a mucha altura, por ejemplo, mirar por la ventana de un edificio, montar en los columpios, subir a ciertas atracciones, estar en la cima de una montaña, cruzar puentes, subir a un avión, etc., tienden a experimentar los siguientes síntomas:

  • Ansiedad y episodios de pánico.
  • Mareos y temblores.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho y en el estómago.
  • Dolor de cabeza.
  • Sudoración excesiva.
  • Tensión muscular.
  • Incremento del ritmo cardíaco.

Esto, obviamente, les hace sentir un gran malestar, por lo que suelen evitar las situaciones o actividades que suponen estar a cierta altura.

¿Por qué aparece el miedo a las alturas en la infancia?

La acrofobia suele darse en algunos niños tras haber vivido o haber sido testigos de alguna situación traumática relacionada con las alturas, como puede ser un accidente, una caída con graves consecuencias, entre otras

También puede aparecer por haber observado dicho temor excesivo hacia las alturas en otras personas, normalmente en aquellas que se consideran referentes (padres, hermanos, etc.), de manera que los pequeños asumen esas reacciones como normales y crecen con la falsa creencia de que las alturas son muy peligrosas.

¿La acrofobia es lo mismo que el vértigo?

A pesar de que popularmente se utilizan los dos términos como sinónimos, lo cierto es que son dos tipos de patologías totalmente diferentes. El vértigo es una sensación subjetiva de que los objetos del entorno se mueven. Se debe a un trastorno del sistema vestibular, es decir, a la afectación de las partes del oído interno y del cerebro que se encargan de controlar el equilibrio y los movimientos oculares.

Sin embargo, las personas que padecen vértigo no tiene por qué tener miedo a las alturas; pueden atreverse a estar en sitios de gran altura y, de pronto, experimentar esta sensación de falso movimiento.

Niño agarrado a una cuerda porque tiene miedo a las alturas.

¿Cuándo buscar ayuda psicológica para superar el miedo a las alturas?

Cuando el miedo a las alturas en los niños se presenta de forma extrema, descontrolada y durante un largo periodo de tiempo (más de 6 meses), es necesario buscar ayuda psicológica para comenzar el tratamiento correspondiente y, así, evitar que el problema vaya a más. El tratamiento más común para esta fobia es la terapia cognitivo-conductual, que incluye la puesta en práctica de técnicas como:

  • La relajación.
  • La reestructuración de pensamientos.
  • La exposición gradual.

Además, en la actualidad, muchos centros de atención psicológica emplean métodos innovadores y eficaces, como el uso de la Realidad Virtual, que permite vencer el miedo irracional a las alturas dentro de un espacio seguro.

Pero, independientemente del tipo de tratamiento que se vaya a aplicar, lo que hay que tener claro es que, en cuanto se tenga la mínima sospecha de que un niño puede presentar acrofobia, conviene poner el caso en manos de un profesional especializado en el tratamiento de fobias, de manera que el pequeño pueda hacer cuanto antes una vida normal, sin tener que sentir un malestar general ante determinadas situaciones relacionadas con la exposición a las alturas.

  • Nardone, G. (2012). Miedo, pánico, fobias: la terapia breve. Herder Editorial.