Déficit de vitamina D y diabetes gestacional

Amanda · 20 febrero, 2017

Estudios recientes han revelado que un déficit de vitamina D podría estar relacionado con el desarrollo de la diabetes gestacional y también con su afección sobre los niños.

En los últimos años se ha demostrado que la nutrición es un factor relevante en el desarrollo del feto, algo que se ha convertido en un elemento básico de la supervivencia; es por ello  que a los especialistas les preocupa cómo se alimenta la futura madre e intentan concientizar sobre su importancia.

Una buena nutrición durante el embarazo puede marcar la diferencia en cuanto a prevención de enfermedades, esto funciona igual para la madre como para el hijo. Se sabe que la diabetes puede afectar a las embarazadas sorpresivamente porque se elevan los niveles de azúcar como consecuencia de los cambios naturales de esta etapa.

No obstante, las mujeres que tienen una diabetes preexistente, pueden mantenerla controlada durante su embarazo por medio de una alimentación adecuada. Al respecto, los estudios han determinado que el consumo de vitamina D podría favorecer el control de este padecimiento y en gran medida también puede contribuir a evitar que sea desarrollada por el lactante.

¿Cuál es la contribución de la vitamina D?

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Los especialistas en neonatología han desvelado que la nutrición juega un papel fundamental en la correcta evolución del feto y también durante su crecimiento al nacer. Por tal motivo intensificaron la búsqueda de patrones que explicasen la incidencia de ciertos nutrientes durante el proceso de gestación, descubriendo que muchas mujeres presentar deficiencia en el consumo de la vitamina D.

La vitamina D es una sustancia liposoluble que se obtiene de distintos minerales y al mismo tiempo contribuye con la absorción del calcio y el fosforo, dos elementos básicos para lograr la formación de los huesos. En tal sentido, es importante contar con suficiente suministro de esta durante la niñez y por ende es primordial en el desarrollo embrionario. Las madres embarazadas deberían consumir un estimado de 600 UI de vitamina D al día.

Además de la osteoporosis en los adultos y el raquitismo en los niños, el déficit de vitamina D está relacionado con el incorrecto mantenimiento óseo durante el embarazo y también se halla particularmente conexo con el desarrollo de preeclampsia y la diabetes gestacional. El consumo deficiente de esta vitamina durante el embarazo también podría tener relación con el bajo peso del niño al nacer.

¿Dónde encontramos la vitamina D?

Esta vitamina se encuentra presente en cierto grupo de alimentos, pero no es muy frecuente de encontrar y en ocasiones es muy poca la cantidad. Se tiene estimado que la mayor parte de vitamina D que recibimos las personas viene de la luz solar y al parecer es suficiente. En el caso de las embarazadas, las deficiencias vienen dadas por la contraindicación sobre la mayoría de los alimentos que la contienen, por ejemplo los pescados.

Los especialistas aseguran que las gestantes deben ser indicadas con suplementos de vitamina D2 y D3, pues los alimentos no cubren el requerimiento en su caso. Se considera que en los suplementos se halla la mayor fuente de vitamina D, sin embargo, alimentos como el atún, el salmón, huevos, leche, hígado de res, queso y champiñones, aportan cantidades medias.

Es común que algunas marcas comerciales fortifiquen sus productos con dosis extras de vitamina D, por ejemplo la leche envasada, cereales, yogurt, jugo de naranja,  margarina y algunas bebidas a base de soya. De cualquier manera es importante revisar las etiquetas de los productos para cerciorarnos de su contenido vitamínico en general.

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Modificar pautas

La diabetes gestacional requiere adecuar nuestras pautas alimenticias a fin de garantizar un equilibrio en la absorción de nutrientes. Las deficiencias nutricionales son responsables de gran parte de las complicaciones en el embarazo, además pueden traer consecuencias graves sobre el feto y el recién nacido.

Como sabemos, la dieta de la gestante que padece de diabetes, debe ser fraccionada y equilibrada, puesto que no es conveniente alterar los niveles de glucosa en la sangre. Los regímenes alimentarios de una mujer diagnosticada con diabetes gestacional no difieren mucho de aquellos indicados para personas que sufren esta enfermedad de manera crónica.

Sin embargo, es importante considerar que las deficiencias de la vitamina D, por ejemplo, pueden perjudicar a madre e hijo mientras trascurre la gestación. Es por tal razón que los especialistas han diagnosticado muchos casos de diabetes gestacional y diabetes tipo I en lactantes como consecuencia de esto.