¿Cuántos regalos deberían recibir los niños por Navidad?

20 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la documentalista Arantza Martín Becerro
La Navidad se ha convertido en una época de consumo excesivo. Por eso, es necesario establecer límites sobre cuántos regalos deberían recibir los niños por Navidad.

Todos estamos de acuerdo en que no hay mayor emoción en estas fechas navideñas que ver las caras de ilusión de los niños abriendo los regalos que Papá Noel o los Reyes Magos dejan debajo del árbol. Pero ¿cuántos regalos deberían recibir los niños por Navidad?

Cada vez en mayor medida, estamos convirtiendo la Navidad en una época de consumo, en ocasiones, por encima de nuestras posibilidades. El regalo de los abuelos, de los tíos, los que dejan en casa, el de la vecina… Muchas veces, los niños se juntan con regalos a los que prestan atención durante un día, dos, pero que luego caen en el olvido por la sobrecarga de juguetes que tienen a su alrededor.

Lo veo, lo quiero

Las Navidades comienzan cuando llegan los primeros catálogos de juguetes y los niños empiezan a pedir de forma descontrolada, pues todo les llama la atención. Además, los supermercados se llenan de pasillos enteros de juguetes y las jugueterías llenan aún más sus estanterías con toda una gama de posibilidades para todas las edades.

Y nadie puede resistirse a todo eso delante de los ojos: lo ven, y lo quieren. Por eso, existe la necesidad de poner un límite a la hora de pedir regalos pues, pasados unos días, los niños únicamente harán caso a un par de juguetes de todos los que han recibido.

Bebé abriendo sus regalos de Navidad bajo el árbol decorado con luces.

¿Nunca has visto a un niño jugar con el papel de regalo o con la caja donde venía envuelto el juguete y dejar a un lado el propio juguete? Eso lo dice todo: se entretienen, en ocasiones, con cualquier cosa y no es necesario un exceso de juguetes. Por eso, existe la eterna duda de cuántos regalos es bueno que reciba un niño por Navidad.

Es por eso que se dice que los pequeños de hasta 2 años deberían de recibir un máximo de dos juguetes, pues su atención no es la misma que la de un niño más mayor y no son capaces todavía de centrarla durante mucho tiempo en un mismo juguete.

A medida que van creciendo, el número de juguetes debe aumentar, pero no de manera excesiva. Hasta los diez años, los niños no deben recibir más de cuatro o cinco regalos. Ese número hará que mantenga la atención siempre durante todas las cosas y no desperdicie las demás.

¿Cuántos regalos deberían recibir los niños por Navidad?: la regla de los cuatro regalos

Para dar respuesta a la pregunta que nos hacíamos al principio, cuántos regalos deberían recibir los niños,  existe la llamada regla de los cuatro regalos, que consiste en regalar lo siguiente:

  • Un libro. Inculcarles el gusto por los libros y el mundo de la lectura. Actualmente, la variedad de temáticas de libros hará que cualquier niño adquiera el gusto por la lectura y que se enriquezca culturalmente.
  • Ropa. Regalar ropa, complementos o accesorios, pues es un regalo que siempre gusta y es utilizable.
  • Una cosa que necesiten. Aprovechar los regalos para incluir algo que realmente necesiten: material escolar, algo que se haya roto hace poco…
  • Algo que verdaderamente deseen. Regalarles algo que verdaderamente deseen mucho hará que se centren en ese regalo y se olviden de todo lo demás que querían sin tanta insistencia. Además, le dedicarán mucho tiempo a jugar con él al no estar rodeado de muchas más cosas con las que perder la atención.
    Niños abriendo regalos solidarios en Navidad.

La importancia de reflexionar y compartir

La sobrecarga de regalos genera en los niños insaciedad. Cuanto más tienen, más quieren. Lo que se consigue con esta sobrecarga es que, a medida que vayan creciendo, nunca estén satisfechos con nada. 

En este sentido, es muy importante establecer los límites y, además, enseñarles que muchos niños pueden no tener regalos o tener únicamente uno, para que, en primer lugar, se pongan en la piel de otros niños y piensen sobre ellos mismos y, en segundo lugar, compartan lo que ellos tienen con otros niños.

Una buena manera de establecer estos límites es sentarte con tu hijo a escribir la carta para los Reyes Magos o Papá Noel pronto pues, si lo dejas para unas fechas muy allegadas a la Navidad, el niño ya habrá visto cientos de juguetes que le encantarán. De la otra manera, el abanico de posibilidades será más pequeño y, además, tú podrás cerrarlo un poco más estableciendo los límites de los que hablamos anteriormente.