Cuando los niños quieren saber el porqué de todo

Pedro · 23 julio, 2016

¿Tu niño tiene entre tres y cuatro años y no para de formular las temidas preguntas que comienzan con un por qué? Tranquila, ha llegado el momento en el que los niños quieren saber el porqué de todo. No te rindas, no te desesperes. Aquí te explicamos cómo llevarlo bien.

Es absolutamente normal que cualquier mamá se desespere cuando su pequeño no para de preguntar el porqué de esto, el porqué de aquello, el porqué de lo otro. Su curiosidad está desbordada y lo quiere saber todo. Si cambiamos la forma de verlo y nos armamos de una dosis infinita de paciencia, se puede convertir en un momento divertido con el pequeño y una forma de aprendizaje muy importante.

nina-levanta-mano-pregunta-p

Pasos para actuar ante el porqué de todo

Como sabemos que es una etapa importante para el niño pero desesperante para los padres, vamos a intentar ayudaros. Para ello hemos elaborado una guía con distintos aspectos:

  • Primero y fundamental, hacer uso de la empatía. Imagina que llegas a un mundo lleno de estímulos, colores, sabores, cosas de todo tipo por descubrir y hasta este momento no sabías utilizar las palabras. Quieres conocerlo todo pero tus conocimientos al respecto son muy limitados, solo se te ocurre preguntar: ¿Por qué…?
  • Segundo y no menos importante. No perder los nervios y exigirle que se calle. Esta es una faceta importante en el desarrollo de su personalidad y de ella dependerá que en el futuro le cueste o no hacer preguntas. Si en ese momento no quieres o no puedes, dile que luego le respondes porque en ese instante estás ocupada.
  • Paciencia. No solo empatizar con él y entender que está descubriendo el mundo que le rodea basta para evitar el hecho de que te encantaría que dejase de lanzar preguntas encadenadas como si fuera una ametralladora. La paciencia es una de tus mejores aliadas. Piensa que solo es una época y pasará.
  • Hacerle preguntas para desviar su atención del interrogatorio al que te está sometiendo es una táctica de distracción. Si tú le haces una cuestión respecto al tema sobre el que lanza las distintas dudas, podréis mantener una mínima conversación y distraerlo durante un corto espacio de tiempo del aluvión de interpelaciones.
  • Es una forma de pasar tiempo con tu hijo,comunicarte con él y conseguir que aprenda dándole explicaciones del porqué de algunas cosas, aumentando su vocabulario con nuevos términos que desconocía hasta el momento.
  • Recuerda ante todo intentar ponerte en su lugar y conservar la paciencia. Es un momento para disfrutar y hacer que tu pequeño avance en el conocimiento de lo que le rodea.

Qué ocurre durante la fase con el porqué de todo

Lo que sucede es que el niño hasta ahora no hablaba y usaba otros medios para ir descubriendo su entorno, como el tacto, la vista o el sabor. Y ahora tiene una capacidad nueva que desconocía y está encantado, se trata ni más ni menos que del lenguaje.

26232489874_dcb2bd6d70_b

Una experiencia nueva y muy divertida. Le gusta el sonido de su voz, le divierte el tono utilizado al preguntar, y además su inteligencia y su curiosidad avanzan a pasos agigantados y hay tanto mundo por descubrir que todo resulta interesantísimo.

Además, ellos solos no pueden conocer el porqué de todo lo que le rodea y papá y mamá lo saben. Necesitan un guía que les dé las explicaciones oportunas de por qué suceden las cosas, por qué el mundo está lleno de colores, por qué todo se mueve, por qué existen… Es un momento fantástico en el cual tú eres un pozo de sabiduría para el pequeño.

También se da el hecho de que la misma pregunta se repita en varias ocasiones. Es algo totalmente normal. Lo hace para reafirmar su conocimiento. En su constante exploración necesita refuerzos positivos y una de las maneras es formular de nuevo la misma cuestión para asegurarse de que sabe la respuesta, que es la misma y no ha cambiado.

Y por último, incidir en que aunque parezca lo contrario, es un momento bonito y puedes disfrutarlo. En esta época tú eres la más lista para el pequeño, siente adoración por ti, quiere comunicarse contigo y que le cuentes cosas, pasar tiempo contigo. Una fase que no va a durar eternamente.

Además el hecho de que conozca nuevas palabras, que mantenga conversaciones y obtenga respuestas, le va a servir para que el día de mañana sea un niño extrovertido, con habilidades sociales desarrolladas y con una cultura más amplia.