¿Cómo sanar la relación entre hijos y padres?

Mervis Romero · 1 febrero, 2019
Sanar la relación entre hijos y padres es un esfuerzo conjunto que deben hacer los integrantes de una familia. Aunque puede parecer un reto por los frecuentes conflictos y malentendidos, es posible recuperar el respeto y el amor incondicional. 

Una grave crisis que atraviesan las relaciones en la era moderna es la conexión que debe existir entre hijos y padres. Es frecuente ver que la comunicación entre ambos solo se limite a asuntos rutinarios como el manejo del dinero o regaños que se convierten en discursos. Para rescatar el concepto de familia, en cualquier momento, es necesario sanar la relación entre hijos y padres.

Descubre a continuación, las causas de esta disociación y cómo lograr recuperar la relación más importante: las de hijos y padres.

Relación entre hijos y padres: Causas de la ruptura

Sanar la relación entre hijos y padres es uno de los puntos más abordados en la psicología moderna. Un ambiente familiar deteriorado es la causa de fracasos tanto en relaciones interpersonales como en el ámbito económico, por mencionar solo algunos. Las causas de esta situación son diferentes en cada familia. Sin embargo, en la mayoría de los casos se debe a:

Amplio uso de las tecnologías

Los dispositivos electrónicos, en algunos casos, han extendido la distancia entre las personas que conviven en la misma casa. Ahora, es más frecuente ver a los padres frente a sus dispositivos trabajando a toda hora. Mientras, los niños pasan el tiempo jugando con la tablet. Desde pequeños, se acostumbran a no molestar o no interferir a los padres.

Cada quien piensa que tiene la razón

Algunos conflictos entre padres e hijos surgen cuando cada quien piensa que tiene la razón y no están dispuestos a ceder. Para muchos, exponer su punto de vista implica un debate, lo que lleva al temor de perder la sensación de seguridad y caer en la vulnerabilidad. Este temor impide el diálogo. Así, comienza el proceso de fractura de la relación.

Miedo

Para muchos chicos, el concepto de intimidad aparece con la desconfianza y el miedo hacia los padres, factores contrarios al fomento de una relación sana. En estos casos, los hijos ven a los padres como intrusos que desean indagar en su intimidad, lo que debilita aún más la comunicación.

Por parte de los padres, muchas veces existe también el temor a rebajar su autoridad y que salgan a la luz acontecimientos o hechos que sucedieron cuando eran jóvenes. También experimentan el miedo a que los chicos se enteren de las preocupaciones que tienen, ya sea en el contexto económico, laboral o social.

Sanar la relación entre hijos y padres: Medidas prácticas

Familia de papel en las manos.

Para sanar la relación entre hijos y padres es necesario en primer lugar aprender a escuchar y a hablar. Sin embargo, este es un aprendizaje que deben llevar ambas partes para que el esfuerzo valga la pena y rinda frutos. Algunas de las medidas más efectivas son:

Padres

Desde muy pequeños los hijos deben notar que eres una persona accesible y que deseas entablar una comunicación sana. Para ello, inicia la conversación compartiendo ideas que les resulten atractivas y sin caer en el interrogatorio. Hazles saber que lo que les pasa te interesa. Para ello, debes dejar lo que estás haciendo y escucharlos. Además, evita interrumpirlos y deja que se expresen libremente.

Gritar a los hijos puede acabar por minar la autoestima de los niños.

Por otra parte, la forma en cómo reaccionas también puede estimular o frenar la comunicación con tus hijos. Esta puede evidenciar si deseas discutir, si te encuentras a la defensiva o molesto por la situación. Expresa tu opinión sin rebajar la de los chicos. De esta manera, crearás un ambiente saludable que fomente una relación unida y, lo mejor de todo, darás un buen ejemplo.

Hijos

La labor no es simplemente de los padres, pues los hijos deben hacer un esfuerzo. Algunas de las recomendaciones que sugieren los expertos se resumen de la siguiente manera:

  • Medita en las consecuencias de una relación fracturada con los padres. Tus padres son lo más importante ya que te han guiado durante el crecimiento. Una mala decisión puede causar daños que te lastimen a ti y al resto de la familia.
  • Ten la mente abierta a muchas opciones. La experiencia de tus padres representa sabiduría. Escucharlos y ser honestos es la mejor manera de aprovecharla.
  • Recuerda que no son perfectos. Esta premisa debe llevarte a perdonarlos diariamente, considerar sus errores y tenerles paciencia.

En conclusión, sanar la relación entre hijos y padres es lo que la sociedad moderna necesita para tener éxito. La importancia de este hecho es evitar vivir con resentimientos y rencores que hacen daño tanto a la salud emocional como a la física. De parte de ambos, sentirse parte de la familia debe ser lo más importante en todo momento.

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