¿Cómo introducir las primeras papillas?

Astrid Moreira · 14 julio, 2018
Si bien las deliciosas compotas que preparamos para un niño de más edad o un adulto pueden contener azúcar, las del bebé deben ser lo más naturales posible. 

Las primeras papillas en la alimentación del bebé son fundamentales para su crecimiento. Al cumplir los 6 meses de edad, es necesario integrar un nuevo grupo de alimentos a su dieta, para comenzar a acostumbrarlo a los sabores y texturas. De esta manera, ‘entrenaremos’ su sistema digestivo, poco a poco. 

Ahora bien, es necesario conocer bien cuáles son los alimentos con los que se deben preparar estas primeras papillas. Por lo general, creemos que cualquier fruta blanda, como la banana, es suficiente; pero en realidad, la banana no es la primera opción. Antes de introducirla, ha de incluirse otras frutas más ricas en fibra.

Técnicas para introducir las primeras papillas

Cuando el bebé prueba sus primeras papillas, puede que sus gestos señalen que se sienta un poco extrañado. Se trata de una actitud normal debido a que los alimentos tienen una textura diferente a lo que ha experimentado en su corta edad. Por ello, es importante que los padres sean pacientes y perseverantes.

Establecer un horario

Es importante que el bebé comience a comer sus primeras papillas siempre en el mismo horario, así su organismo se acostumbrará a recibir este nuevo alimento a la misma hora. De esta manera, evitaremos los excesos. Recordemos que no es conveniente que el bebé coma por comer siempre.

Las primeras papillas del bebé deben tener un horario fijo.

Un ambiente tranquilo

Al ser la comida algo totalmente extraño y nuevo para el bebé, es importante que esté en un ambiente cómodo para él. Lo más recomendable es que no hayan distracciones alrededor y, preferiblemente, que haya poco ruido. Al principio, le costará estar sentado en la silla solo, por lo que es conveniente no obligarlo. También puede comer sentado en las piernas de su mamá.

Reemplazar una toma de biberón

Para introducir las primeras papillas en la dieta del bebé es importante no cortar en seco la toma de biberón. Hay que tener en cuenta que esto puede resultar demasiado brusco para el bebé. Así que lo más recomendable es comenzar a sustituir la toma del biberón de una hora en específico, por la papilla.

Si el pequeño tenía una toma de leche al mediodía, se reemplaza por una papilla. Si ha comido suficiente, no es necesario darle leche materna o biberón. En caso de haber comido poco, sí será necesario.

Ser persistentes, pero sin forzar

Las cantidades de papilla deben ser pequeñas y hay que tener paciencia a la hora de alimentar al bebé. Muchas veces, los padres creen que porque el niño se coma toda la papilla, estará bien. Y si bien lo ideal es que se la coma toda, no hay por qué forzarlo demasiado. Si se insiste demasiado con la cucharilla, se puede provocar arcadas al pequeño, con lo cual será más difícil alimentarlo en el futuro.

Consejos al iniciar con las primeras papillas

Aunque el bebé pueda rechazar sus primeras papillas, esto no significa que no le gusten del todo, puede que, al ser un alimento totalmente nuevo, lo pueda sentir un poco extraño. La clave es generar una rutina consistente para habituar a su organismo a recibirlo. Estos son algunos consejos que los padres deben tomar en cuenta:

  • No se deben azucarar las papillas. Tampoco es necesario agregarles sal.
  • Se deben cortar los alimentos en trozos muy pequeños para evitar que el bebé se atragante.
  • La temperatura de las papillas debe ser tibia.
  • La textura de la papilla no debe ser ni demasiado líquida, ni demasiado espesa.
  • Si el bebé voltea la cabeza cuando los padres le ofrecen papilla, puede ser indicación de que está lleno y no quiere más.
  • Cuando el niño ha comido poca papilla y queda con hambre, puede completarse su comida con una toma de biberón.
  • Después de comer papilla puede que haya quedado con sed, se le puede dar un poco de agua.
  • Algunos niños comienzan a comer bien a partir de los 8 meses de edad, por lo que los padres deben ser perseverantes con su alimentación.
Las primeras papillas del bebé deben ser ricas en fibra.

¿Con qué alimentos se preparan las primeras papillas?

Antes de comenzar con las primeras papillas, es fundamental que los padres consulten con el pediatra. El profesional  se encargará de indicar con exactitud cuáles alimentos se deben integrar primero en la alimentación del pequeño. Pero en resumen, estos son algunos de los más recomendados:

  • Cereales: avena, arroz, maíz, soja, tapioca.
  • Verduras: patatas, zanahorias, batatas, calabaza, puerro, lechuga, calabacín.
  • Frutas: naranja, ciruelas, duraznos, manzanas, peras y bananas.

La fruta debe ser natural o cocida tipo compota, así no perderá todas las propiedades que necesita el bebé.

La alimentación en los bebés es muy importante debido a que su crecimiento dependerá, en gran parte, de qué nutrientes recibe su organismo. Y como hemos podido comprobar, es muy sencillo introducir variedad una vez sabemos qué es lo que resulta más conveniente.