Cómo estimular el pensamiento científico en niños

23 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
Es importante que estimulemos el pensamiento científico en los niños, ya que tiene muchos beneficios para la formación tanto académica como personal de los pequeños.

Estimular el pensamiento científico en niños tiene enormes beneficios, no solo a nivel académico, sino también en su vida diaria y en su formación como persona. El desarrollo del razonamiento y la lógica van a ser determinantes para ayudarlos a solucionar los problemas con los que se encuentren y para adaptarse a las nuevas situaciones con las que se enfrenten.

Cuando hablamos de pensamiento científico no nos referimos solamente a lo relacionado con la ciencia (matemáticas, naturaleza, biología, ingeniería, medicina, geometría), sino que este pensamiento también está relacionado con la capacidad de ser autónomo y de resolver los problemas de la vida diaria.

¿En qué ayuda estimular el pensamiento científico en niños?

Como hemos dicho anteriormente, es muy importante estimular este tipo de pensamiento en los más pequeños. Están en pleno desarrollo y todo aquello que les proporcione una estimulación cognitiva va a ser muy positivo para su desarrollo académico y como personas autónomas. Así pues, vamos a ver en qué ayuda estimular el pensamiento científico en niños.

Niña científica junto a un microscopio.
  • Mejora el aprendizaje para resolver problemas en situaciones reales.
  • Aumenta la capacidad de observación y análisis en el niño acerca de lo que sucede en su entorno.
  • Mejora su capacidad de razonamiento y potencia la construcción de ideas más complejas.
  • Trabaja su capacidad de deducción y le permite aprender estrategias para dar soluciones propias.
  • Potencia la relación del pequeño con su alrededor y la forma en que lo percibe.
  • Ayuda a la construcción del propio aprendizaje.
  • Perfecciona su percepción de los espacios y su relación con el entorno físico (formas, partes, todo, etc.).

Estos son solo algunos de los beneficios por los que es importante estimular el pensamiento científico en nuestros hijos. Gracias a esto serán personas capaces de enfrentarse y resolver situaciones difíciles y podrán analizar desde distintos puntos de vista y tener una visión global del mundo en el que viven.

 ¿Qué hay que tener en cuenta para una estimulación adecuada del pensamiento científico?

Para que el desarrollo del pensamiento científico sea el adecuado, hay que tener en cuenta algunos aspectos que son esenciales. A continuación, vamos a ver algunos de ellos:

  • Utilizar el pensamiento científico en el día a día del niño.
  • Usar la lógica para resolver situaciones complicadas.
  • Proporcionar las habilidades y técnicas necesarias para que el pequeño sea capaz de observar y analizar su entorno para actuar en consecuencia.
  • Animar a los niños al ensayo y error; deben probar soluciones y, si no funcionan, han de cambiarlas. El error es una oportunidad de aprendizaje y esto debemos inculcárselo a nuestros hijos.

Consejos para estimular el pensamiento científico en niños

El pensamiento científico ayuda a los más pequeños a relacionar hechos, ideas y las causas con sus efectos. Si utilizamos algunas prácticas sencillas en nuestro día a día, estaremos ayudándoles a desarrollar este pensamiento, la lógica y la deducción. Vamos a ver algunos consejos que puedes seguir para ello.

Fomentar su curiosidad por el mundo

Debemos incitarles a que investiguen todos los objetos de su alrededor, que comprendan cómo funcionan las cosas y para qué sirven. Dejaremos que manipulen los objetos y hagan pruebas de ensayo y error para darse cuenta de los mecanismos que lo ponen en marcha.

Desde que son pequeños, los padres debemos permitirles que manipulen todos los objetos (que no sean peligrosos, claro) materiales, ropa, juguetes, objetos, etc.

Al principio, a través del tacto y la vista, los niños determinarán las diferencias de los objetos en cuanto a colores, formas, tamaños e irán investigando sus características y funciones. Conforme vayan creciendo, podemos utilizar algunos experimentos caseros para poder analizar la relación causa-efecto.

Hacer preguntas para incentivar su interés por las cosas

Hay niños muy curiosos que preguntan y tocan todo, mientras que otros no lo son tanto. Para estos últimos debemos despertar su interés haciéndoles preguntas sobre el mundo que les rodea y animarlos a que investiguen para encontrar una explicación para todo lo que no entienden.

Permitir que pongan en práctica e intenten solucionar los problemas que se encuentren

Siempre que no sea un peligro, debemos dejarles buscar soluciones de forma autónoma, siguiendo su criterio ante problemas que surjan al manipular o poner en marcha algún objeto. Esto siempre tiene que hacerse bajo nuestra supervisión, paciencia y consejos.

Niño desarrollando el pensamiento científico.

Usar el juego y la imaginación

Podemos proponerles retos sencillos para que intenten resolverlos. También podemos iniciar un cuento y pedirles que lo continúen y expliquen qué pasa con sus protagonistas, cómo piensan, cómo reaccionan, etc.

Utilizar los cuentos para fomentar el pensamiento científico en niños

Los cuentos pueden ser una muy buena herramienta para fomentar el pensamiento científico en niños. Al principio, nosotros seremos quienes les leeremos el cuento y después les haremos preguntas para que desarrollen su razonamiento y comprensión.

Después, cuando sean más mayores, lo más probables es que siempre que lean intentarán buscar la respuesta a las dudas que le puedan ir surgiendo, consultarán e investigar otros libros para obtener respuestas, etc.

Dirigir delicadamente su aprendizaje

Cuando se encuentren ante un problema que no saben resolver, no les daremos la solución. Podemos darles pistas o hacerles preguntas que los dirijan hacia la solución mientras piensan; de esta manera, serán ellos quienes encuentren la solución.

Como ves, es muy importante que los padres estimulemos el pensamiento científico en los niños. Este les ayudará no solo en el ámbito académico, en el que será muy importante tenerlo desarrollado, sino también para su formación como persona independiente y capaz de resolver los problemas con los que se enfrente.

Recuerda siempre que los padres somos sus guías en este camino de aprendizajes y que con paciencia, amor y trabajo podremos conseguir que nuestros hijos sean grandes personas en todos los ámbitos.