¿Cómo es el principio de una nueva vida?

Yamila Papa · 17 septiembre, 2018
Para muchos, el principio de una nueva vida sucede cuando se concibe a ese ser; para otros, se da cuando se mueve por primera vez dentro del vientre materno. E incluso, están los que afirman que recién somos personas cuando nacemos.

¿A quién no le gustaría saber cómo han sido nuestros primeros minutos, horas o días en el vientre materno? Esto es algo que desvela a muchos científicos, quienes desean conocer el ‘paso a paso’ desde la concepción hasta el parto. El principio de una nueva vida es, sin dudas, algo maravilloso.

El principio de una nueva vida: espermatozoide y óvulo

Más allá de la idea mágica o idílica sobre el principio de una nueva vida, para que esta se forme deben cumplirse ciertos ‘requisitos’, como por ejemplo que haya un óvulo y un espermatozoide. Además, es indispensable que se produzca la fecundación y que el embrión pueda implantarse con éxito en el útero.

Pero vayamos por partes, ya que la tarea del espermatozoide es bastante complicada: debe abandonar la vagina, subir por el cérvix, atravesar la cavidad uterina y llegar a las trompas de Falopio para ‘encontrarse’ con el óvulo.

Esto no termina allí, porque después ha de romper la envoltura del óvulo y fertilizarlo. ¡Todo eso antes de que otro le gane la ‘competencia’!

No es que el espermatozoide haya entrenado durante meses para ser el más rápido, sino que existen otros factores que lo llevan a quedarse con el ‘premio mayor’. El óvulo le envía ciertas señales olfativas para que sepa cuál es el camino correcto y pueda cumplir su objetivo.

La fecundación

Una vez que el óvulo y el espermatozoide se encuentran, la fecundación también es un proceso que requiere de ciertas habilidades. Para ello, se requiere de un trabajo en equipo: varios espermatozoides intentan penetrar en la capa protectora del óvulo —llamada zona pelúcida— hasta que la membrana ‘se rompe’ en un solo lugar. Por allí puede pasar el afortunado.

La calidad del semen puede mejorar o reducir las chances de fecundar.

Aún falta algo más para conseguir el principio de una nueva vida: la implantación. Tras la fecundación, el óvulo se desplazará durante cinco días hasta llegar al útero, donde empezará a anidar. Este proceso dependerá de la cantidad de hormonas, como la progesterona y los estrógenos, que produzca el embrión.

Si todo sigue su curso, la gestación continuará y a los nueve meses —aproximadamente— el bebé nacerá. Sin embargo, antes se habrá desarrollado en el vientre materno, aumentando cientos de veces su tamaño en solo un par de semanas.

“La tarea del espermatozoide es bastante complicada: debe abandonar la vagina, subir por el cérvix, atravesar la cavidad uterina y llegar a las trompas de Falopio para ‘encontrarse’ con el óvulo”

¿Cuándo se considera el principio de una nueva vida?

Esta pregunta es bastante polémica, ya que todo depende de quién la responda. La comunidad científica puede decir una cosa y los religiosos, otra diferente.

Según la biología, cuando se produce la fecundación entre el óvulo y el espermatozoide, existe un nuevo ser vivo, llamado cigoto, que cuenta ya con ADN. Es una célula con identidad genética propia y diferente a la de sus progenitores.

Este nuevo ser vivo —embrión— se divide en dos células, luego en tres, en cuatro, y así sucesivamente hasta formar un organismo estructurado y completo. Si no se interrumpe su desarrollo, irá evolucionando hasta convertirse en una persona.

Diferentes perspectivas sobre el comienzo de la vida

Este pequeño ser, el embrión, ya pertenece a la especie humana, debido a que surge de dos humanos y ‘toma’ información de cada uno de ellos. Entonces, el principio de una nueva vida, para la ciencia, sería desde el momento de la fecundación. Lo mismo indican instituciones religiosas como la Iglesia Católica.

Sin embargo, esto no es así bajo las ópticas de otros grupos. Por ejemplo, en cuanto a la religión musulmana se refiere, se dice que recién a los 120 días se puede considerar que el feto es una persona, porque ya tiene alma. Antes o después de ello, se puede practicar un aborto para casos en los cuales la madre corra riesgo de vida.

El factor salud indudablemente influye el momento de la concepción en el futuro del bebé.

También se deben considerar ciertas cuestiones legales. En muchas naciones, las personas tienen derecho desde que nacen y no antes; entonces, en el embarazo estaríamos ‘representados’ por nuestras madres. Esto cambia completamente la escena, ya que de esta manera no se estaría considerando como una vida a aquel que está en el vientre.

En síntesis, podríamos decir que existen tres teorías en relación al momento en el que se inicia una nueva vida:

  • 1. Desde el momento de la concepción.
  • 2. A partir del tercer mes de embarazo.
  • 3. Cuando se nace.

Como conclusión, lo importante es destacar que la vida es maravillosa. Un milagro que se produce luego de mucho esfuerzo por parte de sus principales protagonistas, óvulo y espermatozoide, y que merece ser respetada.