Clamidia durante el embarazo

La clamidia durante el embarazo es más frecuente de lo que parece. Puedes padecerla sin saberlo, por eso debes conocer todo lo referente a esta infección bacteriana.

Muchas mujeres sufren las consecuencias de la clamidia durante el embarazo, ya que esta enfermedad es casi asintomática. Por tal motivo, lo mejor es tener un diagnóstico temprano. En caso de ser positivo, es conveniente tratarla a tiempo y evitar daños durante la gestación para no contagiar al bebé en su nacimiento.

¿Qué es la clamidia?

Es una infección bacteriana transmitida por medio de las relaciones sexuales. Alrededor del 75% de las mujeres no presentan síntomas inmediatos, pero es potencialmente perjudicial.

Se estima que existen casi 3 millones de personas contagiadas con clamidia. Es, por lo tanto, una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes; las mujeres con edades de entre 25 a 19 años padecen un alto índice de contagio.

Cómo afecta la clamidia durante el embarazo

Las mujeres con clamidia en el embarazo pueden padecer infecciones en el líquido amniótico y el saco, ruptura anticipada de la membrana y parto prematuro.

Esta bacteria es causante de la salpingitis, una enfermedad pélvica que inflama las trompas de Falopio. Además, también produce endometritis; es decir, inflamación del endometrio.

Las mujeres con clamidia son susceptibles a otras enfermedades de transmisión sexual, como el virus de inmunodeficiencia humana. Asimismo, poseen gran riesgo de sufrir infección uterina después del parto.

Otra complicación que causa la infección no tratada es la infección de las heridas practicadas durante el parto o de la cesárea. Una infección por clamidia no tratada eleva la posibilidad de contagio del bebé durante el nacimiento.

La clamidia durante el embarazo puede causar molestias a la futura mamá.

Riesgos de la clamidia en el nacimiento del bebé

Si la clamidia no es tratada antes del parto, el bebé corre el riesgo de ser infectado al pasar por el canal vaginal; esto le causaría enfermedades y daños en sus tejidos corporales.

Al contagiarse, el bebé sufre una infección ocular, llamada conjuntivitis de inclusión del recién nacido. Esta le puede ocasionar fuertes molestias y requiere tratamiento médico.

Otra afección que puede sufrir es neumonía, que representa complicación grave y peligrosa y amerita atención médica inmediata. Esta afección se manifiesta después de las 4 semanas de nacido.

“Alrededor del 75% de las mujeres que padecen clamidia durante el embarazo no presentan síntomas inmediatos, pero es potencialmente perjudicial”

¿Cómo saber si tienes clamidia durante el embarazo?

Aunque la gran mayoría no presenta síntomas, si tienes alto riesgo de padecer esta infección o sospecha que la tienes, acude a tu médico de inmediato.

Por lo general, los síntomas aparecen una o dos semanas después del contagio. Algunas señales son:

  • Ardor y molestia al orinar.
  • Dolor al tener relaciones sexuales.
  • Inflamación del cuello uterino o cérvix.
  • Aumento del flujo vaginal.
  • En ocasiones, pérdida de sangre, secreción por la uretra y dolor en la parte baja de la pelvis.

La embarazada debe realizarse un estudio en la primera cita con el médico. El especialista toma una muestra del cuello uterino o muestra de orina que analizan en un laboratorio. De ser positiva, te harán otros estudios para detectar cualquier otra enfermedad de trasmisión sexual.

Tratamiento para la clamidia durante la gestación

El tratamiento para la clamidia durante el embarazo es a base de antibióticos. Por supuesto, es el especialista quien lo prescribe, dependiendo de la localización de la lesión y el tipo de paciente.

Generalmente, se administra en una sola toma y con un solo tratamiento es suficiente. Además, la pareja también debe recibir tratamiento al mismo tiempo.

Por otro lado, deben evitar las relaciones sexuales hasta 15 días después del tratamiento para impedir nuevo contagio.

Los médicos aconsejan realizar estudios nuevamente de 3 a 4 semanas después de cumplir el tratamiento.

Los controles médicos pueden ayudar a prevenir la clamidia durante el embarazo.

Tratamiento natural para curar la clamidia

Optar por tratamientos a base de plantas es una buena decisión. Estas son algunas de las más usadas:

Propóleo

Es uno de los antibióticos naturales más efectivos; se usa para tratar infecciones causadas por virus, hongos y bacterias. Tiene la propiedad de calmar el dolor y reducir la inflamación causada por la enfermedad.

Toma 5 gotas de propóleo 3 o 5 veces al día; si deseas más efectividad debes usarlo directamente pero sin base alcohólica. También puedes diluir unas gotas en agua y realizarte lavados en la zona afectada.

Aceite esencial de árbol de té

Es un potente antifúngico y antibacteriano. Además, absorbe los malos olores, favorece la regeneración de las células y reduce la inflamación. Es de uso tópico y puede combinarse con el aceite de orégano y complementarse con tratamiento oral.

En definitiva, si padeces clamidia durante el embarazo, toma cuanto antes las medidas indicadas para librarte de ese mal. Así tendrás un parto feliz y evitarás complicaciones para tu hijo.

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