Cierra los ojos, Ona, el cuento para parar y respirar

Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
3 agosto, 2019
El cuento de Ona empezó a crearse una tarde de verano. Su creadora, Raquel, y su hija, Daniela, empezaron a reunir ideas para la historia.

Cierra los ojos, Ona es un libro capaz de enseñarnos a parar, a buscar la relajación, a estar tranquilos y respirar. Vamos a conocer un poco este libro, muy recomendable en estos días de estrés que vivimos.

Raquel Piñero es la creadora de Ona. Un día decidió crear este precioso álbum ilustrado pensando en su hija, que sufría miedos nocturnos y no quería irse a dormir. Las ilustraciones son de Arancha Perpiñán. Arancha es ingeniera, pero decidió cambiar la dirección de su vida cuando nació su hija. Se volvió, así, a acercar a su pasión real: el dibujo.

Con Ona, a través del juego, aprendemos a cerrar los ojos y relajarnos. Con el juego, además, vamos aprendiendo distintas posturas de Yoga.

Cierra los ojos, Ona

Ona es una pequeña rana que se pasa el día saltando de nenúfar en nenúfar y divirtiéndose, pero tiene un problema cuando llega la hora de irse a la cama. Cuando llega la hora de dormir, Ona no quiere, no puede dormir. Por suerte para Ona, mamá sabe cómo ayudarla: con ejercicios de relajación. Además, logrará que deje de tener miedo a la oscuridad.

Las ilustraciones, creadas sobre todo en tonos pastel, y el texto, muy sutil, forman parte de esa sensación de relajación; ayudan a conseguir el autocontrol que todos buscamos y que los niños también pueden tener.Cierra los ojos Ona, el cuento para parar y respirar.

«Ona, las cosas más bellas no se ven, se sienten con el corazón. Ahora te contaré cuál es el verdadero secreto para descubrir la belleza de las cosas más simples».

-Cierra los ojos, Ona-

Es una historia preciosa, y con ella, de una forma muy cercana, respetando la forma de ser de Ona, de los niños, vamos aprendiendo a parar, a respirar, a encontrar la relajación. Además, se hace énfasis en la importancia de las pequeñas cosas de la vida y de lo valioso que resulta buscar cumplir nuestros sueños.

Herramienta para las emociones

Este libro es una herramienta magnífica para acercarnos a las emociones y llegar a entenderlas. Con el libro, además, se entenderá lo que significa ‘autocontrol’, y tiene muchos mensajes para que los más pequeños aprendan a gestionar sus necesidades.

La historia de la ranita Ona es una historia de luchar por los sueños con calma, parándonos, observando lo bueno que nos rodea y lo interesante que son las cosas sencillas.

Ilustraciones como Ona bajo la lluvia disfrutando nos hacen pensar. Muchas veces identificamos la lluvia con algo que fastidia, pero los niños todavía no ven así las cosas; ellos casi siempre prefieren salir a la lluvia y disfrutar de los charcos, saltar.

El amor de una madre se transmite en este libro de una forma clara y sutil. Con el texto rimado también se alcanza un nivel más alto de relajación, por el ritmo de las palabras y lo que provocan.Cierra los ojos Ona, el cuento para parar y respirar.

Cierra los ojos, Ona, yoga y asanas

Con la historia de Ona, aprenderemos a practicar diferentes posturas de yoga, asanas, acercarnos al yoga y descubrirlo como instrumento de relajación. Podemos empezar a practicar yoga con los niños, lo que aporta muchos beneficios.

Con el yoga, los niños toman conciencia del propio cuerpo, aprenden a adoptar buenas posturas, fortalecen los músculos y potencian su flexibilidad. A nivel mental, relajan la mente y se calman. Con el yoga pueden concentrarse mejor y estimular su creatividad.

Conocer insectos y flores

En la historia van apareciendo muchos insectos cerca de la charca de Ona: mosquitos, libélulas, mariquitas, moscas, abejas… Los niños descubren nuevos insectos y esto da pie a investigar y preguntar sobre ellos.

Una planta que resulta desconocida para la mayoría de los niños son los nenúfares. Con el cuento de Ona la descubrimos y entendemos por qué a las ranas les gustan tanto.

Así que, vamos a respirar profundamente, vamos a soñar. Las preocupaciones pueden olvidarse y podemos soñar y saber que somos grandes. No hay que tener miedo, solo desplegar las alas y volar. Y, sobre todo, vamos a respirar…, respirar por la nariz.

  • Raquel Piñero y Arancha Perpiñán. (2018). Cierra los Ojos, Ona (Un cuento de Yoga, relajación y Mindfulness). Yogakids.