Los celos en el hermano pequeño también pueden existir

03 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín
Todos esperamos que el primogénito sienta celos ante la llegada de un hermanito. Pero el hijo pequeño también puede experimentar estas inseguridades, ya que no se trata del orden de llegada, sino de otros factores.
 

La relación entre hermanos es una de las más especiales y gratificantes que existen. Sin embargo, es posible que surjan recelos y rivalidades en ciertos momentos. Y, a pesar de que es más frecuente que esto le ocurra al mayor, los celos en el hermano pequeño también pueden existir.

Aunque nunca es agradable ver a un hijo sufrir, todos los padres están preparados para la aparición de los celos en el primogénito tras la llegada de un hermanito. Pero ¿qué ocurre cuando es el pequeño quien manifiesta estas conductas de inseguridad?

Los celos entre hermanos

Los celos pueden manifestarse de formas diferentes en cada caso, pero es común que el niño se encuentre más irritable o enfadado. Es posible que llore más que de costumbre y que se muestre más demandante, dependiente o apegado a los padres.

También es posible que rechace a su hermano o que no se dirija a él de forma adecuada. Específicamente, cuando es el hermano pequeño quien experimenta los celos, suele tratar de imitar al mayor y de alcanzar sus mismos logros y habilidades.

 
Hermanos enfrentadnos de espalda debido a que sienten celos el uno del otro.

De manera interna, el desencadenante de todas estas conductas es el temor a perder el afecto y la atención de los progenitores. Ahora bien, a todos nos resulta comprensible que el hijo mayor tema perder su lugar ante un nuevo miembro de la familia. Pero ¿cómo nos explicamos la presencia de celos en el hermano pequeño? La realidad es que este sentimiento no depende del orden de llegada.

¿Por qué surgen los celos en el hermano pequeño?

A continuación hablamos sobre algunos de los factores que afectan a la hora de que aparezcan los celos en el hermano pequeño.

Necesidad evolutiva

Los celos entre hermanos son más comunes entre los 18 meses y los cinco años de edad, porque en este tiempo se forja y se fortalece el vínculo de apego. El niño es totalmente dependiente de sus padres, por lo mismo, es lógico que tema perder sus cuidados y se asegure de mantenerlos por todos los medios.

 

Además, los celos serán más frecuentes cuanto menor sea la diferencia de edad entre los hermanos. Y esto es debido a que sus necesidades serán similares y requerirán lo mismo de sus padres. Dos niños menores de dos años necesitarán ambos tomar el pecho o ser cargados en brazos, y, tal vez, los padres no puedan satisfacer a ambos a la vez.

Dinámicas familiares

Por otro lado, muchas veces, los celos del hermano menor se ven alimentados por ciertas conductas de los padres. Es frecuente que el hijo mayor cuente con determinados privilegios y ventajas, que sea tratado de una forma desigualmente positiva respecto a sus otros hermanos.

También es común que los padres deleguen la responsabilidad en el hijo mayor y le otorguen cierto “poder” sobre sus otros hermanos, algo que no siempre es bien recibido. Realizar comparaciones entre ambos niños también es una práctica perjudicial que puede desencadenar rivalidades.

Por otro lado lado, el estilo educativo también juega un importante papel. Así, tanto la permisividad y la ausencia de límites, como la falta de afecto y cuidados pueden despertar en el niño la necesidad continua de afecto y la intolerancia a compartir su espacio con otros.

 
Hermanos peleándose durante el desayuno.

Características del niño

Por último, hemos de considerar el temperamento del pequeño. Aquellos infantes más sensibles, así como los más rígidos y con poca tolerancia a los cambios y a la frustración, tienen más tendencia a experimentar esta emoción.

En ocasiones, no es necesario que los padres traten de forma injusta a los hermanos para que surjan celos, pues estos aparecen en función de la percepción distorsionada del niño. Así, ni el aumento de la atención por parte de los padres será suficiente.

¿Se pueden prevenir los celos en el hermano pequeño?

Ciertamente, existe un componente evolutivo en los celos infantiles. No obstante, el manejo de la familia tiene una gran importancia. Así, será necesario evitar realizar comparaciones entre los niños y ser justos en cuanto al trato y los privilegios que recibe cada uno. Es importante dedicar suficiente tiempo y atención a cada uno de forma individual.

 

Un estilo educativo afectuoso y con límites coherentes también disminuirá la probabilidad de que aparezcan los celos. Pero, ante todo, seamos comprensivos con las inseguridades del pequeño y validemos sus sentimientos. Si los celos persisten o generan un malestar significativo en el pequeño, será necesario buscar asesoramiento profesional.

 
  • Gonzalo, R. R., & de Luna, C. B. (2005). Los celos infantiles. Pediatría Atención Primaria7(27), 53-61.
  • Fernández, A., Gamarra, A., Izal, C., Betelu, M., & Pamplona, E. (2001). LA FAMILIA ANTE LOS CELOS INFANTILES: PAUTAS Y ORIENTACIONES. Recuperado de http://www. clinicajuandeborbon. com/CELOS% 20INFANTILES. pdf.