Beneficios de ir a una guardería

Agetna 6 noviembre, 2016

Ir a una guardería puede significar un paraíso para los niños. Claro está, si la guardería está bonita, tiene muchos juguetes, hay espacios al aire libre donde correr y saltar, no tiene peligros, las cuidadoras son buenas y todas las condiciones están garantizadas para que ellos la pasen bien, sean felices y siempre quieran regresar.


Las guarderías, las buenas guarderías, así como el centro de trabajo para los adultos, puede ser el segundo hogar de los niños.

Si te quedas con nosotras, en el presente texto te ofreceremos una lista de todos los beneficios de llevar a tu hijo a que sea cuidado en lugares como estos.

¿Qué aprenden los niños en las guarderías?

Las guarderías, podría decirse, son una escuela más para los niños, así como la casa y el colegio. En estos sitios, diseñados no solo para cuidarlos, sino también para educarlos y prepararlos para la vida, los niños aprenden a:

  • Socializar con otros niños
  • Conocer cómo se manifiestan verbal y corporalmente otros menores de su edad
  • Compartir
  • Hacer amigos
  • Defenderse de las agresiones de otros niños
  • Comer solos
  • Vestirse, peinarse, anudarse los zapatos…
  • Dormir solos (sobre todo aquellos que en casa están acostumbrados a que les canten y los mezan en el sillón)
  • Lavarse las manos solos
  • Identificar el sonido de los animales
  • Convivir en grupo
  • Seguir órdenes y acatar reglas
  • Trabajar en equipo
  • Expresarse a través de diversas manifestaciones artísticas: pintura, danza, moldeado, canto…
  • Hacer gimnasia matutina
  • Comunicarse con otros niños
  • Identificar los colores
  • Seguir una rutina de vida: a tal hora toca la merienda, a esta hora hay que almorzar…, etc.
  • Poner en práctica reglas de cortesía y educación formal
  • Ser independientes
  • Cuidar los juguetes porque son de todos
  • Defender sus derechos
  • Desarrollar sentimientos de pertenencia a un grupo y un espacio
  • Jugar con otros niños de su edad
  • Conformarse
  • Esperar y ser pacientes
  • Ver a otros niños como sus iguales. En la guardería también conocen que ellos no son el centro del mundo sino uno más del grupo y no siempre obtienen, como sí pasa en casa, lo que piden o exigen
  • Ser organizados y recoger los juguetes cuando terminan de divertirse
  • Respetar a los adultos, hacerles caso y escuchar atentamente todo lo que les dicen
  • Escuchar.
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Beneficios de ir a una guardería

Las guarderías son la antesala del colegio. Los niños que van a las guarderías, desde bien pequeñitos, conocen que hay que levantarse temprano para no llegar tarde al centro. Que deben vestirse, asearse, peinarse… porque así lo exigen las reglas.

Aprenden que sus padres van a dejarlos con las cuidadoras todas las mañanas, pero que en las tardes siempre los volverán a buscar para llevarlos a casa.

Quienes se acostumbran a ello, a estar varias horas separados de la familia, tienen menos dificultades cuando comienzan la etapa escolar, toda vez que sus progenitores deben dejarlos con los maestros e irse, aun cuando ellos se queden enternecidos en llanto.

En las guarderías la alimentación es variada y los pequeños aprenden a comer todos los grupos de alimentos. Se sabe que no todos se nutren con lo que las cuidadoras les sirven en el plato (muchos de ellos se dedican a jugar con la comida), pero ellos nos sorprenden, y si hoy juegan con la ensalada, puede que ese juguete, mañana, termine en su boca.

Recuerden que nuestros hijos siempre nos sorprenden. Si en casa no comen verduras puede que en la guardería, al ver a otros niños comerlas, sí lo hagan. Además, ten presente que por evitar sus pataletas muchas veces les servimos solo lo que ellos quieren comer y, por lo general, eso que quieren comer es lo menos saludable.

Mamá, en las guarderías, los niños participan en diversos ejercicios educativos que los preparan para su futuro escolar. Cuando participan en estas actividades y responden las preguntas de las educadoras, van aprendiendo a ser desinhibidos, a perder su timidez y a ser extrovertidos.

¿Nunca has escuchado la frase: “ese niño se mete con todo el mundo”? Pues bien, ese niño que saluda a todos, habla a todos, es elocuente y baila para que su público lo aplauda, seguramente, aprendió a ser así en una guardería.

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