Ayuno intermitente: ¿es seguro para adolescentes?

Como padres, solemos preocuparnos por la conducta alimentaria de nuestros adolescentes. Te contamos si practicar el ayuno intermitente está aconsejado.
Ayuno intermitente: ¿es seguro para adolescentes?
María Patricia Piñero

Escrito y verificado por la nutricionista María Patricia Piñero.

Última actualización: 03 mayo, 2023

El ayuno intermitente se popularizó como una técnica efectiva para perder peso. Pero, ¡cuidado!, ¿es seguro para adolescentes? En esto hay que detenerse y reflexionar, ya que la ciencia no tiene suficientes evidencias que respalden una u otra respuesta. De allí que también daré mi opinión profesional.

Es normal que un adolescente requiera más nutrientes para hacer frente al acelerado aumento en talla y peso, además de otros cambios corporales. Por lo tanto, tiene que comer lo que corresponde y no limitar los nutrientes por períodos muy prolongados de tiempo. Pero, y si quiere perder peso, ¿puede usar el ayuno intermitente de manera segura? Sigue leyendo y encontrarás la respuesta.

¿Qué es el ayuno intermitente?

El ayuno se ha practicado con fines religiosos a lo largo de la historia. Pero con fines dietéticos, se define al ayuno intermitente (AI) como un patrón de alimentación que consiste en alargar ciertos espacios o ventanas de nuestro día en los que no comemos. Así, se concentran las comidas en menos cantidad de horas diarias.

Por ejemplo, se puede realizar un ayuno de 12 horas y comer en las siguientes 12; uno de 16, y luego comer durante 8 horas; e incluso uno de 20 y 4 para comer. También, hay ayunos de 24 horas y otros de 48. Como puedes ver, el ayuno intermitente no es una dieta en sí misma, sino un protocolo para comer durante el día. Se trata de un esquema que cambia la forma del metabolismo en nuestro cuerpo.

Durante las horas de ayuno, la insulina, que es la encargada de llevar el azúcar como fuente de energía a las células, baja sus niveles en la sangre. Por lo tanto, el cuerpo usa los depósitos de grasa para obtener la energía que necesita. Esto produce la inminente pérdida de peso. Además, el ayuno intermitente también se relaciona con la prevención de ciertas enfermedades. Sin embargo, todo dependerá de las características de la persona y de sus condiciones generales.



¿Hay riesgos al hacer el ayuno intermitente?

«No todo lo que brilla es oro», pues a pesar de los beneficios que tiene este patrón de alimentación, también se pueden correr algunos riesgos. En este sentido, hay algunas dudas sobre si es un método seguro y efectivo a largo plazo para el control del peso. Así lo dice una revisión publicada en la revista Behavioral Science.

Los riesgos a corto y mediano plazo hasta ahora son los siguientes:

  • Ansiedad: cuando pasan muchas horas sin comer se puede generar ansiedad y estrés. Así, aparecen los atracones. Luego, ocurre un sentimiento de culpa y se deja de comer durante las ventanas de alimentación. Es decir, se pierde el protocolo por completo.
  • Trastornos digestivos: aparece gastritis o acidez cuando la ventana de ayuno es muy prolongada.
  • Desequilibrio en el consumo de nutrientes: el ayuno intermitente no indica qué se debe comer, sino cuándo. En consecuencia, se pueden incluir alimentos que no aportan vitaminas ni minerales y que se produzcan desequilibrios nutricionales.
Al realizar ayuno intermitente es clave que haya una buena orientación por parte de un profesional. De lo contrario, se corre el riesgo de incluir alimentos perjudiciales para la salud.

¿Es seguro el ayuno intermitente en los adolescentes?

La popularidad del ayuno intermitente para perder peso ha llegado a las redes sociales y a oídos de los adolescentes que se preocupan por su imagen corporal. Por lo tanto, varios lo adoptan como un estilo de alimentación para verse mejor. No obstante, hasta ahora hay algunas contradicciones sobre su seguridad. A continuación, te contamos las diferentes posiciones al respecto:

Los que no apoyan

La ciencia muestra un estudio registrado en la revista Eating Behavior, en 2022, que destaca la aparición de una conducta peligrosa ya conocida en los adolescentes. Y, es que el ayuno intermitente podría potenciar trastornos alimentarios, como los atracones, los vómitos y el ejercicio compulsivo.

En este estudio, también se hace un llamado reflexivo a los profesionales para no indicar el ayuno intermitente a los adolescentes para perder peso. En este sentido, otra razón es la llegada de la pubertad, ya que aparecen cambios biológicos, emocionales y cognitivos con un acelerado crecimiento físico. Y para que ocurran de forma saludable se necesita de mucha energía y nutrientes.



Los que apoyan

Son varios los trabajos científicos que apoyan el ayuno intermitente en los adolescentes con obesidad. Un estudio que evaluó la viabilidad, la eficacia y la aceptabilidad del mismo, encontró una reducción importante en la composición corporal y el riesgo de enfermedad cardiovascular. Por otro lado, un proyecto de investigación propuso el ayuno intermitente como la intervención dietética de preferencia en adolescentes obesos.

Asimismo, en 2023, una revisión que aparece en la revista Journal of Yeugnam Medical Science, destaca la efectividad y aceptabilidad del ayuno intermitente en adolescentes obesos.

La opinión profesional

El ayuno intermitente puede ser seguro en los adolescentes mayores si es controlado y planificado por un médico o nutricionista. A su vez, el apoyo del psicólogo también es importante.

Además, otros factores a considerar es que solo se indique en caso de obesidad y sobrepeso. También, cuando el joven haya pasado la etapa de la pubertad, es decir, entre los 16 y los 18 años.

Otro factor a cuidar es la dieta. Para ello, se recomienda que la ventana de alimentación sea saludable, consciente, equilibrada y variada. Durante todo el proceso deben incentivarse cambios saludables del estilo de vida que incluyan el ejercicio regular, dormir bien y el manejo del estrés.

En general, los adolescentes son un poco más sensibles al ayuno. Por ejemplo, este puede provocarles cansancio excesivo, debilidad, falta de concentración, retraso en el crecimiento e interrupción de la menstruación en el caso de las mujeres.

¿Cuándo no aconsejarlo?

El ayuno intermitente no se recomienda en los adolescentes en los siguientes casos:

  • El médico no lo recomienda.
  • Tiene antecedentes de trastornos alimentarios.
  • Cuando no coman lo suficiente y omitan comidas.
  • No está consciente de los beneficios ni las consecuencias del ayuno intermitente.
  • Tiene otros problemas de salud asociados.
  • Tiene peso bajo para la edad y la talla.
  • Toma fármacos.
  • Embarazo o lactancia materna.

En caso de que el adolescente reúna las condiciones, se planifica el método 16/8, ya que tiene una ventana amplia. Sin embargo, en la primera semana se puede iniciar con el plan de 12 0 10 horas para comer. Al mismo tiempo, se adapta el organismo y se evalúa si el método es adecuado para el joven. Como parte de la dieta se deben incluir frutas, cereales integrales, aceite de oliva, frutos secos, legumbres, hortalizas y proteínas animales sin grasa.

¿Qué hay de los niños?, ¿está recomendado?

Indudablemente, en los niños no está indicado el ayuno intermitente. Para ello, razones sobran. En especial por el alto requerimiento energético y de nutrientes necesarios para formar los tejidos y moléculas que participan en el crecimiento y desarrollo corporal, neurológico y fisiológico en general.

En definitiva, ¿se recomienda el ayuno intermitente para el adolescente?

Sí, siempre y cuando sea para bajar de peso y se cumplan las condiciones impuestas por los profesionales de la salud. En especial, en cuanto a la edad y a la ausencia de trastornos alimentarios y otras enfermedades. Todo el protocolo debe ser vigilado de manera estricta por el médico tratante, el nutricionista y el psicólogo.

Por su parte, aquellos adolescentes que aún se encuentren en el proceso de la pubertad, no deben realizar ayuno intermitente para bajar de peso. El ayuno recomendado es el 16:8, ya que se requiere ampliar la ventana de la dieta. La misma debe estar enmarcada dentro de un plan saludable, consciente, equilibrado y variado. El cambio de estilo de alimentación, el ejercicio, el manejo del estrés y un buen sueño, serán fundamentales para el éxito del plan.

Además, la educación alimentaria desde el hogar y los colegios son una herramienta poderosa para prevenir el aumento de peso en los adolescentes. Es clave incentivar los buenos hábitos sobre la comida y un estilo de vida más saludable.


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