Cómo ayudar a tu hijo cuando está enfadado

Okairy · 14 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Ana Couñago el 9 marzo, 2020
Gestionar los enfados y rabietas de los hijos a veces resulta muy complicado. Te damos algunos consejos para afrontar con éxito estas situaciones.

Una de las cosas más complicadas en tu rol de mamá son los momentos en los que tu hijo está enfadado. Puede que este no sepa cómo gestionar la situación, y pierda el control de su comportamiento.

El problema no es que tu hijo esté enfadado, sino los berrinches o rabietas. Es importante recordar que un niño siempre necesita límites que le den orden a su vida. De no tener este orden te enfrentarás a situaciones de mal comportamiento o hijos demasiado mimados. A continuación te proponemos algunos pasos a seguir cuando tu hijo esté enfadado.

Cómo ayudar a tu hijo cuando está enfadado

Controla tus reacciones

Mantener el control cuando tu hijo está enfadado le demuestra que estás al cargo y que debe calmarse. Muchos padres se quejan de no tener control sobre sus hijos. Lo que no ven es que lo perdieron cuando dejaron que los niños se sintieran superiores.

Incluso si tu hijo está haciendo su peor pataleta y tú estás al límite, no caigas en su juego. No es una situación en la que él piense a propósito. Si te dejas llevar, le enseñarás que sus berrinches te sacan del rol de madre o padre.

Durante estas situaciones no grites, no te enfades y no actúes precipitadamente. Olvídate de cancelar permisos dados con anterioridad o de complacer algún antojo con el fin de calmarlo.

No trates de razonar con tu hijo cuando esté enfadado o en medio de un berrinche

Justo cuando esté en medio de esta situación no trates de calmarlo precipitadamente. Piensa que si a un adulto le cuesta controlarse cuando está enfadado, a un niño le costará más.

Esta es la parte más compleja de lidiar con un niño enfadado. Espera a que la tensión disminuya con un poco de tiempo. Más tarde podrás hablar sobre su comportamiento e intentar razonar con él.

Evita retar a tu hijo enfadado

Muchos padres, en especial los primerizos, buscan controlar a su hijo enfadado retándolo. ¡No lo hagas! Toma en cuenta que su enfado llega porque siente que ha perdido el control. Cuando lo retas, siente que está perdiendo más control.

La mejor forma de tranquilizarlo es manteniendo la calma. Evita aumentar su tensión recordando la situación que lo alteró.

No dejes que la situación se vuelva algo físico

Cuando tu hijo está enfadado muchas situaciones pueden salirse de control. En todo momento debes recordar que tú eres el adulto a cargo. Permitir que la situación se convierta algo físico es lo último que debes hacer.

Toma en cuenta que cualquier clase de golpe o agresión física solo alterará más a tu hijo. Una vez que llegas a este punto, el daño causado no se soluciona con un simple “lo siento”. La confianza que tu hijo tiene en ti puede verse afectada.

Recuerda que si conviertes la situación en algo físico, le estás enseñando que esa es una forma de solucionar los problemas.

Deja que tome un respiro

Un hijo enfadado no agradecerá que le hables e insistas en que ha hecho mal algo. Es mejor darle un espacio de tiempo para que se tranquilice.

Permítele hacer cualquier actividad que lo calme. Cuando esté tranquilo escúchalo para entender la razón de su enfado. Luego, explícale que su actitud fue incorrecta y las razones. 

No te congeles

Algunos padres, en especial las madres y padres primerizos se congelan cuando su hijo está enfadado. No saben cómo reaccionar ante los gritos, las quejas y los berrinches. En este punto es importante que te mantengas firme.

Por ejemplo, si tu hijo se ha enfadado porque no le compraste un juguete, no debes cambiar de postura. Hacerlo solo servirá para demostrarle que una pataleta es suficiente para tener lo que desee.

Si vas en la calle y de pronto se tira en el suelo, de forma firme y segura dile que debe continuar. En caso de que insista, dile que no es negociable la decisión tomada y que debe continuar.

Si tu pequeño decide no obedecer, prueba con dar unos pasos. Al ver que no cedes entenderá que el control lo tienes tú y te seguirá.

Aprender a lidiar con el enfado no es sencillo a ninguna edad. Aplica estas estrategias y verás que tu hijo aprende a seguir las reglas y criarás a un adulto responsable.