Accidentes comunes en el embarazo

María José · 12 enero, 2017

Estar embarazada no es coser y cantar, hay que empezar cuidándose en la alimentación, también físicamente… Pero es que además, hay que tener especial cuidado para evitar accidentes que puedan perjudicar el desarrollo del bebé dentro del vientre de la madre. Las futuras madres saben que deben tomar precauciones para proteger a sus hijos no nacidos, pero pueden ocurrir y ocurren accidentes.

Las consecuencias de un accidente dependerá del momento de gestación que se encuentre la mujer y por supuesto también, de la magnitud del impacto que se somete al niño cuando esto sucede. Existen algunos accidentes comunes que pueden  ocurrir cuando menos te lo esperas, es necesario que lo tengas en cuenta para evitarlos o al menos, para saber qué hacer si ocurren.

3 accidentes comunes durante el embarazo

1. Levantar objetos pesados

No es una buena que las mujeres embarazadas levanten pesos pesados o que hagan cualquier esfuerzo demasiado grande. Esto es debido a que los ligamentos se aflojan y las articulaciones se vuelven menos estables durante el embarazo. A medida que el vientre se hace más grande, el centro de gravedad se desplaza hacia adelante de forma natural, poniendo mucha presión sobre la espalda.

Las futuras madres pueden tener problemas obstétricos específicamente aquellos que están en peligro de tener un parto prematuro o un aborto involuntario. Las mujeres que tienen una placenta baja también corren el riesgo de tener una hemorragia placentaria, mientras que aquellas con un cuello uterino corto también deben tener un cuidado especial a la hora de levantar peso.

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Es importante que las futuras madres sean conscientes de esto y tomen las precauciones necesarias cuando deban coger peso, como curvar las rodillas y mantener la espalda recta. De esta manera, el cuerpo se verá obligado a utilizar los músculos de las piernas en lugar de los músculos de la espalda. Si sientes que el peso tira demasiado de ti, es porque es demasiado pesado como para que lo cojas.

2. Las caídas

Las caídas tienden a ocurrir durante el embarazo debido a que tu centro de gravedad se ha desplazado. Lo más habitual es que la futura madre sea la que recibe los golpes en lugar de que lo haga el feto, ya que el líquido amniótico es una gran protección para el pequeño y está amortiguado y protegido por el traumatismo que pueden ocasionar los impactos ante las caídas.

Aunque después de una caída es probable que sientas algunos dolores, pero si tienes hinchazón, sientes contracciones o no sientes que tu bebé se mueva, deberás acudir a tu médico inmediatamente para saber cómo está tu bebé dentro de tu vientre. Es importante informar al médico exactamente de lo que ha pasado, incluso si la caída ha sido poca cosa.

El médico es el encargado de determinar la gravedad de las consecuencias. La mejor manera de evitar caerse es hacer las cosas lentamente y con cuidado, no te precipites a hacer las cosas mientras estés embarazada y además, asegúrate que el terreno por el que caminas es lo suficientemente seguro como para evitar que te tropieces o te resbales y te caigas.

Cuando estés subiendo o bajando escaleras también será importante que tengas especial cuidado y que te cojas de la barandilla o que tengas cualquier tipo de apoyo para evitar posibles caídas, incluso si es el brazo de otra persona. Intenta evitar actividades que puedan producir caídas, sobre todo cuando estés en las últimas semanas del embarazo cuando tienes el cuerpo tan voluminoso y tu bebé está tan grande.

3. Accidentes de coche

La mayoría de mujeres saben la importancia de utilizar el cinturón de seguridad tanto cuando conducen como cuando van de pasajeras en el coche, pero la protección de las mujeres embarazadas es muy importante. Uno de los mayores problemas en un accidente de coche es el volante, como tu vientre es tan grande el impacto en caso de accidente es enorme.

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Cuanto más avanzado está el embarazo, mayor es el riesgo de tener un parto prematuro o de tener un desprendimiento de la placenta. Para garantizar una conducción más segura, es necesario utilizar el cinturón de seguridad de forma correcta. Lo mejor es poner el cinturón que cruce por encima del hombro y que la parte parte inferior sujete tus caderas, debajo del vientre.

Además, es importante que muevas el asiento del coche hacia atrás todo lo posible, de esta manera estarás garantizando que además de conducir con seguridad, tengas libre movimiento sin que te sientas presionada con poco espacio. Aunque si no te ves segura, lo mejor es que esperes a después de dar a luz para volver a conducir, la seguridad es lo primero.